*Exhorto a académicos, actores políticos, medios y sociedad a asumir responsabilidad y prevenir que el sistema de estadísticas sobre pobreza termine como campo de batalla político.

Ante la decisión del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), de modificar la metodología para la generación del Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS), la Representación en México de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, manifiesta lo siguiente:

1)      La lucha para erradicar la pobreza en México es una tarea nacional de la más alta importancia. Ella compromete al gobierno y a la sociedad entera, incluyendo a organizaciones de la sociedad civil que, como Rimisp, hacemos de ese objetivo nuestra razón de ser.  Es, además, una tarea compleja, que requiere de información oportuna, de alta calidad, y en la cual todos los actores públicos, sociales y privados podamos confiar.  Desde hace más de una década y hasta este momento, México podía sentirse orgulloso de contar con uno de los sistemas más robustos en América Latina y en el mundo en desarrollo, de seguimiento y análisis de las dinámicas y características de la pobreza. Nosotros mismos hemos promovido en otros países el modelo mexicano como un ejemplo del cual aprender.

2)      La decisión de INEGI ha erosionado este sistema hasta ahora ejemplar. En primer lugar, porque la pérdida de la comparabilidad con años anteriores, no es un detalle, sino que un problema muy serio que tendrá consecuencias en la capacidad de evaluar, diseñar y focalizar las políticas públicas y las acciones de otras organizaciones de la sociedad. En segundo lugar, porque al no dar ninguna explicación técnica sobre los cambios realizados, el INEGI ha generado una larga lista de dudas sobre el significado y alcance de las nuevas cifras. La magnitud de ambos efectos es tal que la integridad del sistema nacional de información y estadísticas sobre la pobreza, queda puesta en discusión.

En consecuencia, Rimisp hace un llamado al INEGI a:

1)      Hacer públicos los “criterios de captación y verificación de información en campo de mayor rigor” que –según indica el INEGI en su comunicado del 15 de julio (http://www3.inegi.org.mx/sistemas/saladeprensa/noticia.aspx?id=2767)– se aplicaron en esta ocasión y que son la causa inmediata de los cambios en las cifras de ingresos. Especialmente interesa conocer los manuales de campo, así como si acaso los nuevos criterios se aplicaron a la totalidad de los hogares encuestados o solo a aquellos de menores ingresos.

2)      Poner en marcha un trabajo conjunto con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), para definir si acaso es posible tener una base de información comparable con las de años anteriores, de tal forma que CONEVAL pueda dar curso a su obligación legal de medir la pobreza a nivel nacional, estatal y municipal.

3)      Comprometerse a que se tomarán desde ahora las medidas correctivas para que, en las encuestas futuras, se pueda recuperar la comparabilidad y la integridad de las series de datos sobre los ingresos de las y los mexicanos.

Asimismo, hacemos un llamado a las organizaciones académicas y de la sociedad civil, a los medios de comunicación y a los actores políticos a tratar este asunto con altura de miras y con un profundo sentido de responsabilidad. Multiplicaríamos muchas veces los daños, si como consecuencia de esta desafortunada decisión de INEGI, México termina con un sistema nacional de estadísticas sobre la pobreza convertido en un campo de batalla político, en vez de un bien público nacional como había sido hasta ahora. El objetivo inmediato de todos quienes quieran en serio ayudar a reducir la pobreza debe ser recuperar la integridad y la confiabilidad del sistema de análisis y medición del ingreso y de la pobreza.