Ciudad de México, 28 de marzo.- Asociaciones de Estados Unido, dedicadas a la industria de la alimentación y agricultura, al dirigir el pasado 22 de marzo dirigieron una carta abierta al secretario del Departamento de Agricultura y a la Representante Comercial de EE.UU., donde manifiestan su preocupación por las decisiones tomadas por el presidente de la República Mexicana, el Lic. Andrés Manuel López Obrador respecto al etiquetado frontal de advertencia (NOM 051) que entró en vigor el 01 de octubre de 2020, y donde las asociaciones estadounidenses argumentan que es un peligro a la importación de sus productos, junto con el decreto publicado el 31 de diciembre de 2020 mediante el cual se elimina de forma gradual el uso del glifosato y se prohíbe el maíz transgénico.

Dichas acciones son el resultado de una lucha de más de 20 años, de la ciudadanía mexicana y numerosas organizaciones campesinas, ambientalistas, de consumo, académicas, de investigación en defensa de la agricultura campesina y la alimentación, de nuestros maíces nativos y por el reconocimiento de México como centro de origen, domesticación y diversificación de especies como el maíz, el chile, el frijol, la calabaza, el aguacate, etcétera, y el valor cultural que tiene nuestra milpa. Así como de diversas investigaciones científicas que muestran el daño que ocasiona a la salud humana y al medio ambiente, tanto el consumo de productos ultraprocesados, el herbicida glifosato y los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).

En este sentido, desde las organizaciones de la sociedad civil, reiteramos nuestro apoyo a la política implementada de prohibición a la siembra de maíz transgénico y el glifosato de manera gradual para 2024, así como para la NOM-051 que permite la implementación de un etiquetado frontal de advertencia en alimentos y bebidas envasados. Consideramos que estas medidas son un paso necesario y fundamental para la transición a un modelo agroalimentario saludable y sustentable.

En este sentido, es importante destacar que la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19 es un llamado a dejar el modelo de consumo devastador del medio ambiente y el deterioro de la salud, por otro donde el centro sea la construcción de políticas públicas integrales para nuestro campo mexicano, que garanticen la producción de alimentos sanos, nutritivos, justos y competitivos a fin de lograr la autosuficiencia y soberanía alimentaria.

Ante tal circunstancia, las medidas implementadas por el gobierno mexicano tienen la clara intención de fortalecer nuestra soberanía alimentaria, así como de proteger la salud de las y los mexicanos y transitar hacia una producción agroecológica.

Medidas que parten de amplio soporte internacional como el Acuerdo 4X1000 implementado en la COP 21 de París; así como por el Segundo Simposium de Agroecología en Roma en 2018, donde organismos internacionales, gobiernos, instancias académicas, organizaciones campesinas y ecologistas se comprometieron a avanzar hacia modelos agroalimentarios sustentables y regenerativos.

Ello, “para no sólo garantizar una alimentación sana y de calidad para las poblaciones, sino también enfriar el planeta con proyectos orgánicos”.

En el caso de México, cabe indicar que el etiquetado frontal de advertencia (NOM 051) representa el respeto al derecho a elegir qué comer, con base en información clara y sencilla, así como los derechos a la salud y a una alimentación sana.

En un contexto donde somos el único país en el mundo donde la Secretaría de Salud declara una emergencia epidemiológica por obesidad y diabetes desde el 2016, ambas enfermedades no transmisibles asociadas a la malnutrición, por un lado, por la carencia de micronutrimentos.

Y por el otro, el exceso en el consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas. Desde nuestra perspectiva, el etiquetado frontal de advertencia representa un logro trascendental hacia la construcción de un nuevo modelo agroalimentario y nutricional.

Como lo señala Christian Skoog, representante de UNICEF en México, “el etiquetado aprobado por México contempla las mejores experiencias internacionales y la evidencia científica más actualizada y relevante, por lo que se podría incluso convertir en ejemplo para otros países que atraviesan este proceso de lucha contra el sobrepeso y la obesidad”.

Es un hecho, que para las empresas trasnacionales dedicadas a la industria de los alimentos, muchas de las acciones libres y soberanas que el gobierno de México ha implementado, constituyen un atentado a sus intereses económicos.

Sin embargo, por nuestra parte, coincidimos y respaldamos al Presidente Andrés Manuel López Obrador en la decisión de avanzar y hacer realidad el derecho a la alimentación, a la autosuficiencia y soberanía alimentaria y transitar hacia un modelo agroecológico, eliminando gradualmente la dependencia alimentaria de granos básicos y rescatando con ello también los aportes milenarios de las comunidades campesinas e indígenas de nuestro país.

Hacemos un llamado a apoyar las medidas antes mencionadas y fortalecer el Decreto que prohíbe el glifosato y el maíz GM, medida de vanguardia a nivel internacional que buscará preservar nuestra soberanía alimentaria, la milpa como base de una alimentación nutritiva, sana y local, así como a devolver la riqueza a nuestra tierra que tan devastada está por el uso excesivo de agrotóxicos en el campo.

Exhortamos al gobierno de México, a no ceder ante los chantajes de las asociaciones que en su afán de mantener sus ganancias y preservar su poder han traspasado las fronteras de la ética y la salud dañando seriamente la salud, la economía y la biodiversidad de la población mexicana.

«Exhortamos al gobierno de México a que construyamos CONJUNTAMENTE, un nuevo sistema-modelo agroalimentario y nutricional.

Exhortamos a la población mexicana a mantenerse alerta para apoyar el etiquetado frontal de advertencia y la prohibición del glifosato y del maíz transgénico, y continuar defendiendo la soberanía nacional y alimentaria y a nuestra planta sagrada: el maíz.

¡Nunca más un México subordinado a las trasnacionales!

¡Por el derecho a la alimentación!

¡Por el rescate de nuestros campesinos y campesinas!

¡Por nuestra milpa y nuestro maíz!».

Acompañan al exhorto 302 firmas (Redacción MEXICAMPO).