DE NORTE A SUR

*Guillermo Correa Bárcenas.

Puede ser peor en otras partes, pero en el México de los últimos años el dolor de ser madre no tiene precedente: las desapariciones forzadas, los feminicidios, tragedias como la de la guardería ABC de Sonora o el caso de Ayotzinapa, la trata de blancas que se apodera de jovencitas, los niños jornaleros agrícolas esclavizados, los que se encuentran atrapados en las drogas, quienes han sufrido los abusos de sacerdotes pederasta, las hijas víctimas del acoso sexual…Todas estas son escenas cotidianas de un país que parece ir a la deriva, por mucho optimismo que haya en contra, y que repercute en la dolorosa misión de ser mamá cuando abunda la pobreza y las enfermedades que cada vez se apoderan más de una inequitativa sociedad.

Dirán algunos que esta realidad siempre ha existido. Sí, pero no con las dimensiones actuales en una nación que entró en descomposición desde que los gobernantes decidieron meter a México en el neoliberalismo económico que tanto daño ha hecho. Tal vez todo comenzó antes. En todo caso, lo cierto es que se acentuó con ferocidad desde por lo menos a mediados de los setenta del siglo pasado, o sea que se ha padecido con fuerza casi medio siglo de crisis violenta.

Organizaciones de la sociedad civil estiman que en el país hay más de 300 mil desaparecidos y no los 27 mil que asegura el gobierno, pues aseguran que de cada nueve sólo se denuncia un caso. La cifra oficial corresponde de 2007 a 2015 y el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas registra que 19.5 % corresponden a personas hasta con 19 años de edad, el 56.2 % son de los 20 hasta los 50 años. Abundan los casos de mujeres y la mayoría cuenta con una madre que sufre por su ausencia.

Hace unos días, la comunidad universitaria y habitantes de la Ciudad de México se estremecieron al enterarse de la muerte de Lesvy Alejandra, una jovencita de apenas 22 años de edad que fue estrangulada en las inmediaciones de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, hecho que provocó la condena generalizada luego de que las autoridades trataron de revictimizar a la adolescente. De acuerdo con el diario español El País, el término feminicidio acusa la violencia machista, donde el odio a la condición de mujer es el principal motivo que impulsa al perpetrador a ser violento. Lo preocupante es que siete mexicanas son asesinadas cada día y que sólo un 25 % de los casos son investigados como feminicidios. Testimonios de madres de víctimas, recogidas por el periódico, dicen que “se muere uno en vida” al enterarse de que le ha tocado a sus hijas. Según una publicación de la ONU que cita al INEGI entre 1985 y 2009 –25 años- se cometieron 34,176 defunciones femeninas con presunción de homicidio. Las mamás piden que “caiga todo el peso de la ley contra los culpables. Lo cierto es que poco se investiga y que gana la impunidad en toda la República.

FOTO: CUARTO OSCURO

Como impune ha quedado el hecho de la Guardería ABC de la ciudad de Hermosillo, capital de Sonora. Fue el 5 de junio de 2009 cuando un incendio acabó con la vida de 49 niños y otros 106 quedaron heridos. Desgarrador el sufrimiento de las madres de esos bebés que tenían entre cinco meses y cinco años de edad. Desde un principio los involucrados fueron exonerados y hasta hace poco la presión social logró que 19 funcionarios fueran condenados, aunque no los principales. Un caso más de impunidad ha sido el de la normal de Ayotzinapa, Guerrero. El 26 de septiembre de 2014, un total de 43 estudiantes fueron atacados por policías municipales de Iguala y Cocula y más tarde entregados a un grupo delictivo. Desde entonces nada se ha sabido de ello y tanto en el país como en el extranjero se reclama su presencia. En las marchas y mítines de protesta se encuentra uno con el sufrimiento de las madres.

Igual sucede con millones de niños jornaleros, principalmente indígenas, que deben acompañar a sus madres en las largas y extenuantes horas de trabajo en la pizca o recolección de cosechas, la mayoría con temperaturas que rebasan los 40 grados, a cambio de un miserable salario que casi siempre se queda en las modernas tiendas de raya como acontecía hace más de cien años, lo que motivó una Revolución.

El acoso sexual es otra realidad que padecen las madres y sus hijas. Hay denuncias que, aún sea tardíamente, se castigan, como acaba de trascender con un alto funcionario de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos condenado a nueve años de prisión. Un comunicado da cuenta de que el pasado 28 de abril Arturo Zárate Vite, ex Coordinador de Comunicación Social de la CNDH sí es culpable de los delitos de hostigamiento y abuso sexual cometidos en contra de dos ex trabajadoras de dicha institución. El proceso se alargó por cinco años y fue la magistrada Antonia Herlinda Velasco Villavicencio quien defendió los derechos de las mujeres. En el medio periodístico es lugar común decir que “perro no come perro”, sin embargo se debe reconocer que conductas como la referida se repiten con frecuencia en las oficinas de prensa. Es el caso del ex director del Canal Judicial, Enrique Rodríguez Martínez, así como de los ex subdirectores Francisco Barradas Ricardez y Marco Antonio Silva Martínez. El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar Morales, pidió la renuncia de los mencionados tras denuncias de acoso sexual. El escándalo creció cuando agentes de la Procuraduría General de la República realizaron un cateo en las oficinas del Canal y hallaron drogas. El expediente C.I 6/2015 de la Contraloría Interna de la SCJN detalla también pornografía, incluidos videos, y la práctica de un ritual denominado “manto sagrado”, que consistía en dar golpizas a los trabajadores de recién ingreso. Las denuncias públicas de las empleadas datan desde 2012. Si bien han sido reiterados los anuncios de que habrá castigo ejemplar, hasta el momento impera la impunidad, al grado de que Enrique Rodríguez es hoy Coordinador de Comunicación Social en la Profeco y Francisco Barradas Ricardez despacha con el mismo cargo en la Confederación Nacional Campesina (CNC), protegido por el líder, senador y candidato del PRI al gobierno de Nayarit, Manuel Cota Jiménez.

DESDE EL CENTRO     

En el Día de la Madre lo que más se regala son flores, sector estratégico del país ya que tan sólo la producción de rosas es de mil 300 millones de plantas y se da trabajo a un millón de personas. La expo de este año fue inaugurada ayer por José Calzada Rovirosa en el Parque Lincoln, situado en el corazón de Polanco…El titular de la SAGARPA informó que el volumen de la producción agropecuaria y pesquera de México rebasó el año pasado las 220 millones 540 mil toneladas, 5.3 por ciento más que en 2015… Genaro Bautista, de AIPEN, informa que el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe (FILAC) se fortalece en apoyo de los nativos de la región. Para ello se gestionan presupuestos con grupos interagenciales de la ONU. El organismo fue creado hace 25 años por Jefes de Estado y el maya Álvaro Pop acaba de ser nombrado secretario técnico… Lamentable el asesinato de Luis Hernández Cruz, dirigente de la CIOAC en el municipio de Las Margaritas, Chiapas. Federico Ovalle, líder nacional, responsabilizó al gobierno de Manuel Velasco Coello, del PVEM y del PRI. El campesino era profesor bilingüe y destacado luchador social.

*Reportero de radio y medios impresos, fundador de la revista Proceso, asesor de organizaciones indígenas y campesinas, colaborador de agencias  de noticias y portales de internet.

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