Mexicali, B.C., 9 de octubre.- Inicio en campo Grupo Ficosterra el proyecto Nutrialgae, que tiene el objetivo demostrar que el uso de bioestimulantes elaborados a base de algas marinas reduce sensiblemente el uso de fertilizantes de origen mineral y en consecuencia la carga de nitrógeno y fósforo que se filtra hacia los mares.

Seleccionada entre más de 600 empresas e instituciones,  Ficosterra -empresa de biotecnología marina dedicada al desarrollo de insumos agrícolas con base en algas-, fue elegida por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP, por sus siglas en inglés), para participar en el programa Ocean Innovation Challenge (OIC), herramienta específicamente diseñada por UNDP para acelerar el progreso del cumplimiento del Objetivo 14 de Desarrollo Sostenible (ODS), cuya misión es conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos.

Para la ejecución de este proyecto, la compañía ha recibido el apoyo de UNDP-OIC y el financiamiento de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo y de la Agencia Noruega de Cooperación al Desarrollo, que permite abordar el reto de reducir la aplicación de fertilizantes convencionales sin afectar la productividad y el medio ambiente, además de devolver al mar lo que sale de este, “un valor ponderado hoy por la economía circular”, apunta el director de Luis Lombana.

El proyecto se realizará de forma simultánea en Marruecos y México. En el país del norte de África, se abordará en colaboración con centros de investigación de la Universidad Hassan II de Marruecos.

En México, la empresa trabajará en coordinación con el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior (CICESE) en Ensenada, y la empresa bajacaliforniana GN Productores Agrícolas, para demostrar que el uso de los bioestimulantes ficosagro® (complejo microbiano con extractos de algas), y cystium-k® (extracto puro del alga Macrocystis Pyrifera), reduce sensiblemente el uso de fertilizantes de origen mineral y en consecuencia la carga de lixiviados nitrógeno y fósforo, que se filtra hacia los mares.

Además, se comprobará que dichos insumos son capaces de aumentar la productividad de las cosechas entre 6 y 15 por ciento, según el tipo de cultivo.

Los ensayos se han iniciado en la capital de Baja California, y están dirigidos por un equipo multidisciplinario de ingenieros agrónomos y biólogos de las citadas empresas, así como por personal de investigación del CICESE.

Se pretende acercar estos ensayos a un escenario real, en el que el agricultor desarrolla su trabajo día a día, y que pretenden definir la nueva agricultura, la del siglo XXI. Por esta razón, los ensayos con cultivos de brócoli se realizan en laboratorio y a campo abierto, tal como lo haría un agricultor.

“Lo que haremos es tomar los principios activos del mar y devolvérselos, el apoyo a este proyecto supone respaldo muy importante de Naciones Unidas a nuestra filosofía, que básicamente busca demostrar que un cambio de la fertilización convencional a la ecológica y orgánica es posible”, destacó Luis Lombana. (Redacción MEXICAMPO).