Pequeñas, coloridas y exquisitas así son las enchiladas potosinas, antojito mexicano de fama internacional que hace muchos años fue inventado, como producto de una casualidad, por  Doña Cristina Jalomo (1874-1973), originaria del municipio de Soledad, considerado hoy en día el más grande de los conurbados de San Luís Potosí y situado a unos minutos de la capital

Cuenta la historia que un día la inventora de estas deliciosas enchiladas,  produjo por error la masa propia de estas enchiladas, cuando en el molino del lugar mezclo el nixtamal con los residuos de chiles molidos, dando como resultado una masa rojiza que decidió cocinar en tortillas que resultaron deliciosas para su familia, puesto que tenían el claro sabor y picor del chile cascabel propio de las huertas de Soledad.

Costumbre que adopto para dar gusto a su familia y así fue como cada de que iba al molino pedía le mezclaran los dos ingredientes para preparar sus ricas tortillitas, que en SLP se acostumbran comer pequeñitas. Pronto doña Cristina  usó estas tortillas para cocinar  auténticas quesadillas,  rellenas de queso fresco revuelto con una salda elaborada con jtomate y chiles serrano, un poco de crema encima y quedaban listas sus enchiladas potosinas –entendiendo en este caso el concepto de “potosino” como un distintivo específico de la ciudad de San Luis Potosí, pero no del estado  De hecho, son potosinas de Soledad, un punto muy específico.

enchiladas potosinas

La receta de sus enchiladas que muy pronto sedujo a sus vecinos, poco a poco se fue dándose a conocer,  pues  decidió  comenzarlas a vender en la plaza del pueblito los domingos y días de fiesta. Hoy el municipio de Soledad se ha convertido en uno de los más visitados los fines de semana por la gente de la ciudad y los turistas que van  a probar esas enchiladas que doña Cristina un día comenzó a vender y hoy su familia continua con la tradición.

Las enchiladas potosinas son muy especiales porque no son tortillas o tacos bañados en salsa de chile, como se acostumbran en la mayor parte del país, son unas quesadillitas rellenas de queso enchilado que les da un sabor en realidad propio, muy sutil y refinado.