DE NORTE A SUR

*Guillermo Correa Bárcenas

Ciudad de México a 21 de noviembre del 2017.-Cuentan los historiadores que la Revolución Mexicana inició un 20 de noviembre de hace 107 años y que fue provocada por la dictadura de Porfirio Díaz que desarrolló económicamente el país a costa de crueles sufrimientos económicos y sociales de la mayoría, hasta que el descontento se desbordó cuando el oaxaqueño anunció que con 31 años en el poder ya no habría otra reelección.

Si llevamos esto a nuestra realidad, podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que las condiciones se han repetido si se reconoce que ha existido una dictadura de la derecha –PRI y PAN—y que ésta se ha agudizado en los más recientes tres decenios en que ha gobernado el neoliberalismo. Sólo que ahora estamos a un año de elecciones federales y el Partido Revolucionario Institucional, muy lejos de la determinación del general tuxpeño, amenaza con administrar una nación seis años más a costa de lo que sea.

Los mismos registros históricos confirman las similitudes. Wikipedia asegura que el porfirismo se extendió más bien a 34 años y que su caída obedeció a la poca credibilidad ganada y a que los opositores se fueron incrementando a causa de las diversas crisis simultáneas que se dieron en todos los ámbitos: social, político, económico y cultural. Pocos dudan de que actualmente se padezca una realidad parecida que desde hace años ha provocado el hartazgo de la mayoría, al padecer la corrupción e impunidad que impera en gran parte de las instituciones, producto de la lucha de hace un siglo en la que es lugar común destacar que en ella murieron más de un millón de campesinos e indígenas que conformaban el México rural y rebelde.

Recordemos que como antecedente al conflicto armado la tierra fue arrebatada a sus auténticos dueños que poco a poco se convirtieron en peones o esclavos de los llamados hacendados. Para 1910, según los estudios, menos del 1 % de las familias en México poseían o controlaban el 85 % de las tierras cultivables. A  más de cien año se calcula que una quinta parte del territorio nacional está concesionada a alguna empresa minera y que el 1 % de la población tiene el 43 % de la riqueza del país, mientras que 55.3 millones de personas viven en la pobreza.

Victoria Tauli Corpuz es la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. Acaba de recorrer varios estados de la República y de recibir cientos de lamentos de pueblos nativos. Hace unos días dijo que hasta 2013 había en el país alrededor de 2,600 concesiones mineras, la mayoría ubicadas en comunidades originarias que nunca fueron consultadas al respecto ni otorgaron su consentimiento. La representante de la ONU añadió: “Durante mi visita, he escuchado quejas reiteradas sobre proyectos de desarrollo económico que no fueron adecuadamente consultados y han conducido al despojo de tierras, a impactos ambientales, a conflictos sociales y a criminalización de los miembros de las comunidades indígenas que se oponen a ellos”.

La historia ha dado cuenta también con Porfirio Díaz los indígenas se rebelaron tal y como lo hizo, hace 23 años, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas, rebeldía que se ha multiplicado en las casi 60 etnias que existen en el territorio nacional, mismas que apoyan a Marichuy que busca por parte de este sector a ser candidata independiente a la presidencia de la República.

Si regresamos a los momentos prerevolucionarios nos encontraremos con la explotación petrolera en poder de compañías trasnacionales que en 1938 fueron frenadas con la expropiación decretada por el presidente Lázaro Cárdenas, hecho borrado durante la presente administración, que ha devuelto esa riqueza a empresas ajenas a México que están llenas de contento por los anuncios de grandes yacimientos del oro negro que seguramente disfrutarán.

Por otra parte, lo que antes eran graves sequías que reducían la producción de alimentos, hoy son los temidos fenómenos naturales debido al cambio climático que, quiérase o no, provocan que cada vez sea mayor la importación de granos básicos.

Las referencias recuerdan además que la consecuente reducción en la actividad económica del país disminuyó drásticamente los ingresos del gobierno, lo que se intentó solucionar castigando salarialmente a la burocracia y aumentando los impuestos. “En términos generales, la crisis económica desacreditó severamente la imagen presidencial y su grupo de allegados”. A 107 años después el crecimiento económico es bajo, la deuda externa es de las más alta del mundo y los salarios se encuentran entre los más miserables, en tanto que gran parte de la población económicamente activa encuentra trabajo, pero en la informalidad; es decir, sin ninguna garantía de seguridad social. Los gasolinazos se repiten tanto como la inseguridad y violencia. Y eso que somos optimistas, pues los indicadores a que recurrimos son los oficiales.

Gerardo Esquivel Hernández, economista reconocido en la UNAM, el Colegio de México y Harvard, afirma en su estudio La Desigualdad Extrema en México, dado a conocer por OXFAM –ONG internacional- que la Standardized World Income Inequality Database refiere que estamos dentro del 25% de los países con mayores niveles de desigualdad en el mundo y que el problema se ha incrementado con el tiempo; que el crecimiento se concentra en las esferas más altas de la distribución y que en el México desconocido –lo que no dice el gobierno— hasta el 2014 al 1% más rico le correspondió un 21% de los ingresos totales de la nación. El Global Wealth Report de ese año reportó, por su parte, que el 10% más rico concentra el 64.4% de toda la riqueza del país. Otro informe de Wealth Insight sostiene que la riqueza de los millonarios mexicanos excede y por mucho a las fortunas de otros en el resto del planeta. El autor de la investigación explica que el número de multimillonarios en México no ha crecido mucho en los últimos años. Al día de hoy son sólo 16. Lo que sí ha aumentado y de qué forma es la importancia y la magnitud de sus riquezas, pues en 1996 equivalían a 25,600 millones de dólares y ahora esa cifra es de 142, 900 millones de dólares. “Para darnos una idea de la magnitud de la brecha en México veamos este ejemplo: para el año 2014, los cuatro principales multimillonarios mexicanos podrían haber contratado hasta 3 millones de trabajadores mexicanos pagándoles el equivalente a un salario mínimo, sin perder un solo peso de su riqueza”.

Por el lado contrario, el autor señala que el mercado interno se ve francamente debilitado. Ante la escasez de recursos, se recorta el capital humano y se pone en juego la productividad de los pequeños negocios. La política social asimismo ha sido un rotundo fracaso: al día de hoy, esa lógica de que el crecimiento se filtra de las capas altas a las bajas simplemente no ocurre en México desde hace décadas.

Uno de los dolorosos ejemplos es el salario mínimo: si un mexicano percibe esta cantidad y mantiene a alguien, a ambos se les considera pobres extremos. La política salarial que en algún momento se concibió como mecanismo de contención inflacionaria, ya no tiene razón de ser. Hoy en día, el salario mínimo mexicano está por debajo de los umbrales aceptados de pobreza.

Al inicio de este texto se aludió al concepto Dictadura que es definido como una forma de gobierno en la cual el poder se concentra en la figura de un solo individuo o élite, generalmente a través de la consolidación de un gobierno de facto, que se caracteriza por una ausencia de división de poderes, una propensión a ejercitar arbitrariamente el mando en beneficio de la minoría que la apoya, la independencia del gobierno respecto a la presencia o no de consentimiento por parte de cualquiera de los gobernados, y la imposibilidad de que a través de un procedimiento institucionalizado la oposición llegue al poder.

Mario Vargas Losa, el escritor peruano ganador del Premio Nobel de Literatura, dijo en agosto de 1990, que “México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México… Es la dictadura camuflada. Tiene las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido. Y de un partido que es inamovible”. Diez años pasaron y se presentó la alternancia con el triunfo del PAN en el año 2000 que únicamente comprobó que esa dictadura perfecta lo es cada vez más y que a 107 años de una revolución que se dio a principios del siglos XX las condiciones con miras a las elecciones del próximo año gritan cada día con mayor fuerza: Ya Basta.

DESDE EL CENTRO

Conforme pasa se aceleran los tiempos electorales – antes de la primer quincena de diciembre habrá candidatos presidenciales ya bien definidos–, crece la desconfianza hacia los partidos políticos y en la mayoría de los que quieren competir de manera independiente… Andrés Manuel López Obrador presentó su plan de gobierno si gana en el 2018 y adelantó que el 14 de diciembre dará a conocer la integración del supuesto gabinete… Miguel Ángel Mancera aseguró que si hay “dedazo” no le entra al Frente Ciudadano, donde Ricardo Anaya y Manuel Moreno Valle del PAN quieren… Margarita Zavala y El Bronco Jaime Rodríguez dicen que ahí la llevan… Marichuy, que su lucha es a largo plazo… Mientras tanto, en El Buen Fin casi todos salieron a comprar… Cerca de 170 compradores y proveedores provenientes de más de 50 países y de 80 empresas nacionales participarán en la segunda versión de la Expo Agroalimentaria 2017, por lo que se prevé concretar ventas por más de 18 mil millones de pesos…Y el Frente Auténtico del Campo (FAC) se manifestó en el marco de un aniversario más de la Revolución Mexicana, conmemoración que se disipa.

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*Reportero de radio y medios impresos, fundador de la revista Proceso, asesor de organizaciones indígenas y campesinas, colaborador de agencias  de noticias y portales de internet.