Sin tanto rollo

Eduardo González Silva

La conferencia de prensa mañanera del pasado 11 de abril, del presidente Andrés Manuel López Obrador, cobrará relevancia para todos los periodistas del país a lo largo del tiempo que dure su sexenio y más allá de él, luego de que por primera ocasión de manera abierta y con amplio conocimiento de causa, un jefe del Estado mexicano, mencionó varias de las circunstancias que aquejan a esta profesión.

Celosa actividad -sin tiempos ni horarios-, para todos quienes la ejercen, que sin falsas exageraciones bien tiene que considerar la sociedad como un apostolado. Llama la atención, para quien hoy es el jefe del ejecutivo que conozca de la lamentable realidad de las condiciones laborales del gremio.

Hoy además, acechado por el crimen organizado y los demonios que andan desatados, que se han cobrado la vida de reporteros y fotógrafos, por las revelaciones hechas, que atentan a intereses económicos y políticos los que trabajan en descarada complicidad. Es histórica la indefensión laboral, para quienes por décadas han realizado la noble actividad de servir a la sociedad al informar diariamente.

Periodistas que a lo largo de años de estar en la madrugada, tarde o noche, sábados, domingos o días festivos, con lluvia o bajo inclementes rayos del sol, en la cobertura de los acontecimientos informativos, conferencias de prensa, tragedias, desastres naturales, de tener en sus manos amañados boletines de prensa difundidos desde el poder, entrevistas banqueteras, declaraciones falsas de funcionarios públicos que han ocultado información, etcétera, y por supuesto ser testigos de la confabulación entre los dueños de los medios con el poder político y económico del país.

Empresarios que pusieron sus medios al servicio de la oligarquía, de los que a final de cuentas la sociedad les cobró su deshonestidad. Muchos de esos instrumentos de manipulación ya no existen más, desapareció El Heraldo de México (con los Alarcón), Formato-21 (radio con los Aguirre), Novedades con los O’Farril, solo por citar a algunos de los que operaron en la ciudad capital.

Periodistas que no perciben salario mínimo, el caso del último incremento a los mínimos de enero pasado no nos llegó, puesto que el ingreso es de entre dos y tres salarios mínimos, no llega tampoco a ser salario profesional (como por mucho tiempo abogó Eduardo Valle, Miguel Ángel Grabados Chapa, Eduardo Deschams, recientemente fallecido de quien nadie se acordó de él, a través de la ya extinta Unión de Periodistas Democráticos UPD).

El Infonavit es una falsa ilusión, por el raquítico salario, a algunos sobre todo en provincia se paga por nota o foto publicada, entonces el saldo de la Subcuenta arroja cantidades ridículas, con derecho a crédito a sitios verdaderamente de miedo, siempre lo han sido los municipios mexiquenses colindantes con lo que fue el Distrito Federal, Tultitlán, Chimaluacán, Ecatepec, Los Reyes la Paz, etcétera, saqueados que no gobernados por los priistas, panistas y perredistas de siempre, donde desde siempre la vida no vale nada.

Y a la par con la población en general, gran número de periodistas ya ingresamos a las filas de la población de la tercera edad, al respecto el gobierno mexicano tiene pendiente la firma de un acuerdo internacional, catedráticos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), han llamado a México para que firme la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas de Mayores, a fin de evitar abusos contra este sector de la población.

La negligencia, el maltrato psicológico, físico y económico, las restricciones a la libertad de expresión y la movilidad, incluso el abuso sexual, son algunas de las acciones para intimidar, aislar, dominar y controlar a las personas mayores.

Existen muchas posibilidades de apoyo al gremio en todo el país, recursos los hay como podría ser el destinar un porcentaje del dinero, joyas, inmuebles, ranchos, vehículos terrestres y aéreos, incautados al narcotráfico, y constituir un fideicomiso, por ejemplo.

Se requiere la participación de los tres niveles de gobierno, del gobierno federal de las secretarías del Trabajo y la de Bienestar, del Infonavit, gobierno de la CDMX, y de las 16 alcaldías, la CNDH, etcétera.

Es de esperar que el gremio tenga una respuesta para superar la indefensión laboral que le ha caracterizado, en fechas próximas, el 30 de mayo se cumplirán 35 años del proditorio asesinato de don Manuel Buendía Tellegiron, y el seis de junio se conmemora en este país el Día de la Libertad de Expresión.