* Planta antigua que sustentaba la dieta de la cultura prehispánica

* Fibra soluble con alto contenido de antioxidantes y proteínas

Staff Mexicampo

Ciudad de México a 24 de mayo del 2016.- En años recientes se ha intensificado en México y el mundo el consumo de la chía, semilla completa, fuente de proteínas, que proporciona todos los aminoácidos de forma fácilmente digerible y a la cual la industria nutracéutica, ha descubierto importante contenido de ácidos grasos omega 3, similares a los de la linaza, nueces y almendras.

La chía es una planta antigua, cuya semilla sustentaba la dieta sana de la cultura prehispánica en México, junto con el nopal, la tuna, el amaranto y los huazontles, productos que aún prevalecen en los hogares rurales del país.

Se ha descubierto que la chía tiene dos veces la proteína que cualquier otra semilla, cinco veces el calcio de la leche entera, dos veces la cantidad de potasio de los plátanos, tres veces más antioxidantes que los arándanos, y tres veces más hierro que las espinacas, además de grandes cantidades de ácidos grasos esenciales omega 3, y por si fuera poco rica en magnesio, manganeso, cobre, niacina, zinc y diversas vitaminas.CHIA

Por su alto contenido de antioxidantes, la chía puede ser fácilmente almacenada hasta por cuatro años, sin que se deteriore. Esta semilla es un valioso aliado para los pacientes con diabetes controlando los niveles de azúcar en sangre.

Es fuente completa de proteínas, que absorbe el agua de nueve a 12 veces su peso, lo que crea un gel mucilaginoso que facilita el movimiento de las articulaciones con lo que ayuda a combatir la dolorosa artrosis.

Tiene alta riqueza en ácidos grasos omega 3 (grasas que protegen  contra la inflamación, importante para la salud cardiaca como para el colesterol), es la fuente vegetal que más omega 3 posee.

Su sabor es suave y agradable, que se puede usar en todo tipo de recetas, panes, postres batidos y ensaladas, ente otros. El uso más común que se ha dado es la famosa “Chía fresca”, que es agua de limón a la que se le agrega la semilla, lo que significa una bebida sabrosa y beneficiosa para la salud.

Se puede además agregar a los lácteos o cereales para disfrutar por las mañanas con fruta, con lo que aumenta considerablemente su valor alimenticio.

Increíble pensar que una semilla tan pequeña, puede tener dentro de sí, beneficios tan grandes.

chia

Hoy en día hay empresas en México y otros países, que han llevado la semilla para tener mayor conocimiento de ella, a la vez de mejorar los ingresos en sus zonas rurales.

Existen empresas cooperativas de productores centradas en su cultivo e industrialización en Australia, Bolivia y Argentina; donde desde hace 10 años han desarrollado la red de valor de la chía, mismas que ofertan semillas seleccionadas, aceite, harina, fibra, así como cápsulas de aceite de chía.

En nuestro país, uno de los centros de origen de la chía donde apenas hace cinco años se retomó el cultivo es en los municipios de Acatic, Cuquío y Zapotlanejo, en el estado de Jalisco, donde se obtiene el 99 por ciento de la producción nacional, misma que en el 2011 llegó a 3,449 toneladas cosechadas en 2,720 hectáreas.

En el estado de Jalisco, hay registradas varias empresas, algunas en asociación con productores agrícolas que procesan y exportan la semilla y sus derivados, principalmente, hacia Estados Unidos, donde se está logrando una demanda creciente.

La planta tolera muy bien la sequía y suelos con baja o mediana fertilidad. Con precipitaciones apenas superiores a los 450 milímetros, sembrando 4 kilogramos de semilla por hectárea y dosis de fertilización de 70 kilogramos de nitrógeno y 46 de fósforo, por lo que se obtiene rendimientos de 1.2 tonelada por hectárea.

En cuando al precio, este en el medio rural es de 20,000 pesos por tonelada y el costo de  producción está alrededor de 10,200 pesos permitiendo una utilidad de 13,818 pesos por hectárea, lo cual es muy superior a lo que se obtiene con maíz o sorgo de temporal.

La utilidad se puede incrementar mediante la aplicación de labranza mínima, que implica el ahorro del orden de 2,500 pesos al no incluir labores como el barbecho y rastreo.

Por todo lo anterior, el cultivo de chía es una alternativa rentable que también puede mejorar los ingresos de los agricultores en zonas de temporal.