Ciudad de México, 22 de mayo.- Ante el proceso de envejecimiento demográfico del país, y como acto de justicia social, se propone disminuir de 62 a 65 años de edad, el requisito para que adultos mayores de zonas rurales, urbanas y afromexicanas, cumplan el requisito para recibir la pensión no contributiva.

La iniciativa es “un acto de justicia y de coherencia con el mandato constitucional”, al proponer que dicho ajuste se refleje en el Artículo 4 de la Constitución, para establecer una disposición que pueda flexibilizar este requisito de edad.

La diputada Verónica Beatriz Juárez Piña (PRD), presentó la iniciativa de reforma, para que las personas mayores tengan derecho a recibir por parte del Estado una pensión no contributiva, prestación que se otorgará a partir de los 62 años de edad.

Plantea que el Ejecutivo deberá especificar en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, la fuente de recursos para el cumplimiento de estas obligaciones, así como una proyección de los recursos que se necesiten en el mediano y largo plazo, para ese fin.

El artículo vigente señala que “las personas mayores de 68 años tienen derecho a recibir por parte del Estado una pensión no contributiva en los términos que fije la ley. En el caso de las y los indígenas y las y los afromexicanos esta prestación se otorgará a partir de los 65 años de edad”.

México atraviesa por un proceso de envejecimiento demográfico -un aumento en la proporción de personas de 60 años o más y la disminución de la población infantil y joven-, por lo que se requiere diseñar políticas para mejorar el bienestar de las personas que pasan por este ciclo de vida o que en un futuro cercano la transitarán.

El peso relativo de los adultos mayores toma mayor relevancia en la estructura por edad, ya que México, según el Censo de Población y Vivienda, en 2020 había 15,142.976 personas de 60 años y más, equivalentes a 12 por ciento de la población total; 35,219,141 hogares, y en 6,954.833 de éstos reside al menos una persona de 60 y más años; 1,813,452 personas de 60 y más años viven solas, de las cuales un 1,049.966 son mujeres.

Datos del Consejo Nacional de Población (Conapo), refieren que la esperanza de vida es de 75.23 años y la fecundidad es de 2.05 hijos por mujer; calcula que para 2030 el porcentaje de personas adultas mayores será de 14.9 por ciento y estima que para 2050 esa cifra será de 24.7 por ciento.

Agrega que según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la tasa de participación económica de este segmento poblacional es de 33.9 por ciento; en los hombres es de 50.9 por ciento y en las mujeres de 19.6 por ciento. Del 66.1 por ciento que no es económicamente activo, más de la mitad se dedica a quehaceres del hogar.

La población ocupada que tiene 60 y más años es de 4.8 millones, de los cuales 49 por ciento labora por cuenta propia, 37.8 por ciento se ocupan de manera subordinada y remunerada, y de éstos el 60.8 por ciento no tiene acceso a instituciones de salud por su trabajo; el 61.8 por ciento labora sin contrato escrito, y 47.7 por ciento no tiene prestaciones, puntualiza.

El texto de la iniciativa, fue remitido a la Comisión de Puntos Constitucionales. (Redacción MEXICAMPO).