Ciudad de México a 21 de septiembre del 2017.- Al expresar la absoluta solidaridad de Cámara de Diputados con los mexicanos afectados por el sismo de este martes 19 de septiembre, su presidente, Jorge Carlos Ramírez Marín, anunció la decisión de los coordinadores parlamentarios de hacer una aportación de 50 millones de pesos al fondo de reconstrucción y de 10 millones en equipo, en apoyo al rescate de las personas que aún están atrapadas en los escombros.

Por otro lado, al concluir la revisión de los inmuebles del recinto legislativo, Ramírez Marín determinó informar a los grupos partidistas que las labores en la sede legislativa no se reanudarán antes del próximo martes 26 de septiembre.

Esta decisión se toma en función de que los directores responsables de obra, rendirán un informe hasta el lunes 25, puntualizó.

Dio a conocer que ese mismo lunes, a las 17:00 horas, se reunirá la Conferencia para la Dirección y Programación de los Trabajos Legislativos, para decidir si las tareas de la Cámara continuarán en su propia sede o se designará una alterna.

“Idealmente queremos reiniciar el martes, aunque sólo se habilite el Salón de Sesiones y las áreas de personal de apoyo técnico y jurídico para que eso ocurra, pero si técnicamente no es posible no sesionaremos en el recinto”, detalló.

El legislador anunció que, aunque la intención es reanudar los trabajos parlamentarios lo más pronto posible, primero está la seguridad de la población flotante que diariamente se halla en San Lázaro, que asciende a más de seis mil personas.

Por otra parte a partir de las 9:30 horas, encabezados por el director responsable de obra autorizado por los gobiernos federal y de la Ciudad de México, Ricardo Gutiérrez Rodríguez, y su equipo de trabajo, se iniciaron las evaluaciones estructurales del Palacio de San Lázaro, sede del Poder Legislativo.

En un informe técnico previo, se manifestó que adicionalmente a la revisión ocular, la de tipo estructural tendría que derivar en un Dictamen Técnico de Habitabilidad.

Este dictamen se derivaría de los históricos hundimientos e inclinación que presenta uno de los edificios, y de un estudio topográfico que determine que el movimiento sísmico no haya provocado que los desniveles del suelo aumentaran más allá de lo que permite la norma. Este dictamen evaluaría en detalle la situación de los inmuebles que conforman el recinto de San Lázaro.