Por: Eduardo González Silva.

El cuidado de la salud y la protección del medio ambiente, son los principales motivos por los cuales los consumidores en el mundo prefieren los productos orgánicos, libres de residuos tóxicos, modificaciones genéticas, aguas negras y radiaciones.

El mercado es dinámico y atractivo, por la poderosa reconversión de la agricultura convencional a la agricultura orgánica. En el planeta se registran más de 24 millones de hectáreas cultivadas orgánicamente.

Entre los países que han experimentado un crecimiento en superficie orgánica superior a 25 por ciento se encuentran Argentina, Italia, España, Brasil, México, Finlandia, Gran Bretaña, Dinamarca, Francia y Uruguay.

El consumo de alimentos producidos orgánicamente, es tendencia mundial  observada sobre todo en piases desarrollados, en los que la sociedad tiene altos ingresos, que muestra además, preocupación por el medio ambiente y la calidad de vida de las generaciones futuras.

El mercado de alimentos orgánicos se desarrolla y expande de manera  acelerada. Ningún otro grupo de productos agropecuarios registra tasas de crecimiento de la producción por arriba de 20 por ciento anual y tiene la particularidad todavía de no puede satisfacer la demanda, como sucede con los de carácter orgánico en Europa, Japón y América del Norte.

Se reportan tasas de crecimiento crecientes en su comercialización, los productos orgánicos conquistan cada vez más rápidamente las estructuras de mercado de alimentos en el ámbito mundial. Hacia 1997 se reportó un aumento en ventas de 10 mil millones de dólares, en el año 2000 éstas fueron de 20 mil millones, y en el 2002 llegaron a los 23 mil millones de dólares.

La agricultura orgánica se practica en casi todo el mundo y México figura como líder de café orgánico certificado

Australia encabeza la lista de los países con mayor superficie cultivada, con 10 millones de hectáreas, seguido por Argentina, con casi 3 millones, e Italia con 1.2 millones. A esas naciones les siguen en importancia Estados Unidos, Brasil, Uruguay, Gran Bretaña, Alemania, España y Francia.

En Europa, la conversión a la agricultura orgánica ha sido más espectacular, por las favorables políticas de apoyo. Así, la superficie orgánica europea creció de 111 mil hectáreas en 1985, a más de 5.5 millones en el 2003, lo que corresponde a dos por ciento de la superficie agrícola total.

A escala mundial son tres los países cuya superficie cultivada con prácticas orgánicas rebasan 10 por ciento de su superficie agrícola total, éstos son: Liechtenstein, con 26.4 por ciento; Austria, con 11.6 por ciento y Suiza, con 10 por ciento. Otros cinco países que rebasan el cinco por ciento son: Italia, Finlandia, Dinamarca, Suecia y República Checa. La población de los países desarrollados destina mayor proporción de su ingreso a productos saludables, naturales y orgánicos. En Europa, especialmente Alemania es líder en el consumo.

México se ubicó entre 20 los principales países con ventas de productos orgánicos, y es el tercero más importante en el continente americano. En el 2012, el valor de las ventas de productos orgánicos en Estados Unidos ascendió a 12 mil 246 millones de dólares; el de Canadá a mil 424 millones, y el de Brasil, a 78 millones de dólares.

La agencia Euromonitor, proyecta que este tipo de venta crecerá a una tasa media anual de 15.4 por ciento en México durante el periodo 2012- 2017, superando al dinamismo de Brasil de 14.9 por ciento, de Estados Unidos con 4.8 por ciento y Canadá con el 4.2 por ciento.