Con 43 votos a favor y uno en contra, el Congreso del Estado de Guerrero aprobó presentar una iniciativa ante la próxima LXIV Legislatura federal del Congreso de la Unión, para legalizar el cultivo, producción y comercialización de la amapola, planta de la que se produce cocaína, heroína y morfina, y otras drogas.

La importancia de dicha iniciativa radica en que, de los 81 municipios del estado en 63 de ellos, campesinos y comunidades indígenas se dedican su tiempo a la producción de la planta.

Ante esta decisión del congreso local de Guerrero, el gobernador priista, Héctor Astudillo dijo que se tienen que buscar otras alternativas para combatir la corrupción en el país y eliminar la violencia, “Este es un pequeño pasó para la pacificación”, refirió.

Cabe mencionar que el actual gobernador, presentó una propuesta similar en el 2015, sin embargo, el Congreso Local la mantuvo “congelada”.

La propuesta de los diputados guerrerenses, contempla que se puedan legalizar las acciones relacionadas con la amapola para fines “científicas y medicinales”. La decisión de aprobar la iniciativa por el Congreso de Guerrero, radica en que es una de las entidades más violentas del país y marcada por el narcotráfico, quienes no tienen facultades ´para aprobar dicha iniciativa.

La propuesta contempla adicionar diversas disposiciones de la Ley General de Salud, del Código Federal Penal, y del Código Nacional de Procedimientos Penales.

El sureño estado de Guerrero, es el mayor productor nacional de heroína, procedente de la amapola que crece propiciada ´por las condiciones climáticas de la sierra. En el control por la ruta que saca la producción de la montaña guerrerense con destino hacía los Estados Unidos, ha ocasionado luchas de poder, ente distintos grupos del crimen organizado, que ha desencadenado profunda crisis de inseguridad en la región.

Al respecto la diputada del partido Movimiento Ciudadano, Magdalena Camacho, remarco que la decisión tomada por el Congreso de Guerrero, es “un primer paso para buscar la legalización de la amapola, cuyo cultivo y trasiego ha dejado violencia y sangre”. Redacción Mexicampo.