San Felipe, B.C., 4 de enero.- Gina Cruz Blackledge, senadora del Partido Acción Nacional (PAN), lamentó los hechos de violencia suscitados la mañana del 1o. enero del naciente año, en el puerto de San Felipe, entre pescadores furtivos de la totoaba, conocida como la “cocaína del mar”, con personal de las fuerzas armadas.

Los acontecimientos iniciaron una vez que los pescadores estrellaron una lancha contra las embarcaciones Sarhp y Farley Mowat, del grupo ambientalista Sea Shepherd, para impedir que los tripulantes de las embarcaciones retiraran mallas para la captura de la totoaba.

Los ambientalistas, además fueron atacados con plomadas y artefactos explosivos artesanales por los pescadores ribereños.

Por redes sociales, comenzaron a circular videos en los que se mostraban partes de una lancha destrozada flotando en el Mar de Cortés, luego de la agresión directa e intencionada contra el grupo Sea Shepherd.

El ataque de los pescadores furtivos, se da a casi un mes que el gobierno federal dio a conocer un plan de trabajo para la atención integral del Alto Golfo de California, con la articulación de acciones de 17 dependencias junto con el gobierno del estado de Baja California.

Según la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), María Luisa Albores González, las acciones están encaminadas “a garantizar la actividad pesquera en un marco de seguridad y legalidad, combatir la pobreza mediante el impulso de actividades productivas y la atención social”.

“Proteger los recursos naturales en la región, con el fin de impulsar el desarrollo de la región”, quien estableció también que las tareas se emprenderán en 2021, en conjunto con el gobierno del estado de Baja California y la participación de los pescadores de la región en tres rubros: supervisión y vigilancia; capacitación, conservación y estudios, además de bienestar para la población.

“De la supervisión y vigilancia se encargarán la Secretaría de Marina (Semar), la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el Instituto Nacional de Migración (INM), la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), y la Fiscalía General de la República (FGR)”.

En el Alto del Golfo de California, desde hace tres décadas se lleva a cabo la pesca furtiva de la totoaba, cuya vejiga natatoria tiene alta cotización en el mercado negro de Asia (Japón y China), por lo que gran número de pescadores ilegales se hacen a la mar para atrapar a dicha especie endémica del Mar de Cortés, que provoca la muerte de la vaquita marina al quedar atrapada en las redes.

De acuerdo a especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la actividad ilegal es consecuencia del abandono de las autoridades hacia los pescadores de este puerto, que por años no han brindado elementos para salir adelante.

En las acciones para el bienestar de la población se contempla la participación de las secretarías de Educación Pública, de Bienestar, de Economía, Turismo, y de Comunicaciones y Transportes, para dar continuidad a programas sociales como Escuelas de Tiempo Completo, Becas para el Bienestar y Pensiones para Adultos Mayores.

Desde 2019 se suspendió el pago de una compensación que recibían los habitantes de San Felipe, dedicados a la pesca, por lo que se ha exhortado a las autoridades federales a encontrar una solución al problema de los pescadores de San Felipe, y además, buscar la manera de levantar la veda a la pesca o bien, les regresen el pago de sus compensaciones.

La legisladora de Acción Nacional, se refirió al enfrentamiento que tuvieron pescadores de San Felipe, con los activistas extranjeros y con elementos de la Secretaría de Marina, en la que al menos resultaron heridos dos residentes del puerto mexicalense.

La legisladora bajacaliforniana, recordó que desde abril del 2015 se mantiene la veda a la pesca en el Alto Golfo de California, con el fin de proteger a la vaquita marina, especie endémica de la región en peligro de extinción.

El gobierno federal, decreto desde 1974 la pesca ilegal en el Alto del Golfo de California, y hasta antes de 2019 se entregó una compensación mensual a los pescadores de San Felipe para que suspendieran su actividad y así, proteger a la totoaba y a la vaquita marina.

Gina Cruz, expresó que los pescadores de San Felipe se encuentran entre la espada y la pared, ya que las autoridades al suspender las compensaciones no han resuelto el tema de la veda a la pesca, por los ribereños salen a pescar de manera ilegal, para poder mantener y sacar adelante a sus familias.

Desgraciadamente no es la primera ocasión en la que se presentan hechos violentos en San Felipe, relacionados con la pesca, ya a inicios del año pasado se registró el ataque de los pescadores a instalaciones de la Secretaría de Marina, donde fueron incendiadas dos unidades del instituto armado.

Que reportó a dos personas heridas y un detenido. A ello, se suma el intento de otra organización ambientalista Elephant Action League (EAL), financiada por el actor Leonardo Di Caprio, para realizar un documental e identificar al cabecilla de la organización que en ese entonces era Óscar Parra Aispuro, alias «El Parra».

Dicho sujeto fue detenido y encarcelado, en septiembre de 2018, quien tenía negocios con el Cártel de Tijuana y con el de Sinaloa.

Mientras la violencia ocurre en San Felipe, el Congreso local de Baja California, discute, por convertir a esta población en el séptimo municipio de la entidad, todo esto como botín meramente electoral lo que podría dar pie a la polarización política entre los habitantes. (Redacción MEXICANPO).