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El fracaso de la lucha contra el hambre en México

DE NORTE A SUR

Guillermo Correa  Bárcenas

A propósito del Día Mundial de la Alimentación que se conmemora este 16 de octubre es necesario preguntar qué es de la Cruzada Nacional contra el Hambre, estrategia del actual gobierno contra uno de los más graves problemas que existe en México. Todo indica que si bien no ha fracasado tampoco se observan resultados exitosos. Si lo segundo fuera cierto, la administración que está por concluir lo presumiría y la realidad es que no se hace mención de ella desde hace mucho. En consecuencia, pinta para ser una promesa más incumplida.

El Sistema Nacional contra el Hambre fue creado el 22 de enero de 2013 con el fin de que la población más pobre pueda acceder a uno de los derechos básicos que consagra la Constitución. En la Cruzada concurren recursos y acciones de 90 programas federales de 19 dependencias, además de los gobiernos estatales y municipales. No cuenta con un presupuesto definido, pero participan recursos de las secretarías que intervienen.

Una de ellas, podría decirse que es la rectora, es la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) que en el establecimiento de la Cruzada encabezó Rosario Robles, ampliamente conocida por los escándalos en los que interviene. Recientemente se le ha señalado el fraude de alrededor de 2 mil 500 millones de pesos destinados a los más pobres del país y habita un espacio EN Reforma 222 con valor de 18 millones de pesos. Eso es lo que se dice en las redes sociales de la actual titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, territorial y Urbano, responsable mayor de  la reconstrucción obligada por los sismos que conmovieron el centro y sur de la República.

De acuerdo con el CONEVAL –encargado de evaluar las políticas públicas, la Cruzada ha tenido éxito al reducirse en 2 millones la población en extrema pobreza. Hay, no obstante, investigadores y observadores que aseguran lo contrario. Prueba de ello, exponen, es que prácticamente ha desaparecido del discurso oficial.  Lo cierto es que la pobreza ha crecido en México y que desde un principio se criticó la firma de convenios con transnacionales dedicadas a la fabricación de alimentos chatarra, responsables en gran medida de que en la población mexicana sea campeona en obesidad, sobrepeso y desnutrición. No hay que olvidar que José Antonio Meade Kuribreña, cabeza de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público –muy presidenciable para el 2018—lo fue también de SEDESOL. Expertos aseguran que la Cruzada es un programa meramente asistencialista cuando la solución es hacer productivos –dándoles trabajo—a los  millones de mexicanos ubicados en la pobreza alimentaria.

La FAO –Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación– nos explica bien quienes son y dónde están los que padecen de mucha hambre: Alguna personas permanecen en las zonas rurales porque son agricultores y siempre han trabajado su tierra, pero apenas pueden cultivar suficientes alimentos para alimentarse a sí mismos y a sus familias, y ciertamente no cultivan lo suficiente para vender en los mercados. Es posible que ni siquiera tengan acceso a los bancos para poder pedir un préstamo e iniciar una nueva actividad que pueda aportar dinero a sus familias. Esto es sobre todo cierto para las mujeres y los jóvenes. Otros pueden producir alimentos suficientes para venderlos, pero no tienen un mercado cerca, o no pueden llegar a él con facilidad, por lo que esta cantidad adicional de alimentos podría desperdiciarse. Muchos agricultores no tienen ningún dinero ahorrado en caso de emergencia y sus gobiernos no pueden ayudarles, así que cuando sucede algo malo (como malas cosechas, una sequía o la muerte del ganado), es más probable que se acuesten con hambre o que sientan que no tienen más remedio que abandonar su tierra en busca de alimento o trabajo.

Forbes –revista especializada en temas económicos– adelantó que este año sería muy difícil y que sólo con mejores ingresos los pobres pueden dejar de serlo, Y eso va para, oficialmente, 55 millones de mexicanos ubicados en ese cuadro en enero pasado. Aunque hay mediciones que sitúan a casi el 80 por ciento de la población nacional  en pobreza, los que con seguridad padecen algún grado de hambre. Otra verdad es que el salario mínimo de 80.04 pesos que rige en 2017 es insuficiente, que la devaluación del peso, la caída del PIB, el recorte del presupuesto y las políticas de Trump hacia México —cita del economista Pedro Tello– van dando forma a una tormenta perfecta para la economía mexicana, con los mayores impactos en las familias más vulnerables. A ello hay que agregarle los impactos por los sismos, los huracanes y las inundaciones por tormentas tropicales, así como un Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en agonía.

Todo lo anterior pega a los pobres. Peor con una carestía que aumento diariamente, contario a lo que sostiene el INEGI de que la inflación bajó en septiembre. Alfonso Ramírez Cuéllar, quien encabezó durante el 2011 la “Caravana del Hambre” integrada por productores rurales de todo el país en demanda de apoyos por la sequía, es el fundador y líder de El Barzón, que es parte del movimiento campesino  Acusa: La única estrategia de nuestro gobierno para hacer frente al problema de pobreza alimentaria, nutricional y de desigualdad salarial, es el de maquillar las cifras. Es el caso del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que recién modificó la medición de ingresos que servían para evaluar los niveles de pobreza nacional –con lo que desapareció a 11 millones de pobres– ahora pretende desaparecer los precios de los productos de la Canasta Básica para medir la inflación, con el único objetivo de disminuir los niveles altísimos que ha alcanzado y así poder presentar cifras menores de las que realmente son. El dirigente indica que de julio de este año al anterior los alimentos se han encarecido hasta en un 40 por ciento.

Ejemplos sobran: Para el caso del frijol negro el precio a los productores se encuentra en un promedio de 13 pesos el kilo, mientras el consumidor lo compra en 30pesos –más del 100 por ciento–, el frijol peruano a 21 pesos y al consumidor 42.50 pesos. Así, la leche se vende hasta 20 pesos el litro; el huevo a 30 el kilo; la carne de res a 169.50; el pollo 70 pesos el kilo; mientras el jitomate se encuentra desde los 25 a los 30.00 pesos el kilo, la tortilla en el estado de México en 14 pesos el kilo, en Sinaloa a $16.00 y en Veracruz a $15.50 pesos el kilo. Así que no hay duda: El Día Mundial de la Alimentación se festeja en México con más millones de hambrientos.

DESDE EL CENTRO

México es el primer consumidor de huevo en el mundo, para este 2017, se espera que el consumo per cápita se ubique en 23.3kg, mientras que la producción será de 2.8 millones de toneladas aproximadamente. Jalisco produce el 55% de huevo en México, seguido de Puebla con 15% y Sonora con 8 por ciento. Todo esto porque hoy es el Día Mundial del Huevo. No confíen en el importado de Gringolandia, el mexicano es famoso por su frescura…También el 15 de octubre se ha instituido en México como el Días Nacional del Amaranto, producto que puede usarse contra la pandemia de Obesidad y Diabetes entre los mexicanos, asegura Sergio Barrales Domínguez, rector de la Universidad Autónoma de Chapingo, donde se lleva a cabo la doceava Feria de la Cultura Popular…La Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos advierte que el campo nacional produce al año 31.4 millones de toneladas de comida y que 6.3 millones son desperdiciadas. Con la mitad, se podría mejorare la vida de 3.4 millones de paisanos en situación de desnutrición.

tigrebilly@hotmail.com

 

 

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