23 junio, 2024

Por Marytere Narváez.

Mérida, Yucatán. El Laboratorio de Ecología de Ecosistemas de Arrecifes Coralinos (LEEAC) de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav IPN) desarrolló un proyecto de restauración de corales y de estudio del blanqueamiento en el Parque Nacional Arrecife Alacranes, con el apoyo del Programa de Conservación de Especies en Riesgo (Procer) de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Jesús Ernesto Arias González, coordinador del proyecto, señaló en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt que la restauración de corales se desarrolla a partir de dos especies clave en estudio de arrecifes: la Acropora cervicornis y la Acropora palmata, ubicadas en la Lista Roja de Especies Amenazadas según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). De manera particular, la Acropora cervicornis es una especie que no se había estudiado antes en el país.

«Nos dimos a la tarea de trabajar sobre esta especie porque también es una de las especies que están en peligro de extinción y que en un tiempo fue tan importante como Acropora palmata. Lo importante de esto es que los arrecifes coralinos se encuentran entre los ecosistemas más diversos del planeta. Pero lo impresionante es que representan una mínima proporción de los ecosistemas marinos y son extremadamente productivos», indicó Arias González.

arrecife

El impacto de la actividad antropogénica en el aceleramiento del cambio climático y la acidificación del mar ha impulsado la búsqueda de estrategias de manejo que permitan proteger y conservar los arrecifes. Una de las ventajas de los corales es que se pueden fragmentar o reproducir tanto sexual como asexualmente y ser tratados de ambas formas. Con esto, es posible hacer una jardinería marina de corales para ayudar a que se reproduzcan de ambas formas de una manera más rápida, con lo que se puede iniciar el proceso de restauración de arrecifes que han sido degradados.

«Comenzó como proyecto piloto, pero en los meses en que hemos seguido su desarrollo las colonias están creciendo muy bien, sobre todo la Acropora cervicornis, que podrían pasar pronto a la etapa de restauración de arrecifes», apuntó el investigador.

 Blanqueamiento de los arrecifes

Aarón Israel Muñiz Castillo, estudiante de posgrado en el LEEAC, ha sido el responsable del estudio del blanqueamiento de arrecifes. De acuerdo con el investigador, el blanqueamiento de arrecifes es una respuesta a diferentes estresores ambientales, de los cuales la temperatura y la radiación ultravioleta resultan los más significativos. El año 2015 fue considerado uno de los tres eventos de El Niño más fuertes de las últimas décadas, factor que reforzó la necesidad de evaluar la condición de los corales en el arrecife Alacranes.

«La intención era hacer un estudio espacial, este es un fenómeno que suele presentarse de forma masiva una vez al año y depende de la temperatura de la zona. En el caso del Golfo de México, las temperaturas más altas se presentan aproximadamente de junio a octubre y, en este sentido, Alacranes es una zona muy interesante porque es una zona oceánica que se encuentra a 140 kilómetros de la costa, se considera una zona hasta cierta forma estable en temperatura pero no se conocía nada sobre el efecto de estos estresores ambientales», señaló Muñiz Castillo.

Según el protocolo Bleaching Atlantic and Gulf Rapid Reef Assessment (BLAGRRA), Muñiz Castillo desarrolló un método para contar el número de colonias existente en un área determinada para obtener la densidad del tamaño de colonias y observar también el porcentaje de blanqueamiento por especie. arrecifes_16_04

Uno de los intereses de investigación ha sido la respuesta que tienen ante este fenómeno diferentes tipos de hábitats, observando si existe alguna capacidad de adaptación de los corales de acuerdo con su profundidad o área fisiográfica. Como complemento del trabajo de campo, Muñiz Castillo utiliza información generada por satélite, con el fin de observar la capacidad de predicción que puede llegar a obtenerse.

De acuerdo con los sistemas de alerta Reef Watch en Estados Unidos y Reef Tend en Australia, Alacranes recibió una alerta mediana que todavía no implica una amenaza de blanqueamiento importante. Por otra parte, Alacranes es el arrecife más grande del Golfo de México y ha sido uno de los más estudiados en años anteriores, aunque desde hace más de dos décadas no se había desarrollado ningún otro trabajo de investigación en corales.

«Alacranes puede considerarse hasta cierto punto con un impacto relativamente bajo debido a su lejanía con el continente, donde principalmente la sobrepesca y el encallamiento llegan a ser los principales efectos. Entonces es como una zona de laboratorio natural para ver el efecto de estresores naturales, la sedimentación y todo lo que implica», comentó Muñiz Castillo.

Para el informe general de la Conanp se generó un mapa en el que se observa el número de colonias afectadas por alguna de las categorías de blanqueamiento. «Como resultado preliminar, observamos que las zonas más profundas y las zonas que se encuentran con mayor exposición al oleaje y a las corrientes fueron las que estaban siendo más afectadas (…) por lo que tenemos que encontrar la explicación biológica», apuntó.

Por otra parte, hay zonas donde el blanqueamiento no es homogéneo, por lo que se considera que puede haber una respuesta genética tanto de las zooxantelas (algas simbiontes) como del coral. Por tanto, incluso especies que se encuentran en el mismo lugar pueden responder de diferente forma y esto complica la capacidad de proyección que pueda desarrollarse.

 

Asociaciones y estructura del hábitat

Otro aspecto importante del trabajo ha sido el estudio de la diversidad de corales en el arrecife y la manera en que los aspectos estructurales y físicos del hábitat determinan la distribución de las diferentes especies.

«Son dos objetivos que desarrollé en mi tesis de maestría, la parte ecológica y la parte de la condición de salud, para ver de qué manera la estructura del hábitat y los factores físicos estresantes y no estresantes pueden influir en la distribución y en la condición de los corales», indicó Muñiz Castillo.

La metodología utilizada en el arrecife Alacranes ha servido también para generar información sobre las condiciones de los corales en el arrecife mesoamericano. Además de México, se estudian las condiciones de los corales en Belice, Honduras y Guatemala con el fin de conocer cómo se encuentran afectados los corales de esa zona.

Viveros: Acropora cervicornis

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Itzel Viveros Martínez ha desarrollado su trabajo de investigación en torno a la especie Acropora cervicornis, con la que se desarrollaron dos tipos de viveros de coral. Los fragmentos que se obtienen se conocen como fragmentos de oportunidad, es decir, son aquellos que se rompen por la fricción del agua o el paso de lanchas, entre otros eventos. Uno de estos está compuesto por sogas colocadas en tres líneas horizontales y tres líneas verticales donde se insertaron los fragmentos.

«Tratamos de tomar esos para darles una segunda oportunidad para crecer, tratamos de que no fueran menores de 15 centímetros y que estuvieran saludables. La soga trenzada se abre y el fragmento es insertado. A cada uno se le coloca una placa de metal para facilitar el monitoreo mensual que se encarga de medir la rama principal, que es la rama más cercana a la base, y posteriormente el resto de las ramas, para obtener la extensión lineal del tejido», expresó.

Las mesas de varilla constituyen otro método. Se coloca una rejilla interna y con un pedazo de varilla se amarra el coral. En el monitoreo se han identificado también las especies encontradas en el interior de los corales, con el fin de estudiar sus relaciones.

Acropora palmata

José Pablo Cabrera Martínez desarrolló el mismo procedimiento con la especie Acropora palmata, que crece en las zonas de la rompiente o en la cresta, y es un coral que tiende a fragmentarse de manera natural, por lo que requiere una base de fijación. El método implementado fueron mesas de varilla corrugada de aproximadamente metro y medio de largo por dos metros de ancho, con la ayuda de pedestales de cemento conocidos también como «galletas de cemento», que sirvieron para que el coral pudiera asentarse.

«Lo que hicimos fue colectar los fragmentos de oportunidad mayores a 10 centímetros, escoger la manera en que estuvieran sanos. Implementé dos técnicas para comparar: cordel de nylon y cinchos de plástico. Se colocaron los fragmentos y se obtuvieron los índices de supervivencia y crecimiento lineal. En todo el proyecto se estabilizaron 560 fragmentos: 280 para Acropora palmata y 280 para Acropora cervicornis», expresó Cabrera Martínez.

En cuanto a resultados obtenidos hasta ahora, se han observado en el caso de Acropora palmata diversos grados de crecimiento. Después de haberse instalado, durante el mes de septiembre se recolectaron las medidas, que estaban entre 10 y 15 centímetros. En marzo, oscilaban entre 18 y 22 centímetros. Una vez que crezcan lo suficiente, los fragmentos serán trasladados a otra zona en la que pueda hacerse el trasplante de los fragmentos y cumplir de este modo con el objetivo principal: la restauración de zonas degradadas con pocas o nulas especies de coral. arrecifeEl Parque Nacional Arrecife Alacranes (PNAA) emerge en el océano aproximadamente a 140 kilómetros de la costa de Yucatán. Representa uno de los más extensos arrecifes que rodean la Península de Yucatán y su gran diversidad de hábitats lo convierte en uno de los sitios ecológicos más importantes de México.

Dentro de esta área se han registrado 34 especies de coral, de las cuales algunas son especies bajo protección especial como abanicos de mar y coral de ciervo (Acropora cervicornis); la riqueza de moluscos cuenta con 49 especies de bivalvos y 114 de gasterópodos; cuatro especies de tortugas marinas como la carey (Eretmochelys imbricata), laúd (Dermochelys coriacea), caguama (Caretta caretta) y blanca (Chelonia mydas), así como nueve especies de mamíferos marinos (ballenas piloto y delfines). Además, se pueden encontrar alrededor de 136 especies de peces y 24 especies de tiburón que, aunadas a la langosta espinosa, son de gran importancia económica para el estado. (Agencia Informativa Conacyt).

 

Fuente: Laboratorio de Ecología de Ecosistemas de Arrecifes Coralinos, Departamento de Recursos del Mar. Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN Unidad Mérida.

 

 

 

 

 

 

 

 

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