Concluyó la Expofertilizantes 2021 en un entorno de aumento de precios
Ciudad de México 12 de diciembre.- En el entorno nacional de aumento generalizado de fertilizantes en todo el país, concluyó la primera edición regional de ExpoFertilizantes 2021, que abracó los estados de Puebla, Oaxaca, Nayarit, Chiapas, Morelos y Veracruz.
De acuerdo a la Sader el evento se realizó en coordinación con la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Fertilizantes (Anacofer), el gobierno del estado de Veracruz y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa), para acercar a los productores de todas las escalas a insumos con precios accesibles.
Ello pese a que en las últimas semanas a consecuencia del incremento en el precio del gas, aunado con la crisis del transporte marítimo de mercancías la disponibilidad y el aumento del precio de los fertilizantes ha prevalecido, que pone en jaque el abasto internacional de alimentos y por el elevado costo de insumos agrícolas también aumentó el precio de los productos.
Hay en el país dependencia del fertilizante químico (urrea), con un precio en constante ascenso lo que compromete la capacidad de producción de los alimentos, que se verá seriamente disminuida en el corto y mediano plazo, tanto en su disponibilidad como en el incremento de su costo.
En México, el precio de los fertilizantes alcanza niveles históricos. El amoniaco anhídrido, por ejemplo, que a principio de año tenía un precio del orden de 8,000 pesos la tonelada hoy está en 18,000 pesos; la urea paso del orden de 7,000 pesos a más de 14,000, el sulfato de amonio, le cuesta al productor el triple al vender en 17,000 pesos.
Esta situación no sólo afecta a los productores agrícolas, sino que impacta directamente en los precios de los alimentos de nuestra dieta diaria.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), quien realiza un monitoreo mensual de precios de productos de la canasta básica, de la segunda mitad de septiembre a la fecha, el precio de algunas verduras como la cebolla, la papa y el jitomate se ha incrementado entre 30 y 60 por ciento. Otros productos que no faltan en la alimentación diaria del mexicano y que siguen al alza son el frijol, que tuvo un aumento de 16.67 por ciento, así como el arroz, que subió 20 por ciento.
En general, el incremento en el índice de precios de la canasta básica pasó de 6.7 por ciento en septiembre a 8 por ciento anual, en la primera quincena de octubre pasado, reveló el monitoreo del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.
En este escenario y ante las alertas rojas sobre cambio climático y las altas emisiones contaminantes de gases de efecto invernadero que han hecho especialistas en el mundo como en la pasada reunión COP-26, en el que asistieron representantes de México, para detener y revertir la degradación de suelos, es necesario que como país se piense en dar un giro de 180 grados en la política de aplicar los programas de fertilización química y abrir el pensamiento a las soluciones más ecológicas.
Para el director de Biofábrica Siglo XXI, Marcel Morales Ibarra, “hay que decirlo, y decirlo fuerte, el programa de fertilización que demanda el país, y el conjunto del planeta, no es el de andar regalando fertilizantes químicos, aun cuando este regalo se destine a pequeños productores, como los programas gubernamentales que se hacían hace 50 años, cuando había que difundir su uso, como una importante innovación tecnológica.
“El programa de fertilización que se requiere es precisamente impulsar alternativas al uso de estos, que se regalan y que ya han causado un gran daño al ambiente y en especial a los suelos; alternativas que desde hace décadas existen y han demostrado en el país y en el mundo su efectividad económica, productiva y ecológica”.
El especialista en temas de sustentabilidad agrícola, aclaró que no se trata de satanizar a los fertilizantes, sino de hacer un uso racional y responsable de ellos, ya que solo con su disminución en combinación con biofertilizantes se puede reducir el impacto ecológico y generar beneficios económicos, socioambientales y contribuir a recuperar los suelos.
Con el uso de biofertilizantes, los resultados obtenidos son contundentes: es posible reducir la fertilización química del 30 hasta 70% sin demérito de la producción, incluso registrando incremento de rendimientos que van del 10 al 40 por ciento, lo que se traduce en mayor productividad, y a su vez, significa incrementos en la rentabilidad para el productor.
Además, mediante la combinación del fertilizante químico con los biofertilizantes, se logra un incremento significativo del nivel de eficiencia de los primeros, duplicando o hasta triplicando su utilización por la planta, pasando del 20-30 por ciento, hasta en 80-100 por ciento de aprovechamiento del fertilizante aplicado.
Los efectos ecológicos también son positivos, porque las mejoras se registran desde el primer ciclo productivo, con efectos acumulativos importantes en las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo, multiplicando la diversidad y cantidad de los microorganismos benéficos.
“Esta característica da a los suelos una capacidad de importancia de primer orden frente al problema del cambio climático, ya que la recuperación de la vida microbiana permite a éstos incrementar su capacidad de secuestrar dióxido de carbono de la atmósfera e incluirlo como insumo productivo.
“El uso de los biofertilizantes permite disminuir las emisiones del CO2, no solo por la disminución de la fertilización química, sino que además disminuye el ya acumulado en la atmósfera”, subrayó Marcel Morales.
El experto consideró que, “transformar el actual modelo de producción agrícola es urgente y es una responsabilidad del Estado; no es un tema sectorizado, que compete a un sector de la población o a un sector de la producción, es un tema totalizador que compromete a todos los poros de la sociedad”.
De acuerdo a la Sader en la Expofertilizantes, los productores tuvieron acceso a insumos especializados con precios preferenciales, además de acercamiento con personal de la banca de desarrollo (FIRA y Financiera Nacional de Desarrollo) y banca comercial, para conocer sobre los fondos de garantías (Fonaga) y cómo pueden aprovecharlas en la compra de fertilizantes para mejorar su producción.
Hubo talleres presenciales fueron impartidos por expertos en temas como uso eficiente de fertilizantes con el manejo de análisis de suelo, agua y la fisiología de los cultivos; la importancia de la regeneración de suelos para incrementar la rentabilidad agrícola y el uso de los biofertilizantes para mayor eficiencia de la fertilización, entre otros.
El comité organizador de la expo, llamó a los productores de fertilizantes químicos y orgánicos, a sumarse a este tipo de encuentros y actividades en pro del campo de México, respetando las normas, innovando y comprometiéndose con los consumidores y el ambiente. (Redacción MEXICAMPO).
