A diez meses del paso del huracán Patricia por una importante zona costera de los estados de Colima y Jalisco, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) trabaja y coordina las acciones de reconstrucción, cuyo avance en vivienda es del 90 por ciento, mientras que el reporte de avance general registra que es superior a 50 por ciento.

La titular de esta Institución, Rosario Robles Berlanga, informó que se planea entregar viviendas dignas, habitables y seguras entre los meses de  septiembre y octubre, es decir, a menos de un año de que se registrara la tragedia.

Luego de un estudio de factibilidad, coordinado por la Dirección General de Ordenamiento Territorial y Atención a Zonas de Riesgos de la SEDATU, se estableció que por la ubicación de la comunidad pesquera, a la que rodean dos arroyos normalmente secos, y para evitar que el cauce natural vuelva a poner en riesgo a su población, se rellenó una planicie superior al nivel histórico de la inundación, con la finalidad de que ésta no comprometa a la comunidad. Las casas se edificaron sobre esa plataforma.reconstruyen

El poblado de Chamela, asentado poco antes de 1950, se ubica a menos de un kilómetro de la costa, con una superficie de 21 mil 256 metros cuadrados, cuyo asentamiento no contaba con medidas de construcción para resistir el embate de la naturaleza; falta de servicios de agua potable, drenaje y luz, casas de madera, lona y en algunos casos, tejados y bardas, fueron arrasados a su paso por el meteoro de categoría 5, considerado el más peligroso en la historia del pacífico mexicano.

Coordinados por la SEDATU, los gobiernos federal, estatales y municipales, se decidió cuantificar los daños. Fue en ese momento que se identificó a Chamela como una de las comunidades con mayores afectaciones.

Solo unos días después del golpe del huracán, hasta Chamela llegó la secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, Rosario Robles Berlanga para hacer un recorrido, escuchar a sus pobladores, y girar instrucciones para reestablecer la vivienda en el lugar, así como para convertir a Chamela en un poblado modelo, acorde al nuevo desarrollo turístico que se construirá en esa zona y que cuenta con una inversión superior a los 25.6 millones de pesos.

“Cuando Patricia nos pegó tuvimos la fortuna de contar con la presencia de la maestra Rosario Robles, estuvo muy al pendiente de nosotros, nos visitó casa por casa, familia por familia y envió personal para que esté al pendiente de nosotros. Llevamos un avance enorme con las casitas, las plataformas están por terminarse, es una bendición de Dios”, continuó en su charla don Arturo Morfín.

En aquella visita, la secretaria Rosario Robles aseguró a los pobladores que se reconstruirían las casas con apoyo del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN). Para ello, se planeó un proyecto de 48 viviendas dignas, habitables y seguras, de acuerdo al censo realizado por la Delegación de la SEDATU en Jalisco, lo que ha cambiado la vida de sus 143 habitantes.

La entrada principal de la localidad se embellece  con empedrado de piedra bola de río, un circuito adoquinado conformado por cuatro manzanas incluyendo una intersección, banquetas, machuelos, rampas para discapacitados, así como los servicios de agua potable, drenaje y luz eléctrica con cableado subterráneo para evitar que en caso de contingencia los postes y cables energizados aseveren la emergencia, además de mejorar la imagen urbana; mientras que para mitigar riesgos, se proyecta un talud de contención perimetral de 600 metros lineales alrededor de la comunidad, cuya inversión asciende a 3.4 millones de pesos.

Como parte del proyecto de urbanización de Chamela se incorporan espacios verdes como un parque lineal dotado de canchas de usos múltiples, terrazas, camino arbolado y área de juegos. Por otro lado, la construcción de las casas que cuentan con dos recámaras, baño completo, estancia sala-comedor y cocineta, se realizó en terrenos de 150 a 300 metros cuadrados de los cuales 45 metros cuadrados corresponden a construcción, con posibilidades de crecer a 60 con otra recámara o la estancia de comedor.

La construcción se realizó con sistemas innovadores bioclimáticos de ventilación cruzada, que sustituye a las ventanas de cristal para evitar que éstas se rompan con el viento o el golpe de objetos durante fenómenos climáticos, el  tabique tipo novablock contiene propiedades térmicas que hacen frescos los espacios interiores. Los tinacos, con los que antes no contaba la población, tienen una capacidad de 450 litros y contarán con una cubierta en madera que evitará daño climático y mejorará la vista aérea.

De acuerdo con el enlace del Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (FONHAPO) en Jalisco, Andrés Ampudia Farías, resulta de suma importancia el respeto hacia el espacio de las comunidades que, pese a encontrarse en zonas de riesgo, han sembrado sus raíces y costumbres en la tierra que les representa su único patrimonio, por ello se busca no imponer, sino colaborar y apoyar a los pescadores que se establecieron en la zona hace más de 70 años.

En entrevista con la señora Soledad Cobián del Valle, habitante de Chamela, refiere que por primera vez en toda su vida se siente segura del paso de huracanes y tormentas tropicales, ya que tanto ella como su hija fueron beneficiadas con una casa propia y ahí se resguardarán y protegen sus pertenecías materiales de los fenómenos climáticos, mismas que han llegado a perder con las inundaciones.