Por: Mariana Isabel González.  

De acuerdo al Instituto de Salud Pública de la Universidad de Carolina del Norte de Estados Unidos, el consumo de bebidas azucaradas en México se redujo 9.7 por ciento en los últimos dos años, (INSP).

La reducción significa que el consumo per cápita disminuyó 5.1 litros desde 2015, precisan investigadores encabezados por el director general de Promoción de la Salud, Eduardo Jaramillo.

La investigación titulada Evidencia, precisa que ello es respuesta sostenida de los consumidores a dos años después, de la implementación de un impuesto a bebidas azucaradas en México,  estudio publicado además en la revista Health Affairs, uno de los medios más importantes en materia médica a nivel internacional.

El director general de Promoción de la Salud, Eduardo Jaramillo, acompañado del titular del INSP, Juan Rivera Dommarco, y la especialista del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del mismo instituto, Arantxa Colchero, presentaron el trabajo realizado en el periodo 2014-2015, donde se precisa que entre la población más vulnerable se reportó mayor disminución, al registrar una baja en el consumo de 14.3 por ciento.

El doctor Juan Rivera Dommarco dejó claro que esta medida, junto con otras acciones como la eliminación de la publicidad de alimentos con alto contenido calórico en horarios infantiles, lineamientos en escuelas, orientación alimentaria, atención primaria y promoción de la actividad física, contribuirán a la solución del problema de sobrepeso y obesidad en México.

El director general de Promoción de la Salud, Eduardo Jaramillo, aseguró que México avanza en el camino correcto para revertir esta problemática y señaló que la evolución de la estrategia nacional es observada por las organizaciones Mundial de la Salud (OMS) y Panamericana de Salud (OPS).

Insistió que a nadie le conviene una sociedad enferma, se necesita que esté sana y productiva, para que el país sea competitivo, por lo que es importante darle una solución colectiva y coordinada.

La experta del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del INSP, Arantxa Colchero, presentó los detalles de este segundo estudio, entre lo que destaca que el consumo de agua embotellada se incrementó 2.1 por ciento.