Sin tanto rollo

Eduardo González Silva

La clase política en su afán del enriquecimiento rápido a costa de la miseria de millones de mexicanos, con su estrategia de entregar la riqueza al gran capital nacional y extranjero, debió cambiar  su discurso demagógico del probable desarrollo del país, por el de las falsas promesas con el uso de un lenguaje a todas luces lleno de perogrulladas.

Una clase política que ha llegado al colmo de la omisión al no atender los grandes problemas nacionales, como tener la economía petrolizada, permitir el cobro de las más altas comisiones en el mundo, por los bancos extranjeros, alentar desde los cargos públicos la corrupción con un marco jurídico que da pie a la impunidad, el creciente consumo de drogas, consentir la presencia de los carteles de la droga, para llegar a momentos de violencia inimaginada, inseguridad pública, con grupos indígenas que constitucionalmente no son sujetos de derecho, y la dependencia alimentaria, entre otros pendientes más de la agenda nacional.

Un auténtico Estado fallido, con un gasto de miles de millones de pesos en materia electoral, que lo único que entregan los partidos políticos al electorado, son arribistas profesionales, que cambien de color de bandera sin  ideología alguna que no sea la del enriquecimiento personal, con la ambición por delante para ejercer y abusar del poder.

Traficantes de la política que han llevado al incesante encarecimiento del costo de la vida, en tanto que los que tienen empleo, perciben un ingreso salarial similar al de hace 30 años.

La violencia e inseguridad pública desbordadas, sin visos de ser contenida ni  controlada. Mexicampo dio cuenta días atrás, de la estrategia de Dinamarca, de emprender hacia los próximos 10 años, una ordenada transición que le permita disfrutar de un modelo agrícola sostenible y limpio, a fin de que su población consuma sólo producto orgánicos.

La población y autoridades de este país nórdico están convencidas de que la mayoría de los pesticidas son tóxicos y pueden contribuir al desarrollo de enfermedades, afectando seriamente la salud de los recién nacidos, por tanto, lo mejor es evitar su uso. En Dinamarca, saben de que cuanto más orgánico sea el alimento más y mejores nutrientes aportará.

Existe un caso más que habla del progreso de un país, China está por convertir en el cuarto fabricante de grandes aviones comerciales después de Estados Unidos, Europa y Rusia, con la fabricación del bimotor C919, y el exitoso vuelo de prueba. La “C” del aparato alude tanto a China como a Comac (la empresa fabricante), mientras que el 9 en la cultura china simboliza la eternidad y el 19 representa los 190 asientos de que dispone a su máxima capacidad.

Dicho aparato de fuselaje estrecho es similar al modernizado Airbus 320 y a la nueva generación de Boeing 737, y marca la entrada del país en el mercado global de la aviación. El avión acerca a China a su transformación de ser un país manufacturero de artículos de bajo costo, a uno creador de tecnología avanzada.

 En México lamentablemente persiste la disputa por la nación, motivo de estudios y análisis realizados por académicos, los que pasan de lado, pues en honor a la verdad, a nadie le importa el futuro de nuestra nación.

Del campo a su mesa…

Durante los sexenios panistas de Fox y Calderón dentro del juego de la simulación de gobernar, emitieron el primero la Ley de Productos Orgánicos, y el segundo la respectiva ley reglamentaria.

Con dichas disposiciones en nada cambiaron el panorama de los alimentos limpios en el país. La mayoría de la población ni idea tiene de lo que es eso. Y en lo que se refiere a la comercialización, en más de mil intentos por productores de café principalmente, en instituciones de gobierno ninguna ha determinado comprar.

Lamentable, penoso y desgastante, los trámites que se deben hacer para que las instituciones públicas compren productos orgánicos, provenientes en la mayoría de los casos de campesinos pobres.

La salida ha sido la exportación, pero bien le hará a la economía incentivar el consumo de productos orgánicos en el mercado interno, ya que la riqueza generada aumentaría de manera considerable, para beneficio de productores y consumidores.

Aunque hay que destacar las barreras que imponen las trasnacionales que operan en México, para que los productos limpios ingresen al mercado interno como es a las grandes cadenas de supermercados.