Tenosique, Tabasco. Para recuperar la tradición del uso de las plantas medicinales y los habitantes de comunidades apartadas puedan utilizarlas para curarse con ellas, la Coordinación para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas lleva a cabo el Programa Impulso a la Medicina Tradicional Indígena que beneficiará a habitantes de siete localidades e igual número de municipios.

La inversión de este programa que asciende a casi un millón de pesos, tiene como estrategia el fomento a la siembra de plantas medicinales en jardines botánicos, otorgando semillas y asesoría a los grupos responsables de cada uno de los huertos y la impartición de talleres de capacitación sobre el buen manejo de las mismas y su propia reproducción.

En el ejido Niños Héroes de Chapultepec, una comunidad indígena Chol, el coordinador Darvin González Ballina destacó que la importancia que tiene para el gobierno estatal este programa, principalmente porque es parte de la cultura tradicional de los pueblos indígenas.

El funcionario de la Secretaría de Desarrollo Social (SDS) informó que desde el programa inició el año pasado programa y el éxito del mismo depende de los habitantes de los pueblos indígenas, a quienes se les apoya con las plantas y asesoría, pero son ellos quienes los cuidan y los trabajan.

Detalló que todavía la estrategia se encuentra en la primera etapa, pues se recolectan las plantas medicinales y se trabaja el jardín botánico, donde se tuvieron atrasos por la presente sequía. Y añadió que la segunda etapa ya incluye los talleres teórico-prácticos, que serán otorgados por especialistas en la materia.

En esta comunidad de la sierra alta de Tenosique, ubicada a unos 300 kilómetros de la capital del estado y a escasos dos kilómetros de la línea con Guatemala son 24 familias del programa, de quienes se espera que no sólo cuenten con plantas, sino logren elaborar  jabones, pomadas, jaleas y otros productos.

Explicó que desde el año pasado, habitantes del ejido han empezado a recibir apoyos, pues se les otorgaron árboles frutales, y este año también contarán con hortalizas nativas e introducidas, con la finalidad de que cada huerto les aporte elementos para su propia alimentación y, de ser posible, para comercializar.

Carlos Chiñas Ramírez, jefe del Departamento de Vinculación Comunitaria de dicha coordinación,  dijo que aproximadamente son 50 plantas regionales las que se utilizan en los jardines botánicos y éstos no se pueden habilitar en cualquier lugar debido a la contaminación que hay por el uso de insecticidas y pesticidas.

“Por eso vamos a pedirles a los beneficiados que elaboren sus pesticidas orgánicos, para que esas plantas sean completamente sanas”, enfatizó junto al biólogo Adrián Valenzuela García, quien es el supervisor del jardín botánico.

Indicó que algunas de las plantas que se utilizan son zorrilla, zacate limón, mano de lagarto, albahaca cimarrona, anís de mata, cola de caballo, orégano, maguey morado, nopal, sábila, hoja de tigre, bicaria blanca y morada, matalí, esclavios, y cempoal.

Las otras seis comunidades, participantes del programa, son el Ejido Cerro Blanco V Sección, Tacotalpa; y rancherías La Ceiba, Centro; San Isidro primera sección, Nacajuca; El Guajuco, Centla; y Profesor Caparroso primera sección, Macuspana; así como el poblado Los Pájaros, Jonuta.

Beneficiados del ejido coincidieron en agradecer el apoyo y la asesoría que les brinda esa coordinación, como Eva Méndez Gómez, quien además es la bibliotecaria del lugar, consideró que el jardín botánico es de enorme respaldo, “porque como no tenemos médico por lo lejos, se nos hace más fácil agarrar una plantita y curarnos con un té el dolor de garganta, oídos o músculos”, enfatizó.

José del Carmen Vidal Méndez, encargado del jardín, mencionó que con el paso de los años se echó a perder la cultura de la medicina tradicional. “Nos juntamos en el ejido en una asamblea y decidimos participar en este programa. Vamos a tener plantas para curarnos una diarrea o una infección, y hasta para venderlas a los turistas”, manifestó.

La jefa del sector del lugar, Verónica Pérez López, resaltó que el jardín es “una buena idea, porque somos de una comunidad retirada y debemos aprovechar las plantas. Podemos tener muchas yerbas y plantas y a veces no sabemos ni para qué son, pero con este ejercicio que hacemos ya sabremos para qué utilizarlas”, opinó.