La disminución de católicos en México, que en los últimos 17 años pasó de 88 a 82.7 por ciento, se debe a la desinstitucionalización de la religión, es decir al alejamiento de las institucionales religiosas   consideró la Doctora Alejandra Aguilar Ros del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).Aseguró que ese alejamiento de la religión católica fenómeno que se observa en todo el mundo en México provocó que la población volviera a las tradiciones indígenas como el “neochamanismo” por considerarlo más auténtico y apegado a su herencia.

A través de su proyecto “Espacio, ritual e identidad entre los Wixaritari: Translocalizcación y relocalización de lo religioso”, Aguilar observó que desde la década de los años 80 del siglo pasado, sobre todo en las zonas urbanas de clases media y alta, se empezó a apreciar una fascinación por lo espiritual ligada al valor de lo ancestral, puro, mágico,  esotérico y la sanación alternativa.

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Apuntó que, aunque esta caída de la pertenencia religiosa católica es muy preocupante para la jerarquía eclesíastica,  el catolicismo sigue siendo la religión que impera en muchas de las relaciones sociales existentes. Pero subrayó que  “lo que disminuye es el apego a los rituales de vida católicos, que es donde se mide la pertenencia a una religión”.

Las fases del neochamanismo

La investigadora del CIESAS enumera las fases por las que tiene que pasar este tipo de alternativas espirituales: En una primera fase, el chamanismo se vuelve más global debido al turismo místico espiritual que realizan sus impulsores a países de Europa, la literatura etnológica y sus derivados sensacionalistas, y la circulación de objetos e ideas chamánicas a través de las industrias culturales mercantiles.

En una segunda etapa, estas prácticas de creencias se convierten en neochamanismo, el cual adopta una localización cósmica y universal. Y en la tercera fase, se detecta una variedad de cruzamientos religiosos y su difusión por el mundo producto de la interacción entras las culturas populares (chamanismo-paganismo) y las culturas híbridas (neo chamanismo-neo paganismo), detalló la antropóloga.

La visita del Papa

Para Alejandra Aguilar Ros la visita del Papa significó por el lado pastoral, “una evidente exaltación de la fe, que dada la desbandada del catolicismo ahora es muy necesaria al perder cada vez más adeptos”.

“La estancia del Sumo Pontífice en nuestro país revivió la pertenencia cultural, pues es conocida la atracción que Francisco ha producido entre los sectores alejados de la institución religiosa, gracias al modelo incluyente de Iglesia a la que él está apelando”, concluyó.