18 junio, 2024

Financiamiento a productos frescos nuevo activo con futuro para la nutrición

Ciudad de México, 25 de mayo.- El financiamiento a los agricultores es la inversión que influirá hacia el futuro, para la mejora y mayor producción de frutas y hortalizas, lo que será la base de la alimentación en las nuevas generaciones.

Los productos hortofrutícolas son vulnerables a la perecibilidad y a la falta de acceso a opciones modernas de financiamiento, para la producción.

Históricamente por estos dos factores, los agricultores hortofrutícolas han experimentado limitado acceso a capital, los que han sido llevados a acudir a préstamos bancarios tradicionales, para quienes sus terrenos son empleados como garantía.

En la actualidad la dinámica financiera condiciona a todos los mercados, incluida la industria de alimentos, no solo las grandes cadenas de comida o los restaurantes se ven afectados, sino también lo que es (o debería ser), la base de nuestra alimentación: la producción de frutas y hortalizas.

Este sector no es inmune a las dinámicas financieras. Sin embargo, los modelos de financiamiento limitan su desarrollo y los ponen en riesgo.

Esta situación corresponde a los altos niveles de riesgos. Esto no solo ha hecho difícil la vida de generaciones de agricultores, sino que el mundo se está quedando sin granjas ni productores que quieran producir comida.

Hoy en día, es común ver granjas en quiebra, gente que se traslada a las ciudades y solo unos pocos individuos comprometidos a producir suficientes frutas y vegetales -la mayor fuente de nutrientes-, para la creciente población mundial.

De acuerdo con las últimas cifras del Banco Mundial (2021), en Latinoamérica solo el 33 por ciento de la superficie se destina a la agricultura, con alrededor de 6.6 millones de kilómetros cuadrados.

En el caso de México, en una década de 2011 a 2021, se perdieron más de 40,000 kilómetros cuadrados de tierras agrícolas.

Claudio García Salgó, director global de ventas de ProducePay, comentó que esta situación “describe la urgente necesidad por reevaluar las opciones financieras para los agricultores”.

En ProducePay estamos comprometidos a abordar estos desafíos a través de soluciones innovadoras que faciliten el acceso al financiamiento e impulsen a los productores a expandir sus operaciones, reconociendo su crucial importancia en el futuro alimentario mundial.

De acuerdo con la FAO, para el 2050 se alcanzará una población mundial de cerca de 10,000 millones de personas, por lo cual, se necesitará incrementar la producción de alimentos entre 60 y 70 por ciento.

Estas cifras demuestran algunos de los retos para la alimentación y nutrición del futuro. Por ejemplo, es necesario hacerlo de una manera sustentable que muchos agricultores no pueden costear fácilmente.

Se busca reducir la desnutrición y obesidad, con más opciones nutritivas, sin embargo, dichas opciones saludables resultan cada vez más costosas. Y finalmente, se requiere de agricultores y mano de obra para producir nuestra comida, pero los datos indican que para el 2050, casi el 70 por ciento de la población global vivirá en ciudades.

PRODUCTOS FRESCOS NUEVOS ACTIVOS EN QUÉ INVERTIR

Los bancos han dudado en aceptar los productos frescos perecederos como un activo, ya que son considerados productos extremadamente volátiles y vulnerables a factores impredecibles como el clima, plagas o su propia perecibilidad.

Esto ha restringido las alternativas financieras de los agricultores, quienes requieren capital circulante cada año para pagar sus insumos, la mano de obra y nueva tecnología.

La industria está cambiando a medida que surgen nuevos modelos de financiamiento, en donde los cultivos se ven como una clase de activos y no como un riesgo. La aparición de soluciones innovadoras como ProducePay, brindan nuevas formas para liberar liquidez y potenciar el crecimiento de los predios agrícolas, mientras estos proveen a los consumidores con productos frescos a precios estables. 

Con acceso a mejor financiamiento y mayor estabilidad de ingresos, los agricultores pueden invertir en soluciones que incrementan la productividad y reduzcan los riesgos, tales como los sistemas de irrigación avanzada o variedad de cultivos resistentes a enfermedades.

Esta solución no solo mejora la eficiencia operacional, sino que también permite a los productores asignar más capital a prácticas sustentables, promoviendo la sustentabilidad en el sector agrícola.

En un mundo que podría enfrentar escasez de alimentos en menos de 30 años, asegurar la existencia de la cadena alimenticia, de granjas y agricultores, es una necesidad. Por años, los bancos los han visto como un riesgo, es tiempo de verlos como una clase en crecimiento, de invertir en ellos y encontrar nuevas maneras de asegurar comida nutritiva para las generaciones futuras. (Redacción MEXICAMPO).

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