Después de 89 años de conflicto por la tenencia de la tierra entre el Ejido Casas Grandes y los municipios de Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), vía el Programa de Atención a Conflictos Sociales en el Medio Rural (COSOMER), puso fin al conflicto que inició en 1927.CONFLICTO

En representación de la titular de la SEDATU, Rosario Robles Berlanga, el subsecretario de Desarrollo Agrario, Gustavo Cárdenas Monroy, presentó en sesiones de cabildo los decretos por medio de los cuales se declara Fundo Legal de la Ciudad de Nuevo Casas Grandes, con una superficie de 21 mil 160 hectáreas y Fundo Legal de la Ciudad de Casas Grandes, con una superficie de 19 mil 122 hectáreas.

Cárdenas Monroy explicó que con los decretos se pone fin a un conflicto que tenía casi un siglo y que involucraba una superficie de 40 mil 282 hectáreas donde se encuentran actualmente los municipios de Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes. “Ahora pasa a ser una fortaleza y un recurso del desarrollo de esta parte del estado de Chihuahua”, dijo.

“El asunto de Casas Grandes tenía prioridad en la agenda de la SEDATU, pues la instrucción del presidencial, el pasado 6 de enero en el marco del aniversario de la Ley Agraria, fue dar solución a este conflicto y brindar a los ciudadanos, no solo del estado sino de todo país, certeza jurídica sobre sus tierras y llevar la justicia cotidiana”, agregó.

Cárdenas Monroy afirmó que ahora los habitantes de estos municipios contarán con certeza jurídica en su patrimonio, lo que les dará tranquilidad y redundará en un mejor desarrollo para la región.

Los presidentes municipales de Nuevo Casas Grandes, Jesús Rodolfo Soltero Aguirre, y de Casas Grandes, Humberto Baca Tena, de forma respectiva, coincidieron en agradecer al Gobierno federal y al del estado de Chihuahua por dar fin a un conflicto que tenía varias décadas.