• Consumir frutas y verduras con vitaminas A y C, disminuye el riesgo de padecer enfermedades respiratorias

Ciudad de México a 24 de dieiciembre del 2017.Durante la temporada navideña se debe mantener una alimentación balanceada, ya que con frecuencia las personas aumentan entre dos y cuatro kilogramos de peso, informó María Victoria Landa Anell, nutrióloga del Centro Integral del Paciente con diabetes del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Debido a que es una temporada que se caracteriza por reuniones y fiestas, la especialista recomendó que la ingesta de alimentos se lleve a cabo con base en el plato del bien comer, es decir, 50 por ciento verduras, 25 por ciento arroz, pasta, frijoles o tortilla, el porcentaje restante debe incluir productos de origen animal como pollo, pescado, carnes de res o cerdo.

Subrayó que en la medida de lo posible, se sustituyan los empanizados, capeados y fritos por preparaciones asadas, en salsas, o a la parrilla y resaltó el consumo de entre 6 y 8 vasos de agua al día.

Por otro lado, recomendó establecer horarios regulares para las comidas principales y realizar dos colaciones que pueden incluir galletas de maíz, cacahuates, almendras, nueces, fruta y/o verduras. También se puede ingerir ensalada de atún, rollitos de jamón con pepino y jícama, esto para no exceder en el tamaño de las porciones.

Hizo hincapié en no llegar a las fiestas o reuniones con hambre y reducir el consumo de alimentos con alta densidad energética como refrescos, ponche y ensaladas de frutas.

Respecto a las preparaciones, la especialista sugirió cocinar pastas con salsas de jitomate, chile poblano o pimiento en vez de crema y que en los postres se utilice sustitutos de azúcar.

La doctora Landa dijo que para disminuir el riesgo de enfermedades respiratorias se deben consumir frutas y verduras con alto contenido de vitaminas A y C, como acelga, calabaza, col, espinaca, coliflor, jitomate pepino y zanahoria y frutas de temporada como fresa, guayaba, mandarina, lima, limón, naranja, papaya, pera, tejocote y toronja.

Finalmente alentó a la población acompañar la alimentación balanceada con actividad física.