Ciudad de México, 23 de enero.- La acuarofilia o peces de ornato como parte de la acuacultura, se desarrolla muy bien en México,  la producción se registra en 23 estados, principalmente en Morelos, Nayarit, Jalisco, Veracruz y Yucatán, donde se cultivan alrededor de 160 especies multicolores.

En la actualidad es un negocio con perspectivas de crecimiento social y económico, que responde a la demanda de quienes gustan de la acuariofilia.

Hoy en día, la mayor demanda se centra es especies como la carpa koi, guppy, molly, pez ángel, platy, danio cebra, tetra, cíclido, betta, gurami, espada, monja, óscar, barbo, plecos, pez gato, tiburón, sumatra, dragón y sello rojo.

La producción de peces de ornato, es una actividad que se desarrolla muy bien en México, ya que se tienen las condiciones climáticas idóneas para el desarrollo de esta rama de la acuacultura.

El pez bailarín, es de las variedades que más se comercializa en México, anualmente más de 40 millones de peces de ornato de agua dulce, nacen en el país.

El manejo productivo y sustentable es un gran reto que enfrenta la industria de acuarios, los productores, importadores e investigadores, ya que la actividad significa importante derrama económica regional e ingresos que contribuyen a mejorar la economía de quienes se dedican a ella.

Como industria, en México surgió en la década de los 50, cuando se montaron los primeros acuarios públicos, pero con el afán de diversificar la producción tradicional de la piscicultura, durante los 70, se establecieron en el país las primeras granjas comerciales de peces de ornato.

Tal es el caso de Jalisco, entidad donde operan ocho granjas activas de estos coloridos organismos. Las granjas enfocadas a la crianza de peces ornamentales se concentran en las regiones Ciénega y Centro, concretamente en Jamay, Acatlán, así como en varios municipios de la zona conurbada tapatía.

La comercialización de la producción jalisciense, tiene presencia en importantes mercados del país como Cancún, Monterrey y Tijuana, entre otras, lo que revela el buen posicionamiento que ha logrado por su la calidad genética y la sanidad de sus organismos.

La acuariofilia, es un factor que contribuye a valorar la biodiversidad, dado su práctica se hace viable tanto en los acuarios como en los hogares, y por la gran belleza de estos animales en algunos casos contribuyen al relajamiento contra el estrés de la vida cotidiana. (Redacción MEXICAMPO).