Ciudad de México, 15 de noviembre de 2015.-El Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA), de la Cámara de Diputados, señaló que “muy probablemente” los acuerdos internacionales han contribuido al saldo deficitario en la balanza comercial agroalimentaria que, en 2014, ascendió a más de mil 400 millones de dólares, es decir, se importó más de lo que se exportó.

Sin embargo, destacó que esta situación que parece negativa no necesariamente es algo totalmente perjudicial, si se toman en cuenta los beneficios del comercio internacional.

A través del documento “El sector agropecuario de México en sus tratados comerciales vigentes”, el CEDRSSA mencionó que la producción doméstica de alimentos básicos es muchas veces una prioridad para los países, inclusive por cuestiones de seguridad nacional.

 En consecuencia, “no es deseable depender significativamente de otras naciones y menos dejar de producir para el abasto de víveres que son fundamentales en la dieta de la población”, abundó.

Mencionó que el ejemplo de los edulcorantes muestra que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha contribuido al incremento de las exportaciones mexicanas de azúcar a Estados Unidos; empero, el consumo doméstico ha ido crecientemente sustituyendo el producto nacional por importaciones de Jarabe de Maíz Rico en Fructosa (JMRF) proveniente de Estados Unidos.

“La producción nacional no ha caído, pero todavía no se visualizan los impactos de la reducción de las importaciones estadounidenses provenientes de México, debido a los acuerdos para suspender las investigaciones por dumping y subsidios”, añadió.

Ante ello, el CEDRSSA se pronunció por que México defienda, ante las instancias correspondientes, sus derechos emanados de los diversos acuerdos comerciales, con la finalidad de que no se minen los beneficios que se han obtenido.

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Refirió que las exportaciones agroalimentarias mexicanas, en un 92 por ciento, tienen como principales destinos los países con los cuales se tienen Tratados de Libre Comercio (TLCs), y en menor medida, el restante 8 por ciento, con otras naciones.

En 2014, el 78 por ciento de las exportaciones agroalimentarias mexicanas tuvieron como destino Estados Unidos, mientras que las importaciones tuvieron como principales orígenes las mismas naciones con las que se tienen TLCs, en un 93 por ciento del total.

Puntualizó que México tiene vigentes  11 TLCs y ocho acuerdos de cobertura limitada en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Dichos convenios envuelven un total de 53 países, de los cuales 46 son socios de México en los tratados y siete en los acuerdos de cobertura limitada.

Los socios de México en los TLCs se encuentran distribuidos en el continente americano (12 países), Europa (32) y Asia (2 naciones), mientras que los acuerdos de cobertura limitada existen únicamente en patrias de América Latina (7).

En el documento, el CEDRSSA destacó que otro ejemplo es el del comercio de lácteos, ya que muestra que, con el TLCAN, las importaciones de leche en polvo proveniente de Estados Unidos han crecido; sin embargo, la producción nacional de leche fresca no ha decrecido.

“Si con el TLCAN México hubiera seguido una visión más proteccionista, como Canadá, y mantenido aranceles altos para la leche en polvo, los consumidores, particularmente el gobierno que utiliza la leche importada para los programas sociales, no se hubieran visto beneficiados de los precios relativamente más bajos. Además, la producción nacional probablemente no hubiera sido suficiente para satisfacer la creciente demanda interna”, abundó.

De igual modo, precisó que el comercio con Japón y Chile muestra que otros acuerdos, adicionales al TLCAN, también han presentado oportunidades para que los productores mexicanos expandan sus ventas hacia otros mercados, además de que los consumidores nacionales se han visto beneficiados al ampliarse la oferta de bienes, a menores precios o de diferentes características.

Recalcó que el comercio agroalimentario de México se encuentra muy concentrado con Estados Unidos. Sin embargo, los acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales con otras naciones, también presentan oportunidades para que México obtenga beneficios del comercio de productos agropecuarios.