Halla Senasica influenza aviar de alta patogenicidad en Nuevo León
Ciudad de México, 30 de octubre.- El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), confirmó la circulación del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) AH5N1, en una granja de postura comercial de Montemorelos, Nuevo León, con población de 60,000 aves.
El hallazgo es producto de la notificación oportuna de un productor neoleonés, en apego a las acciones de vigilancia epidemiológica para proteger la producción de pollo y huevo del país, en el marco del Dispositivo Nacional de Emergencia (Dinesa), activado en junio pasado.
Inmediatamente, técnicos de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) del Senasica, acudieron a tomar las muestras correspondientes y en los laboratorios oficiales se confirmó la presencia del virus, por lo que emprendió las medidas contraepidémicas correspondientes.
Los técnicos de la Dirección General de Salud Animal (DGSA), instalaron la cuarentena correspondiente y se aplicaron las medidas sanitarias indicadas, por lo que se procederá a la despoblación, limpieza y desinfección, vacío sanitario y centinelización de la granja.
La instancia dependiente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, refirió que la presencia de la IAAP AH5N1, no representa ningún riesgo para el consumo de pollo y huevo.
Asimismo, el Senasica informó que se encontró un nuevo caso en aves silvestres en Tijuana, Baja California, y en una granja de postura familiar del municipio de Juárez, Chiapas, con población de 186 aves.
Dijo que las migraciones procedentes de Canadá y Estados Unidos, están causando brotes de IAAP AH5N1, en aves silvestres de diversos puntos del país, por lo que reiteró su exhorto a los productores avícolas comerciales y familiares a cumplir estrictamente las medidas de bioseguridad y evitar a toda costa la entrada de pájaros a sus unidades de producción avícola.
De igual manera, el personal debe bañarse antes de entrar a la granja, cambiar su ropa de casa por la de trabajo y repetir el procedimiento al salir de la Unidad de Producción Avícola (UPA).
Asimismo, con el propósito de contribuir a proteger la producción de carne y huevo de pollo, el Senasica invitó a productores, médicos veterinarios y a la población en general, a notificar de manera inmediata cualquier sospecha que detecten, para lo cual pone a disposición el teléfono 800 751 2100 y la aplicación Avise, en los sistemas iOS y Android.
También pueden reportar en cualquier oficina de la Secretaría de Agricultura, Senasica o Coordinación de la CPA, ubicadas en todos los estados del país.
PLAGUICIDAS ALTAMENTE PELIGROSOS
Por otra parte, grupos y organizaciones sociales integradas por campesinos, apicultores, cooperativas y comunidades de la península de Yucatán, Chiapas y Veracruz, así como asociaciones civiles y expertos, dieron a conocer la presencia de 32 residuos de plaguicidas altamente peligrosos (PAP).
Después de un estudio realizado en el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco A.C. (CIATEJ), precisaron que se encontraron plaguicidas de diferentes familias principalmente neonicotinoides y organofosforados, de los cuales 17 residuos, es decir 53 por ciento, son PAP.
Los agroquímicos se encontraron en cinco cultivos agrícolas, chile, papaya, sandía, tomate y maíz, cosechados en Hopelchén, Campeche, clasificados como cancerígenos, mutagénicos, tóxicos para abejas y otros polinizadores y que algunos de ellos han sido prohibidos o regulados por otros países.
Precisaron que dos productos más contaminados: el chile y la papaya, dado que se encontraron hasta 16 residuos en una sola muestra de papaya. Sólo para estos dos productos se incumplen los límites máximos de residuos para 10 plaguicidas establecidos por la Unión Europea.
Por este motivo, dirigieron un escrito a la senadora Lilia Margarita Valdéz Martínez, presidenta de la Comisión de Salud, y Rafael Espino de la Peña presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Segunda, a los que pidieron “el apoyo a las propuestas de reformas de la Ley General de Salud para fomentar bioinsumos y sistemas agroecológicos y establecer un programa nacional de restricción y prohibición progresiva y gradual de plaguicidas altamente peligrosos.
La petición se apoyó en el dictamen conjunto de las Comisiones Unidas de Salud y Estudios Legislativos, Segunda, presentado en la Reunión Extraordinaria del Senado el pasado 29 de septiembre de 2022.
“El uso de los plaguicidas, sobre todo aquellos considerados como PAP son una de las causas principales de la contaminación y pérdida de suelos, selvas y bosques, así como de cuerpos de agua y daños en la salud humana y abejas., en nuestro territorio”.
“En la península de Yucatán es cada vez más frecuente encontrar casos de pérdida de colmenas, incluso apiarios completos, a consecuencia de la intoxicación aguda de abejas por plaguicidas. Como botón de muestra está la muerte de cientos de colmenas en la comunidad de Candelaria del municipio de José María Morelos en Quintana Roo, donde a inicios de este año 2022, se perdieron apiarios hasta a 5 kilómetros de distancia de una parcela de producción de chile habanero fumigadas con varios plaguicidas altamente peligrosos”.
“Es muy común observar la disminución paulatina de las poblaciones de abejas en apiarios ubicados alrededor de áreas agrícolas y ganaderas con alto uso de plaguicidas, como consecuencia de intoxicaciones crónicas que las debilitan, las desorientan y las enferman. Entre los efectos subletales de una exposición crónica de insecticidas como el Paratión, está la incapacidad entre las abejas de comunicar la fuente de alimentos.
“Esta situación, se presenta principalmente en los municipios de Tizimín, Calatmul, Tzucacab en Yucatán, Hopelchén en Campeche, José María Morelos, y Bacalar en Quintana Roo. Es especialmente grave alrededor de cultivos de chile, papaya, sandía, jitomate, pepino, sorgo, maíz y soya”.
La muerte de abejas en la península de Yucatán, es señal del grave riesgo en el que las y los consumidores vivimos. Ahora bien, debido a que los plaguicidas son intrínsecamente tóxicos, y muchos de ellos de alta persistencia y bioacumulación, se señala en el escrito.
“Su aplicación deliberada permite que se propague en el medio ambiente de manera incontrolada hasta llegar a zonas donde la producción de alimentos orgánicos y la agricultura campesina resultan severamente afectadas, generando afectaciones económicas y sociales a estos productores, pero, sobre todo, de salud a los consumidores finales al ingerir productos contaminados por plaguicidas”.
En el estudio realizado por los doctores Jaime Rendón y Ricardo Dzul-Caamal, documentan la presencia de residuos de glifosato en aguas subterráneas, agua potable embotellada y orina de agricultores de subsistencia de diversas localidades del municipio de Hopelchén en Campeche.
“Las concentraciones de glifosato en aguas subterráneas y agua potable embotellada indican un uso excesivo de glifosato y una fuente muy importante de exposición en estas comunidades agrícolas. Señalan de manera contundente que la presencia de glifosato en la orina, incluso en bajas concentraciones, pone en riesgo la salud humana, por lo que el impacto potencial de este plaguicida se debe considerar a una escala más integral”.
Algunas de los firmantes son; Agua y conciencia A.C., Tizimín, Yucatán Alianza Maya por las Abejas de la Península de Yucatán Kaabnalo ́on Agrupación de Apicultores de Pocoboch, Calotmul, Yucatán Asociación Estatal de Padres de Familia de Yucatan, A.C.Asociación ganadera local especializada en Apicultura y Meliponicultura en Tizimín, Yucatán Asociación ganadera local de Calotmul, Yucatán Asociación Mexicana de Transformación Rural y Urbana (AMEXTRA) A.C., y Chiapas Casa Savia, entre otras más. (Redacción MEXICAMPO).
