Se manifiestan los tradicionales votantes contra las reformas al INE
Por Eduardo González Silva
Ciudad de México, 13 de noviembre.- Los votantes tradicionales que acuden a las urnas cuando hay elecciones federales, estatales y municipales, se dieron cita en 79 ciudades del país, incluida la capital de la República, en rechazó a la reforma electoral, que pretende modificar sustancialmente la norma jurídica que da vida al Instituto Nacional Electoral.
Bajo la consigna “Yo defiendo al INE”, habitantes provenientes en gran mayoría del poniente y sur de la Ciudad de México, colmaron Paseo de la Reforma de la Columna del Ángel de la Independencia a la Plaza de República, sitio en que el único en tomar la palabra fue José Woldenberg Karakowsky, primer presidente de la instancia electoral, cuando la exigencia popular orilló en 1990 al viejo régimen a entregar la conducción de las elecciones a una institución autónoma el Instituto Federal Electoral.
“México no merece una reforma constitucional en materia electoral impulsada por una sola voluntad, por más relevante que sea. Hay importantes lecciones del pasado con las reformas que fueron fruto de voluntades colectivas, con los métodos probados y comprobados de diálogo y acuerdo. México no puede trasladar el padrón electoral a otra institución”, refirió Woldenberg Karakowsky.
La reforma electoral propuesta por la actual administración sexenal, pone a prueba los cimientos de los 30 millones de electores que llevaron al entonces candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, a la presidencia de la República, toda vez que en el país acuden a las urnas en elecciones presidenciales –datos históricos-, menos de la mitad de ciudadanos inscritos en el Padrón Federal Electoral, luego de que la inmensa mayoría de los habitantes del país, cuyo estrato social es de pobreza y pobreza extrema nunca ha votado.
Con la convocatoria a la marcha “Al INE no se toca”, miles de mexicanos acudieron para lo que han llamado defender al árbitro electoral, mismo que ha dado paz social, con relativa estabilidad entre los estratos de ricos y pobres, y aplaudieron la intervención de José Woldenberg.
“Sabemos porque lo vivimos en nuestro país, de las diversas formas políticas del autoritarismo más ciego, por el contrario, nosotros valoramos esa diversidad porque creemos que en ella radica parte de la riqueza de nuestra nación. Estamos obligados a garantizar la coexistencia y el compromiso civilizado en el cual las elecciones auténticas libres equilibradas resultan y insustituibles.
Al final de la marcha, la autoridad capitalina no reportó incidentes mayores, salvo de presencia de un grupúsculo que acudió a la confluencia de Reforma y Bucareli, para acusar al INE de corrupto.
