Río de Janeiro, Brasil, a 19 de agosto de 2016.- La marchista mexicana Guadalupe González aseguró que los sacrificios que la llevaron a dar pasos de plata en los Juegos Olímpicos de Río 2016, valieron la pena, pues se cumplió el objetivo de colgarse una medalla.

Lupita soñaba con llegar a unos Juegos Olímpicos como boxeadora, pero lo hizo como marchistas y triunfó; ahora ya es parte de la historia deportiva de México.

«Fue un trabajo muy fuerte, un trabajo duro, estuvimos de campamento, sin ver a familia y amigos pero todo valió la pena, porque veníamos a hacer un buen papel. Teníamos que sacar la casta por México», puntualizó.

A pesar de que Lupita marcó el paso y encabezó el grupo puntero durante toda la competencia, comentó que fue muy difícil la pelea con las tres chinas.mexico«En ningún momento sentía que ya tenía algo, todas estábamos peleando ahí adelante, eran tres chinas y yo, entonces sí doblegaba en cualquier momento podía quedar fuera del podio».

«Haber peleado 19 kilómetros y doblegarme al final me hubiera hecho sentir muy mal, pero no lo hice, seguí peleando; se me fue en los últimos 50 metros (la china Hong Liu, medalla de oro), fueron dos segundos, me duele pero estoy consciente de que di todo y no traía más», indicó la andarina de 27 años de edad, quien vive en el municipio de Tlalnepantla, Estado de México.

Finalmente, además de agradecer a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) por «siempre estar al tanto» de ella, González Romero le dedicó la medalla a toda la gente que la apoyo en sus entrenamientos, a su familia pero sobre todo a México.