Científicos estadounidenses obtuvieron a través de ingeniería genética tomates que al comerlos eliminan el colesterol malo del cuerpo humano, al producir  un péptido que emula las acciones del colesterol bueno, conocido este último por ser capaz de eliminar de las arterias el colesterol malo.

Los investigadores probaron, en ratones, que manteniendo una dieta rica en grasas, típica de los países industrializados, la cantidad de colesterol malo acumulado en sangre era menor en sujetos que habían consumido tomates enriquecidos con el péptido.

Por su parte, científicos británicos, también desarrollaron una variedad de brócoli enriquecida en glucorafanina para luchar contra el colesterol. Esta variedad ha sido cultivada para contener hasta el triple de esta sustancia natural, que ayuda al organismo a tener controlado el metabolismo celular.

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles -UCLA-, fue publicado en la edición de abril de la Revista de Investigación de Lípidos.