Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 5 de noviembre.- Representantes en México de la FAO y el PNUD, firmaron un acuerdo de colaboración para la implementación del proyecto “Resiliencia de las mujeres indígenas y rurales a los impactos de la Covid-19”, a fin de impulsar el empoderamiento económico, el acceso a la justicia y la seguridad alimentaria de las mujeres indígenas en Chiapas.

Lina Pohl, representante de la FAO México, sostuvo, “en Chiapas hay hambre, sobrepeso y obesidad, y desde la FAO en México queremos contribuir a la seguridad alimentaria desde la producción hasta el consumo, para acercar alimentos nutritivos a las comunidades que más lo necesitan”.

Por su parte, Lorenzo Jiménez de Luis representante residente del PNUD resaltó que el proyecto forma parte del Mecanismo de Respuesta Rápida del PNUD, el cual busca mejorar las condiciones de las personas que hayan podido verse afectados por la pandemia.

Tanto Lina Pohl de la FAO, como Lorenzo Jiménez de Luis del PNUD, firmaron el acuerdo del cual estuvo como testigo de honor el coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en México, Peter Grohmann.

El acuerdo permitirá promover la resiliencia de Chiapas a los impactos de Covid-19, y los efectos del cambio climático. Se subrayo en el evento “que la región de Latinoamérica ofrece vasta agrobiodiversidad, también es la región más cara para tener una dieta saludable y sostenible”.

Respecto a la pandemia esta afectó en mayor medida a la población rural, por ello, trabajar con la población rural y con las mujeres era esencial, ya que menos del 3 por ciento, de las jornaleras agrícolas del país tiene contrato de trabajo, lo que las hace aún más vulnerables por la imposibilidad de tener acceso al sistema de protección social, comentó la representante de la FAO.

El representante residente del PNUD, resaltó que el proyecto forme parte del Mecanismo de Respuesta Rápida del PNUD, el cual busca mejorar las condiciones de las personas que hayan podido verse afectados por la pandemia.

“El proyecto busca dignificar la vida de las mujeres mexicanas que han resultado más vulnerables a los impactos del Covid-19, sobre todo en el ámbito rural. Las mujeres indígenas han resentido las consecuencias del confinamiento; entre estas la violencia machista, por lo que me enorgullece que, a través de este proyecto, y de la mano de la FAO, se pueda mejorar la vida de las mujeres en las comunidades de Chiapas”, mencionó Jiménez de Luis.

El coordinador residente de ONU México señaló: también “es simbólico tener este proyecto de resiliencia para las mujeres indígenas en el marco de la COP26, ya que se combinan los retos de los impactos de la COVID-19 y el cambio climático. Celebro que las agencias trabajen en conjunto ya que estoy seguro de que se generará un impacto positivo en Chiapas”.

Posterior a la firma del acuerdo, la lideresa comunitaria de Chuchiltón, Larráinzar, Micaela Gómez, enfatizó la importancia de que las mujeres indígenas conozcan cómo exigir el cumplimiento de sus derechos y el alto a la violencia contra las mujeres y niñas.

Al presentar los objetivos del proyecto, la oficial nacional de género del PNUD, Sol Sánchez, enfatizó: desde el PNUD México creemos que no debería ser una condena nacer mujer, indígena y con recursos económicos limitados.

Añadió que con el apoyo adecuado y haciendo alianzas estratégicas se puede mejor la vida de muchas mujeres que quisieran tener el mismo acceso a oportunidades que una mujer no indígena: sólo falta abrir las posibilidades para que puedan lograr estos objetivos, concluyó.

El coordinador del proyecto, Fernando Atristain, presentó el componente que será liderado por la unidad de género de PNUD, el cual busca identificar y abordar situaciones de violencia, lo que les permitirá establecer una red que permita la detección de mujeres y niñas en situaciones de violencia; también, desarrollar un modelo de referencia y guiar a las mujeres para que reciban la atención interdisciplinaria que ofrece el gobierno.

La oficial nacional de desarrollo social y económico del PNUD, Cynthia Martínez, presentó el segundo componente del proyecto, el cual tiene por objetivo aumentar la salud financiera y resiliencia de las mujeres beneficiadas, para lo cual se les brindará educación financiera y se buscará crear grupos de ahorro solidario.

Finalmente, la especialista en política públicas de sistemas alimentarios y coordinación intersectorial para FAO en México, Karina Sánchez, mencionó que el tercer componente del proyecto contribuirá a garantizar la seguridad alimentaria de las mujeres y sus familias, para lo cual, la FAO brindará talleres con perspectiva de género y capacitaciones sobre cadenas de valor sensibles al género, para ayudarlas a llevar sus productos al mercado. En ningún momento se mencionó la asistencia al evento de un solo funcionario federal o estatal. (Redacción MEXICAMPO).