DE NORTE A SUR

*Guillermo Correa  Barcenas

Víctimas de la violación a sus derechos humanos hasta por las principales religiones que han existido en el mundo, qué puede decirse de los sistemas económicos y de los distintos gobiernos, las mujeres se preparan para otra jornada de lucha por la igualdad, como lo han hecho siempre y mejor organizadas desde hace más de cien años, con la diferencia de que en la actualidad sufren más que antes de discriminación en todos los sentidos y de una violencia sin cuartel que por todas partes se materializa en los llamados femenicidios.

Hoy el tema central del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, es el de “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en el 2030”, por ello es que se llevará a cabo un paro mundial de labores, que haga ver a todos la importancia que tienen las mujeres para el desarrollo, la paz y la justicia de la humanidad. En México la expresión es de singular importancia, sobre todo por la lacerante realidad que padecen la mayoría  pues, para empezar, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que de 57 millones que fueron censadas en 2010, la característica número uno es que su esperanza de vida se redujo de 79 a 75 años, y que si bien 19 millones 379, 038 forman parte de la población económicamente activa, la realidad es que casi 26 millones de mujeres trabajan en la informalidad, es decir, que no gozan de ninguna prestación en cuanto a la seguridad social.

Como se sabe, en la mayoría de los casos el salario de las mujeres es menor al de los varones; la edad promedio en que se casan es de 25 años, y en promedio llegan a tener hasta tres hijos y, hasta el censo de hace siete años, había 30 millones de madres mexicanas, de las que 5.3 millones son solteras, separadas o divorciadas. Pero también se contabilizaron más de 77 mil niñas, de 12 a 17 años de edad, que están casadas, lo que representan el 1.2 por ciento de su población. De las mujeres que trabajan en el país, 76 por ciento son empleadas, 6 por ciento trabajan por su cuenta y 5 por ciento son obreras.

Es del sentir general que las estadísticas oficiales siempre reducen las reales y que son maquilladas por el gobierno en turno. Es el caso de la violencia contra las mujeres y los homicidios en su contra, de los que basta escuchar y ver los noticieros o leer la prensa escrita para no ignorar una realidad que va en aumento, aunque, se concluye, no va a la par con la preocupación de las autoridades que, desde los casos de Ciudad Juárez en los años 90, con el sacrificio de muchas niñas y jovencitas, no atinan o no quieren actuar, pese al reclamo de la sociedad que va en aumento. Se recuerda que fue hasta diciembre de 2009 en que la Corte Interamericana de Derechos Humanos impuso a México la sentencia Campo Algodonero, por la cual condenó al Estado mexicano por no garantizar los derechos humanos de mujeres desaparecidas, torturadas y asesinadas en la norteña entidad de Chihuahua. De entonces a la fecha, se calcula que los feminicidios pasaron de cuatro a siete por día –cifra escandalosa, aunque sólo fuera de una–, lo que obedece, según opiniones de especialistas a un fenómeno que se ha naturalizado a causa de la desigualdad entre las mujeres y los hombres. La situación es grave en los estados de México, Guerrero, Michoacán, Chihuahua, Jalisco, Oaxaca, Guanajuato y Querétaro donde seguido aparecen ejecutadas. Pocos ignoran que junto a estos crímenes se dan otros como el de la trata de blancas, responsable de miles de desaparecidas.

Cierto es que las agresiones en su contra se han dado siempre y que, por tanto, forman parte de los logros obtenidos durante años de lucha. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían «libertad, igualdad y fraternidad» marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino; y que la idea de un Día Internacional de la Mujer surgió al final del siglo XIX, que fue, en el mundo industrializado, un período de expansión y turbulencia, crecimiento fulgurante de la población e ideologías radicales.

Como ahora en que ha llegado al poder del imperio estadounidense un multimillonario que se ha caracterizado por sus expresiones machistas y misóginas como: “agarrarlas por el coño”; “qué mujer tan asquerosa” en referencia a la excandidata presidencial demócrata, Hilary Clinton; también el que Donald Trump considere normal que haya acoso a las mujeres dentro del ejército de Estados Unidos o las describa de “objetos” estéticamente agradables. Y lo peor: «Llevar burka es más fácil para las mujeres. Lo quieren. Por qué iban a llevarlo si no. El hecho es que es más fácil. No tienes que llevar maquillaje. Mira qué bonito parece todo el mundo. ¿No sería así más sencillo?».

Cuerdo o no, el problema con Trump es que se repite en otras partes y que, va de ejemplo, hace unos días el Parlamento Europeo se vio obligado a abrir una investigación contra el diputado polaco Janusy Korwin-Mikke por sus declaraciones misóginas durante el pleno donde expresó que las mujeres deben cobrar menos que los hombres porque son menos inteligentes. Expresiones semejantes parecen imponerse en el llamado viejo continente donde, como en EU, ha resurgido la extrema derecha y el nazifacismo.

Y precisamente es la desigualdad laboral la que estará presente este 8 de marzo por lo menos en 40 países del mundo en que las mujeres repetirán la huelga  que llevaron a cabo por primera vez en Argentina. En México, integrantes del Frente Auténtico del Campo (FAC) marcharan en protesta a sus injustas condiciones de vida, porque además de trabajar con salarios miserables, deben cuidar de los ancianos y de sus hijos ante la ausencia del varón al que millones han sustituido como jefes de familia.

En este sentido, la ONU llama la atención de que en todo el mundo, las mujeres realizan la gran mayoría del trabajo no remunerado, que incluye el cuidado de las niñas y los niños, la cocina, la limpieza y la agricultura. Este trabajo sin salario es esencial para que los hogares y las economías funcionen, pero también se valora menos que el trabajo pagado. El Día Internacional de la Mujer llama a la reflexión y a la solidaridad por una sociedad igualitaria en derechos y oportunidades de las mujeres con los hombres, ya que juntos han escrito y protagonizado la historia de la humanidad.

DESDE EL CENTRO

Hablando de mujeres, la secretaria de gobierno de la Ciudad de México, Patricia Mercado, ha sido la encargada de solicitar la renuncia a quienes apoyan a Andrés Manuel López Obrador y que cada día son más… Josefina Vázquez  fue declarada oficialmente candidata del PAN al gobierno del estado de México, cargo por el que también compite Delfina Sánchez, de MORENA…Y mientras Margarita Zavala sigue empeñada en ser la panista que vaya por la Presidencia de la República en 2018, lo mismo hace Ivonne Ortega Pacheco, exgobernadora de Yucatán, que quiere ir por el PRI, que acaba de celebrar sus 88 años de vida con la más baja aceptación de su historia.

*Reportero de radio y medios impresos, fundador de la revista Proceso, asesor de organizaciones indígenas y campesinas, colaborador de agencias  de noticias y portales de internet.

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