Académicos, organizaciones campesinas y el Rector de la Universidad Autónoma Chapingo, Sergio Barrales Domínguez, advirtieron “que el campo mexicano se está yendo a pique” pues la producción de alimentos se ha perdido ya que al Estado mexicano le ha costado trabajo entender que se requiere una política pública a nivel nacional diferenciada para lograr la liberación de esa dependencia alimentaria en la que nos ubican las políticas públicas erráticas que no toman en cuenta productores, campesinos, indígenas y sociedad en general.

Desde la Universidad Autónoma Chapingo, se demuestra que la agricultura familiar contribuye a la autosuficiencia alimentaria y por ende a la soberanía alimentaria de tal suerte que la salida a esta “caída en picada” está en la producción interna, aseguraron el Rector Sergio Barrales; Pedro Ponce Java, Subdirector de Servicio, Vinculación y Extensión de la UACh; y el Subdirector del Campo Agrícola y Experimental, Moisés Gerardo Mendoza Mendoza.

Este último, aseguró que el campo no puede quedarse en proyectos de escritorio, es necesario que las políticas públicas vayan enfocadas al análisis de la realidad agraria del país sabedores de que hace falta infraestructura, acompañamiento tecnológico innovación para los productores así como baja en el costo de semillas y fertilizantes.

En el marco de la inauguración del Módulo de Producción Integral y Sustentable, incorporado al Programa Especial de Extensión y Vinculación Universitaria, el Rector de la UACh, se refirió a la renegociación o cancelación del TLCAN que pretende llevar a cabo el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En ese sentido, dijo “Donald Trump nos va meter en problemas, este hombre no anda con medias tintas y parafraseando al mandatario estadounidense ´yo en mis negocios veo a la gente si es débil, la aplasto; si la veo fuerte, lo respeto´, por ello, (acotó) México tiene que ser fuerte para que lo respete”.

Para el Rector Sergio barrales Domínguez, está claro que “el campo mexicano se está yendo a pique, como país en términos de la comida por lo que si queremos tener la comida, el siguiente paso es tener excedentes”.

Dejó en claro, una vez más, que sí se puede hacer algo diferente así que la Universidad reitera que si Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, quiere rediscutir el Tratado de Libre Comercio “aprovechemos la oportunidad y saquemos al campo del acuerdo comercial”.

Por su parte, Pedro Ponce Javana, Subdirector de Servicio, Vinculación y Extensión de la UACh, señaló la urgencia de ir hacia la liberación de esa dependencia alimentaria han dejado políticas públicas erráticas en las que no se tomaron en cuenta a productores, campesinos, indígenas, para el desarrollo agrícola, pecuario, forestal, rural y social sustentable de México.

Hoy tenemos que responder a las necesidades de los pequeños productores y para ellos, aseguró, la Universidad tiene más de 10 alternativas viables que el Estado mexicano bien podría adoptar como políticas públicas en pro de la producción nacional.

Así, con esta rectoría a cargo de Sergio Barrales Domínguez, enfatizó que se preservan los orígenes del Escuela Nacional de Agricultura que es buscar el desarrollo agrícola nacional a partir de reconocer la agricultura que desarrollan las comunidades más marginadas del país.

Por ello es que se creó en 2016 con un presupuesto de 40 millones de pesos el Programa Especial de Extensión y Vinculación Universitaria, donde a través de 78 programa se impulsa la innovación tecnológica y el desarrollo social.

En ese sentido, el Subdirector del Campo Agrícola y Experimental de la Universidad Autónoma Chapingo, Moisés Gerardo Mendoza Mendoza, aseguró que es necesario bajar los costos en la producción agrícola a fin de atender imprevistos climáticos e impulsar los negocios y «no los trinquetes».

En la presentación de los alcances del Módulo de Producción Integral y Sustentable, donde se impulsa el uso, manejo y aprovechamiento del suelo; la horticultura, la ovinocultura y los sistemas acuapónicos para pequeños productores, indicó que en México se hace necesario lograr la vinculación agropecuaria entre el productor y la academia.

Luego de exponer, también, los resultados exitosos en los huertos familiares, la cosecha de agua de lluvia y el uso de biofertilizantes, el académico señaló la necesidad de que los pequeños productores aprendan a evitar el deterioro del ecosistema con escenarios de producción más amigables.

Para ello, aseguró, la Universidad autónoma Chapingo ofrece a los productores capacitación a través del Campo Agrícola Experimental ubicado en las inmediaciones de la máxima casa de estudios agrícolas del país a fin de mostrar con innovación e investigación así como estrategias definidas en la productividad que es posible bajar costos a pesar de sequías y «saqueos» o excesos de lluvia.

Indicó que en materia de impulso a la agricultura mexicana y ante el abandono que registra el campo, también es necesario vincular a los niños y a los jóvenes sobre la importancia que tiene el medio rural para la alimentación de un pueblo.

Del mismo modo debe generarse una cultura de la producción nacional de semillas a fin de que ésta llegue al productor abajo costo y no lo lleve a la quiebra tras haber generado una producción debido a que deba comprar la semilla y fertilizantes cuyo valor son desmesurados.(Codics)