La obesidad y el sobrepeso han aumentado a lo largo de América Latina y el Caribe, con un impacto mayor en las mujeres y una tendencia al alza en niños y niñas. Cerca del 360 millones de personas en la región vive con sobrepeso.

Ciudad de México, 19 de enero de 2017. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), presentaron el Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y el Caribe: sistemas alimentarios sostenibles para poner fin al hambre y la malnutrición.

La publicación conjunta hace un análisis de las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria y nutricional: disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad; así como de las políticas implementadas por los gobiernos en la región para enfrentar la malnutrición, promover y adoptar una alimentación saludable.

El Panorama afirma que América Latina y el Caribe se encuentra en una etapa de transición, en el que se ha avanzado en la prevención y control de las deficiencias nutricionales, pero se observa un rápido incremento en la prevalencia del sobrepeso y la obesidad, debido principalmente a la falta de acceso a una alimentación saludable que provea la cantidad de nutrientes necesarios para llevar una vida sana y activa.

El más importante avance de México presentado en este reporte es  la reducción en la prevalencia de desnutrición crónica infantil, que pasó de 40.4% en 1989 a 13.6% en el periodo 2011-2012, lo que representa una reducción de 27 puntos porcentuales.

A tres años de haberse aprobado un impuesto a las bebidas azucaradas en México, se observan efectos positivos en la disminución de la compra de este tipo de bebidas, señala un reporte conjunto entre la FAO y OPS.

En un análisis de las políticas para la promoción de dietas saludables, se informa que en el primer año de vigencia del impuesto, la compra de bebidas con azúcar añadida disminuyó en el sector socioeconómico bajo un 17.4%, mientras que en los hogares de estatus socioeconómico medio y alto la disminución fue de 5.6%.

Por otro lado, el informe FAO-OPS, resalta a nivel Regional los resultados positivos en la implementación del programa PROSPERA, entre las acciones de transferencias condicionadas para facilitar el acceso a los alimentos a las personas en situación de vulnerabilidad, ya que los beneficiarios de este Programa mostraron un aumento del consumo de alimentos, del consumo calórico y de la diversidad de la dieta, así como una disminución de la desnutrición global en zonas rurales.

El reporte ubica a México entre los países que han implementado reglamentos mandatorios para el etiquetado frontal de alimentos, así como también cuentan con políticas que incluyen componentes que buscan promover la actividad física entre su población.

FAO y la OPS llaman a promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles que liguen agricultura, alimentación y nutrición y salud. Para ello, los Estados deben fomentar la producción sostenible de alimentos frescos, seguros y nutritivos, asegurando su oferta, diversidad y el acceso a los mismos, especialmente para los sectores más vulnerables. Esto debe ser complementado con educación nutricional y advertencias para los consumidores sobre la composición nutricional de alimentos altos en azúcar, grasas y sal.