Ciudad de México, 25 de febrero.- A la vulnerabilidad geográfica de México, la autoridad aplica acciones que permitan reducir los impactos en la población y sus bienes, producidos por los cambios ecológicos y meteorológicos, que amenazan la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la salud.

Resumieron Blanca Jiménez Cisneros, directora general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua); María Amparo Martínez Arroyo, directora general del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, y Eliseo Malacara Castillo, director general de Atención de Emergencias de la Coordinación Nacional de Protección Civil, en la presentación del reporte del clima en México 2020.

Reconocieron que aún no se cuenta con una cobertura total de datos cuando existen eventos meteorológicos extraordinarios, por lo que consideraron que con los datos de Conagua y en coordinación con institutos de investigación e instituciones de educación superior relacionadas con temas ambientales, se podría enriquecer la investigación y monitoreo a nivel nacional, regional e internacional.

La titular de Conagua, Blanca Jiménez, dijo que esta instancia tiene radares, estaciones receptoras de imágenes satelitales, observatorios meteorológicos, sistemas de pronóstico numérico y sistemas de pronóstico aplicados a los municipios.

Señaló que México está sujeto a ciclones tropicales, heladas, vientos extremos, sequías e inundaciones, lo que lo hace al mismo tiempo, un país rico en materia hídrica pero también vulnerable ante eventos extremos.

Por ello, afirmó, es imperativo comprender mejor los fenómenos hidrometeorológicos, lo que permite seguir mejorando los avisos de predicción meteorológica, climática y los sistemas de alerta temprana.

Recordó que en 2020 no sólo fue un año único por la pandemia de Covid-19, sino también por la alta actividad ciclónica y las precipitaciones extremas asociadas a los frentes fríos.

Ante ello, “dentro del marco de austeridad, se redoblan esfuerzos para dar mantenimiento y renovar las redes de observación”. En particular, dijo, en este momento contamos con siete observatorios, estaciones convencionales y automáticas, satélites y radares meteorológicos en operación.

Recientemente se puso en operación un radar meteorológico de Altamira, Tamaulipas, y la próxima puesta en operación está ubicado en La Paz, Baja California Sur.

Respecto a la situación de sequía que afecta a gran parte del territorio nacional, dividida está en meteorológica, hidrológica y agronómica, lo que más interesa, estableció, es la disponibilidad de agua, sobre todo para la población, con la pregunta generalizada “¿voy a tener yo agua?”.

Al respecto habló del programa de captación de agua de lluvia, dio a conocer que para este 2021, se atenderá a tan sólo 63 municipios en el país de los se beneficiará a 11,591 habitantes, de los estados de Chiapas, Puebla, Estado de México, Oaxaca y Yucatán, con gasto de 247 millones de pesos,

 “Tenemos que generar más capacidad, masas críticas, instituciones y grupos de investigación en distintas regiones del país; aumentar el monitoreo, generar y compartir datos para poderlos usar en la investigación”, concluyó.

A su vez, Eliseo Malacara Castillo, del Sistema Nacional de Protección Civil, mencionó que en coordinación con los gobiernos estatales y municipales, en 2020 se implementaron programas especiales de protección y atención a la población ante los más de 900 eventos registrados en diversas entidades del país. (Redacción MEXICAMPO).