Democracia en riesgo: Gabriel Boric
Aperitivo Nacional
Eduardo González Silva
En corta visita a México, con pocos reflectores el joven presidente de Chile, Gabriel Boric Font, inauguró la que podrá ser la primera llegada al país de mandatarios latinoamericanos de corte progresista, a fin de sostener un encuentro con su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador.
A sus 36 años de edad, poseedor de inteligente facilidad de palabra, con ideas francas, claras, y directas, fue al punto en la conferencia de medios en que ambos mandatarios sostuvieron en el salón Latinoamericano del primer piso del ala norte de Palacio Nacional.
Pare el 11 de septiembre del próximo año, se cumplirán 50 años del infausto golpe de estado que conmocionó al mundo entero, encabezado por el matarife, Augusto Pinochet Ugarte, con apoyo de Estados Unidos, a través de la compañía telefónica multinacional International Telephone & Telegraph (ITT), contra el régimen legítimamente constituido por el doctor Salvador Allende Gossens.
Pesa a que ha transcurrido medio siglo del sangriento acontecimiento, los sobrevivientes de la instauración de la dictadura militar, junto con las nuevas generaciones no logran superar la represión, opresión y el exilio, tanto que la vida nacional del país Sudamericano aún se rige por la herencia maldita de la Constitución promulgada por la bota militar.
Durante su estancia en México, además de invitar a López Obrador a Chile, a la ceremonia que se efectuará en la ciudad de Santiago, para resaltar antes que todo, que pueblos y gobiernos conjuntamente deben ser garantes de la democracia. “Democracia que está en riesgo”, dijo Boric sin ambages.
Consideración que dicha por el presidente de un país víctima del militarismo, no es poca cosa. Las desapariciones forzadas, las torturas, la prohibición a la libertad de expresión, los encarcelamientos injustificados, las persecuciones por sospecha a opositores al régimen militar, ni se olvidan y menos se perdonan.
“Es cierto que hoy en día en Honduras, Chile, México, Brasil, Colombia, y Argentina, hay gobiernos de corte progresista, no podemos olvidar que hemos tenido elecciones bastante estrechas, la fuerza de aquellas organizaciones que niegan a la ciencia, que descreen de la crisis climática, que pareciera no tener convicciones profundas en la democracia, sigue siendo real y eso por lo tanto es algo a lo que tenemos que hacer frente y tenemos que pensar en nuevas estrategias para hacerle sentido a nuestros pueblos”.
“Si al final la democracia se sustenta en la medida que le haga sentido a nuestro pueblo, y eso es algo de lo cual hemos tomado mucha nota en Chile y a lo que vamos a estar trabajando en conjunto con los países hermanos de América Latina, para poder fortalecer en conjunto la democracia, la democracia no es algo que esté dado, la democracia en el mundo está en riesgo y es deber nuestro fortalecerla y para eso tenemos que hacerlo pensando justamente en como los beneficios…, le lleguen al corazón de nuestros pueblos”.
Lamentablemente la amenaza del militarismo está presente en muchas naciones del subcontinente Venezuela y Nicaragua, principalmente. Esa tentación de otorgar más poder a los militares, no es simple la voz proveniente del más allá como se quiere presentar.
Otorgar más poder a las Fuerzas Armadas, aleja a la población de cualquier país, de la posibilidad de poder vivir en una nación donde impere el estado de derecho, se viva en paz, unidad, y concordia. Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú y Bolivia entre otras, fueron sometidos el siglo pasado por los “gorilas militares”.
Memorable la primera visita del mandatario chileno a México, que no había nacido cuando se instauró la bota militar en su país. Memorable también su intervención en el Senado de la República, “no, nos quedaremos callados cuando de violación a los derechos humanos se trate”.



