• Pagará EU a México 163 millones de dólares al año por bloqueo atunero.

Irene Licona Ocaña

Luego de casi dos décadas de litigios e impugnaciones entre México y Estados Unidos por el bloqueo impuesto al atún mexicano, la Organización Mundial de Comercio (OMC) falló a favor de nuestro gobierno, autorizándolo  a imponerle una sanción económica por la reparación del daño de 163.23 millones de dólares por año

Dicha sentencia irrevocable sólo representa un paso más a favor de nuestro gobierno, porque hasta en tanto EU no elimine el etiquetado “Dolphin Safe”  (Delfín a Salvo) que prohíbe la comercialización del atún mexicano en ese mercado, argumentado que en la captura morían delfines incidentalmente; lo cual es totalmente falso porque la pesquería de túnidos en México es de las más modernas del mundo desde hace más de 40 años.

Desde 1997 la flota atunera mexicana comprobó ante todas las instancias internacionales –incluido el Tribunal de la Haya- que en la captura del atún aleta amarilla la mortandad de delfines era casi nula, luego de que  el método de pesca que se utiliza para tal operación cumple con los más altos estándares internacionales para la protección de los delfines y la sustentabilidad; lo cual se encuentra regulado dentro del Acuerdo Internacional para la Conservación de los Delfines.

De acuerdo a la Cámara Nacional de la Industria Pesquera (Canainpes) la eficiencia de la flota atunera mexicana en la liberación de delfines era  de 99.97 por ciento liberados contra 0.03 por ciento muertos; uno de los índices más bajos del orbe.

“El fallo de la OMC a favor de nuestro país nos permite demostrarle al mundo que  México tiene razón, y que los embargos como el Dolphin Safe son puro cuento”, afirmó Antonio Suárez, presidente de Marindustrias. 

En entrevista con Mexicampo el empresario argumentó que hasta la fecha “hemos ganado todas las batallas, pero la guerra todavía no está ganada”.

El decano de la pesca de atún refirió: “llevo en este pleito desde el 80, más de 36 años, primero porque quería –Estados Unidos-pescar en nuestras aguas; al ganarles esa partida impusieron un embargo secundario a los países que compraban nuestro producto, afectando con ello a la industria atunera mexicana. Después surge un grupo pseudoecologista que inventa que el paso de la flota estresaba a los delfines. En qué cabeza cabe que hablar que estresamos a los delfines; porque entonces habría que eliminar a todos los tiburones del mar,  porque cada vez que se  les acercan (a los delfines) los estresan, un poco más que el barco que pasa cerca de ellos”.

En fin –dijo el empresario- “siempre son pretextos, como es el caso de la ley de etiquetado americana Dolphin Safe, donde a pesar de haber demostrado que en la captura del atún no mueren delfines, el gobierno estadounidense se ha negado –desde hace 19 años- a que nuestro atún lleve dicha leyenda, argumentando ahora ya no la muerte, pero sí “estrés” en los cetáceos al estar nuestra flota cerca de ellos”.

El también presidente del Grupo Marindustrias –al que pertenece Tuny, marca líder en el mercado- reconoció el apoyo que a los largo de casi cuatro décadas ha tenido la industria atunera por parte del Gobierno mexicano, a través de las secretarías de Economía, Agricultura Ganadería Recursos Pesqueros y Acuacultura y Relaciones Exteriores para el triunfo de todas estas batallas.

Por último, Antonio Suárez informó que ahora la industria atunera mexicana está buscando la máxima certificación en Pesca Sustentable a nivel mundial por parte de la Organización Internacional Marine Steeardship  Council (MSC). “Si lo logramos seríamos la única pesquería de atún en todo el mundo en obtener ese reconocimiento”, destacó.

Mientras esta resolución se cristaliza el gobierno mexicano –a través de la Secretaría de Comercio- dio a conocer que con la cifra que se cobrará y que asciende a 3 mil 200 millones de pesos anuales solicitarán al Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la OMC la autorización para la imposición de aranceles  a la importación de un grupo de productos estadounidenses; lo que se traduce en la suspensión de los beneficios que ofrece el libre comercio.

Asimismo la dependencia informó que iniciarán procedimientos internos para hacer efectiva la suspensión contra los bienes procedentes del vecino país del norte.

Mediante un comunicado la Secretaría de Comercio –que preside Idelfonso Guajardo- manifestó que México continuará defendiendo los intereses de la industria nacional, así como el cabal cumplimiento de los compromisos internacionales de sus socios comerciales y, particularmente, la pesca y la sustentabilidad de los océanos para las presentes y futuras generaciones.

Si bien la sanción económica (de 163.23 millones de dólares por año) representa una tercera parte de lo demandado por nuestro gobierno (472.3 millones de dólares)  mientras que EU apenas ofrecía  21.9 millones de dólares para cubrir el daño; dicha sentencia viene a corroborar por un lado, que en la pesca del atún no existe muerte incidental  ni “estrés”  en delfines, y por otro, que dicho etiquetado se instrumentó para “legalizar” una práctica comercial desleal que a lo largo de todos estos años derivó en pérdidas millonarias en el Gobierno mexicano.