• En paralelo, se han conocido filtraciones acerca de negociaciones en el campo laboral, que llevaron a funcionarios a aclarar que no significaría incrementos salariales.
  • “Se dice”: que hay avances en telecomunicaciones y en lo relativo a Pequeñas y Medianas Empresas, pero no se tiene información de los términos.
  • Para los mexicanos persiste el riesgo de una negociación del TLCAN en el que participen sólo los grandes corporativos que han sido los grandes beneficiarios del acuerdo.

El dirigente nacional de El Barzón, Alfonso Ramírez Cuellar exigió al gobierno de Enrique Peña Nieto y el equipo negociador informen con transparencia y oportunidad los términos y  condiciones con las que “avanzan” las rondas de renegociación del TLCAN, las cuales hasta el momento se han mantenido en secreto y bajo condiciones inaceptables para México.

Sostuvo que esto no favorecen a México, en donde el tema de la producción de granos básicos que fortalecerían la soberanía alimentaria está quedando fuera de las negociaciones, sin protección de parte del gobierno,  y una vez más las renegociaciones van encaminadas para favorecer a las grandes empresas internacionales que se sirven de nuestro país, desperdiciando la oportunidad de que México pueda avanzar en materia de fortalecimiento industrial y agropecuario.

Aseguró que mientras las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, se mantengan en el ámbito estrictamente comercial el riego mayor será para el sector agropecuario mexicano, porque se le pretende especializar en la producción de perecederos y dejarlo sin herramientas de defensa en productos básicos, esquema que pone en grave peligro la soberanía alimentaria, por los impactos inflacionarios que afectan a millones de consumidores nacionales.

En lo que se refiere a la política arancelaria, de partes y componentes industriales, es muy probable que Estados Unidos busque limitar los beneficios que ha obtenido México por su posición geográfica, para restringir el suministro de partes extra regionales, siempre sin poner en riesgo la viabilidad de sus empresas.

Sentenció que la incapacidad del gobierno mexicano para impulsar una política industrial propia,  es la causa de la vulnerabilidad en la que se encuentra la economía nacional. «De nada ha servido el valor agregado por los trabajadores mexicanos por más de 50 mil millones de dólares anuales, ya que sólo se ha utilizado para importar bienes que se pueden producir internamente y cubrir el déficit con otras regiones y, lo más grave, el creciente déficit de comercial provocado por la reforma energética y la imparable importación de gasolinas y gas».

Ramírez Cuellar comentó que en lo que se refiere al empleo, es un hecho que el período de mayor crecimiento del empleo manufacturero en México, posterior a 2009, coincide con el progresivo crecimiento del empleo manufacturero en Estados Unidos. «Es cierto, en la primera década los dos países perdieron plazas manufactureras de empresas que emigraron a China –entre 2000 y 2009 el número de asegurados permanentes del sector manufacturero cayó en 1.1 millón de trabajadores-, pero eso se debió en buena medida, en el caso de México, a la obsesión por mantener una estabilidad sustentada en un tipo de cambio fuerte.

«Eso nos lleva a otro tema del TLCAN que no podemos ignorar. La pretensión de Estados Unidos de vigilar que México tenga un tipo de cambio estable, lo que implicaría graves restricciones a la economía nacional. Aunque personajes como Carstens y Meade han demostrado ser capaces de imponer altas tasas y fuertes ajustes al gasto y la inversión, lo cierto es que eso provoca un grave daño al país». subrayó.

o.