Irene Licona Ocaña

Ante la problemática que representa la Resistencia Bacteriana (RAM) a nivel mundial MDS –empresa biofarmacéutica- desarrollo una nueva terapia antimicrobiana para el tratamiento de infecciones hospitalarias.

Ello luego de que algunas bacterias se han hecho resistentes a muchos antibióticos potentes, reduciendo o anulando su efecto, provocando con ello la resistencia bacteriana.

De acuerdo al Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), se estima que en los últimos años la resistencia a los antimicrobianos (RAM) ha generado más de 2 millones de enfermedades causadas por resistencia bacteriana en Estados Unidos y al menos, 23 mil muertes en ese país, así como 25 mil decesos en la Unión Europea. Si la tasa aumenta un 40 por ciento en 2050, el número de muertes anuales en Norteamérica atribuibles a RAM será de 317 mil, agregó el organismo.

Lo anterior se debe en parte, a que más de la mitad de los antibióticos son innecesarios o usados inapropiadamente, según la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA, por sus siglas en inglés); lo que se traduce en pérdidas acumuladas que podrían alcanzar 2.9 trillones de dólares antes de 2050, si no se pone en práctica pronto una estrategia eficaz.

Durante la presentación de este innovador tratamiento,  Juan Alberto Marques Rodríguez, Director Médico de MSD en México, explicó que, “la compañía tiene una fuerte tradición e historia en investigación y desarrollo de medicamentos en el campo de antiinfecciosos, por lo que se suma al llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el fin de que esta aportación favorezca a resolver las necesidades médicas más serias del mundo”. Con ello la farmacéutica se une a los protocolos  I+D sobre el uso y prescripción de los antibióticos.

La terapia está avalada por SMART (Study for Monitoring Anticicrobial Resistance Trends), el cual fue diseñado para monitorear la susceptibilidad antimicrobiana in vitro de aislamientos de infecciones intraabdominales (desde 2002) y urinarias (desde 2009).

Al referirse al importante papel que tiene la industria farmacéutica, Lourdes Motta Murguía, Presidenta de la Sociedad Mexicana de Salud Pública (SMSP), aseveró que “la resistencia bacteriana se ha convertido en una grave amenaza contra la salud pública por lo que es urgente y necesario enfrentarla a través de esfuerzos coordinados desde los sectores público, privado, social y académico. Desde la SMSP estamos trabajando para generar conciencia y que se adopten las medidas necesarias para frenar este problema”.

Mientras que Marques reconoció que ante “la realidad que se vive  hoy y el panorama que se vislumbra a futuro, apunta a que las farmacéuticas debemos incrementar el arsenal terapéutico que combata eficazmente todo tipo de infecciones. Desarrollar nuevas moléculas de las que resulten antibióticos que contrarresten este grave problema de infecciones, tanto hospitalarias, como de la comunidad en general”.
Entre las estrategias de uso de antibióticos, implementadas por la OMS, se encuentra un protocolo de uso y prescripción de antibióticos profesional, por lo que la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA, por sus siglas en inglés), publicó guías para que los hospitales desarrollen un programa institucional de Antimicrobial Stewardship (AMS) ante la amenaza de bacterias multiresistentes (MR), refirió.
Al respecto, Alfredo Ponce de León, jefe del Laboratorio de Microbiología Clínica del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, apuntó, “la implementación de nuevos protocolos inducirá que los médicos de cada hospital, tengan la oportunidad de contar con información valiosa que le servirá de apoyo al momento de decidir el mejor esquema de tratamiento para sus pacientes.

Además de tener una adecuada prescripción médica de antibióticos, los protocolos buscan jerarquizar y socializar hospital por hospital, de acuerdo a la población de microorganismos de esa zona. “Somos una generación que damos por hecho que toda infección tiene una solución, sin embargo, estamos regresando a un momento caótico, en que muchas infecciones empiezan a salir de control”, afirmó.

La OMS estima que cirugías como el trasplante de órganos, la quimioterapia del cáncer, el tratamiento de la diabetes, así como cesáreas, podrían convertirse en un futuro cercano en intervenciones de muy alto riesgo.