17 julio, 2024

Por Divulgación-CIMMYT

(Foto: Fernando Morales / CIMMYT)

Guanajuato, Gto., 26 de septiembre.- El cultivo de cebada maltera en esta entidad enfrenta infinidad de desafíos, en una zona donde no se suele sembrar, con falta de agua, llegar al mercado con precio justo para el producto, con aumento de la producción lo que requiere contratos justos, y por si fuera poco el precio de los insumos cada vez va al alza.

Pese a dichas limitantes Carlos Humberto, se decidió dedicar de lleno a la agricultura, y quien además nunca antes había practicado la agricultura sustentable, aunque siempre le había llamado la atención ver cómo se desarrollan los cultivos entre las pajas, y sobre todo, tenía interés en hacer un mejor manejo de plagas y enfermedades.

Así, cuando el equipo de Cultivando un México Mejor -iniciativa de Heineken México y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT)-, le propuso integrarse al proyecto para aprender a cultivar cebada de forma sustentable, Carlos Humberto no lo dudo, porque, como comenta, actualmente producir de forma convencional es costoso y hay que buscar alternativas.

En esa zona de Guanajuato no se solía sembrar cebada, ni tampoco es común trabajar con agricultura de conservación -sistema sustentable que aprovecha los rastrojos o pajas como cobertura del suelo, minimiza la labranza y diversifica cultivos, lo cual permite conservar suelos y agua, entre otros beneficios-.

En este sentido, Carlos Humberto es un pionero que a través de innovaciones sustentables, busca aumentar la rentabilidad de sus parcelas para permanecer en el giro agrícola por más tiempo, mejorar sus ingresos y que la industria maltera obtenga producto de calidad para los consumidores más exigentes, menciona.

Ahora, como productor de cebada maltera participa en Cultivando un México Mejor, sabe que hay empresas que aprecian la inocuidad del producto, así que con el acompañamiento de los técnicos del proyecto está aprendiendo agricultura de conservación e implementa métodos alternativos de control de plagas, como el uso de control biológico con bacterias y hongos benéficos.

Carlos Humberto ha tenido siempre el interés particular en no depender completamente de los insumos agrícolas convencionales que además dañan la salud del ser humano y otros seres vivos. De hecho, derivado de una investigación del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT) -en la que el productor tuvo participación, y en vinculación con el proyecto de Heineken México y el CIMMYT-, se estableció una parcela demostrativa en los terrenos del productor, y con el técnico de Cultivando un México Mejor, establecieron cebada a dos hilos, cultivada con agricultura de conservación.

“Su condicionante es el agua de riego y para ello hará el manejo con un sistema de aspersión para que con el agua que saca del pozo, cuyos niveles son bajos, se puedan regar cuatro hectáreas de cebada. La parcela está acondiciona para este sistema de riego y los datos generados serán de gran utilidad para otros agricultores, principalmente quienes cuenten con agua de pozo”, comenta Felipe Juárez, técnico que asesora en el marco de Cultivando un México Mejor.

“La parcela no está nivelada y es difícil ver charcos en la parcela en temporada de lluvias, así que se sugirió al agricultor que iniciando el ciclo primavera-verano se empareje el suelo y haga rayas profundas para que el agua no se quede dentro de la parcela y así implementar mejor la agricultura de conservación usando la paja en la superficie”, detalla Felipe.

Como la cebada ahora es un cultivo nuevo y rentable en la zona, está consultando con los agricultores vecinos para que también la cultiven, y en un futuro, puedan lograr un contrato bien establecido desde el inicio de la siembra.

De hecho, planean organizarse y adquirir una sembradora para agricultura de conservación y así trabajar más fácilmente y de acuerdo con los requerimientos de la agroindustria.

Finalmente, ya que durante el ciclo primavera-verano regularmente no se establece ningún cultivo en esa zona, Carlos Humberto y el equipo técnico del proyecto están considerando desarrollar un plan de manejo para establecer dos cultivos al año y así tener mayores ingresos, pero sobre todo lograr cosechas saludables, sin afectar el suelo, aire o agua. (Redacción MEXICAMPO).

 

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