DE NORTE A SUR

  • Guillermo Correa Bárcenas

Con motivo de que hoy se conmemora el Día Internacional de la Lengua Materna hay que destacar que, de acuerdo con el INEGI, en México hay 16 millones de indígenas y que de las 68 lenguas originarias, con sus 364 variantes, 64, más del 90 por ciento se encuentran en muy alto riesgo de desaparecer, crimen que tiene que ver con la discriminación que llevó a Roberto Carlos Vega Monroy, funcionario de la Secretaría de Educación Pública en Puebla, estampar en las redes sociales una imagen de los famosos Voladores de Papantla, acompañada del símbolo nazi y de la expresión: “Hagamos patria y exterminémoslos; ellos sólo viven de nuestros impuestos sin aportar nada, son unos chupasangre”.

En esta ocasión fueron totonacas las víctimas, en diciembre de 2011, Carlos Talavera Leal, jefe de brigada del programa Oportunidades de la Secretaría de Desarrollo Social, se refirió en Uruapan, Michoacán, de manera racista sobre las nativas de la región “es neta, huelen impresionantemente feo, pero, pobrecillas, lo suyo no es la higiene”. Y no se olvida que en 2015, el flamante director del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova , se burló de las comunidades indígenas del país durante una conversación telefónica en la que se mofó de la forma de hablar del dirigente Hipólito Arriaga Pote y del jefe supremo de la tribu Chichimeca en Guanajuato, Mauricio Mata Soria. Carcajadas soltó entonces el directivo del INE a su interlocutor por la forma de expresarse de quienes son descendientes directos de los fundadores originarios de lo que hoy es nuestra nación. Según el audio consignado por los medios, Córdova aludió también a los padres –indígenas- de los 43 estudiantes de la normal de Atyozinapa, Guerrero, con el mismo tono burlón.

Como se sabe, los desprecios hacia los indígenas no son nuevos, se dan a diario en contra de las 67 etnias que existen en México. Sólo que en la cuestión de los idiomas que hablan, las víctimas somos todos porque se trata de la cultura nacional, tan importante que México está comprendido entre los 10 países más ricos en diversidad lingüística, de ahí el valor de lo que se recuerda este día desde que en el año 2000 así lo fijó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a fin de promover la preservación y protección de las lenguas que emplean los pueblos el orbe para garantizar el enriquecimiento de los saberes tradicionales.

No obstante, hablar algún idioma nativo tiene muchas veces el efecto discriminatorio inmediato y aunque en el país hay por lo menos 10 universidades indígenas creadas por la SEP y gobiernos estatales, según la etnóloga Margarita Warnholtz Locht, los proyectos propuestos por las propias comunidades no tienen reconocimiento oficial. Las desventajas son que los rectores de las que reciben recursos del gobierno son ajenos a la población estudiantil –ladinos— y que los planes de estudio son elaborados por profesionales externos, además de que son pocos los maestros nativos y se deja fuera de la planta docente a los sabios de las comunidades, lo que limita la enseñanza. Total, dice la investigadora, que es poca la matrícula por el desinterés que provocan.

En el caso de la Universidad Intercultural de los Pueblos del Sur de Guerrero, que sí ha llamado la atención, explica Warnholtz, de dirigentes mixtecos, nahuas, amuzgos, tlapanecos y afromexicanos, que realizaron consultas para su creación, tuvieron como respuesta del gobierno estatal el rechazo a su proyecto y la creación de un centro de enseñanza oficialista.

La realidad es que la marginación social y económica, la discriminación y la falta de atención a las lenguas indígenas son los factores que han acelerado su desaparición. Lo dice Rodrigo Romero Méndez, doctor en Lingüística por la Universidad de Búfalo, Estados Unidos. Advierte que si no se hace algo en unos 50 años la gran mayoría de los idiomas nativos de México, no se hablarán.

El investigador –citado por Intolerancia- lamentó no hace mucho que aunque hay sistemas de educación indígena no existen suficientes elementos para su conocimiento y, aclara, si uno tiene alguna duda puede consultar el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, pero si hay dudas de mixe, zapoteco u otomía, no hay materiales didácticos, debido a la marginación y a la discriminación. Y hay preocupación, porque, detalla, si bien hay universidades en el país donde fomentan la investigación de lenguas indígenas, como la UNAM o la Universidad de Sonora, en comparación con la gran cantidad que existen el número de investigadores es insuficiente, pues, a manera de ejemplo, en la llamada máxima casa de estudios, solo diez se dedican a este tema. El asunto se torna más difícil si se considera a las variedades que tiene cada lengua.

Actualmente son los estados de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Yucatán y Guerrero, los que registran el mayor número de hablantes de lenguas maternas, ya que todos juntos comprenden el 50 por ciento nacional. Quizá para muchos no sea importante esto del idioma de los nativos. Para hacerlo comprensible, basta señalar que en México se encuentran encarcelados alrededor de 10 mil indígenas que ni siquiera saben, en la mayoría de los casos, el porqué. Hacen falta traductores que se los digan y abogados que los defiendan. No saben cuál fue su culpa, de qué se les acusa. Casi todos son inocentes y llevan encarcelados años. El constitucionalista Martín Rodríguez Arellano asegura que únicamente el 15 por ciento cuentan con alguien que les traduzca. Los que saben dicen que apenas se cuenta con 600 traductores que si bien les va reciben 500 pesos de pago. A su drama, y el de sus familiares, se agrega que miles están por hambre, hasta por robar un pan; o porque se les relaciona con drogas que siempre han usado en sus ceremonias. Cabe denunciar que las trasnacionales, principalmente, se aprovechan de su situación para desalojarlos de sus tierras y que todos están en espera de justicia.

DESDE EL CENTRO    
Murió Paulino Cárdenas Cruz, excelente amigo y periodista que estuvo al frente de Comunicación Social en dependencias como las Secretarías de Agricultura y de Turismo. Condolencias a todos los familiares y compañeros…Trasciende que el bueno para dirigir formalmente a la CNC, la principal central campesina priista, es el político hidalguense José Antonio Rojo García de Alba, hijo de quien fuera titular de la extinta Secretaría de la Reforma Agraria, Jorge Rojo Lugo. Pronto saldrá la convocatoria…El presidente de Estados Unidos sigue acumulando protestas en su contra no sólo en México y su país, sino en varias partes del mundo…Con una inversión de 27 millones de pesos, las organizaciones de pesca ribereña Kashigi, Mortera de Leyva, Isla San Jerónimo y el Chute, del municipio de San Quintín, en Baja California, abrieron una planta procesadora y comercializadora que ofrecerá productos de calidad a precios bajos y sin intermediarios no sólo en el mercado local, también en países europeos y asiáticos. Pertenecen a la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas (CODUC) que dirige Marco Antonio Salas.

 

*Reportero de radio y medios impresos, fundador de la revista Proceso, asesor de organizaciones indígenas y campesinas, colaborador de agencias  de noticias y portales de internet.

 

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