Ciudad de México

a 2 de febrero de 2016.- La contribución directa que tiene la agricultura familiar para alcanzar la seguridad alimentaria, nutricional y el desarrollo sostenible es fundamental, coincidieron en señalar los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)

Durante la IV Cumbre de la CELAC,  celebrada a finales de enero en la capital de Quito, Ecuador, los mandatarios participantes  aprobaron una declaración especial sobre seguridad alimentaria en la que reafirmaron su compromiso con la erradicación del hambre y la buena nutrición y solicitaron su apoyo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para poder lograr estos objetivos.

En la  declaración que tuvo lugar durante la jornada de clausura de Cumbre, los Jefes de Estado también   reafirmaron su compromiso de dar prioridad a la consolidación e implementación del  Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la CELAC 2025 e insistieron en la importancia que tiene el fomento a los programas de transferencias condicionadas, la mejora de los mercados de trabajo y un fuerte apoyo a la agricultura familiar.FAO Director General JosŽ Graziano da Silva addresses Group of 77 ambassadors at a meeting in the Economic and Social Council Chamber

El director de la FAO, José Graziano da Silva, expresó su satisfacción por la declaración aprobada y reafirmó su apoyo a los países de la región para continuar trabajando unidos frente a los retos para alcanzar la seguridad alimentaria.

Además de la búsqueda de una producción agrícola sostenible, el Plan engloba no solo la lucha contra el hambre, sino también contra todas las formas de malnutrición. “Algo especialmente importante ya que la obesidad va en aumento de manera preocupante en la región, sobre todo entre los niños”, señaló Graziano da Silva.

“Algo especialmente importante ya que la obesidad va en aumento de manera preocupante en la región, especialmente entre los niños”, señaló.

El titular de la FAO sostuvo que “no habrá desarrollo sostenible ni paz en el mundo mientras la gente siga sintiéndose excluida, mientras haya personas que siguen sufriendo de pobreza y hambre.

El Plan SAN CELAC 2025, elaborado con ayuda de la FAO, el apoyo de la ALADI y CEPAL, está directamente centrado en el logro del bienestar nutricional de todos los grupos en situación de vulnerabilidad, y recoge las principales políticas y experiencias exitosas de los países para crear una hoja de ruta regional hacia la erradicación del hambre.

Los Jefes de Estado reiteraron la solicitud de apoyo  a la FAO sobre el Adelanto de las Mujeres, para el diseño y puesta en marcha de una estrategia de género que garantice el empoderamiento de las mujeres rurales.

Reafirmaron además su intención de participar constructivamente en la XXXIV Conferencia Regional de la FAO, que se realizará del 29 al 4 de marzo de 2016 en la Ciudad de México, con miras a diseñar estrategias que aborden los temas señalados en la declaración aprobada.

Los países de América Latina y el Caribe se enfrentan al reto de cumplir un rol extraordinario en la construcción del desarrollo sostenible y de un mundo pacífico, sin pobreza ni hambre.

Un plan en marcha

El Plan SAN CELAC 2025, se basa en cuatro pilares que abordan las temáticas tales como: la coordinación de estrategias a nivel nacional y regional, con enfoque de género; acceso oportuno y sostenible a alimentos inocuos y nutritivos; ampliación de los programas de alimentación escolar priorizando una atención a todas las formas de malnutrición, desde la subalimentación hasta la obesidad y, finalmente, la estabilidad en la producción y enfrentamiento oportuno a los problemas que presenta el cambio climático.

El tercer informe del Estado de Avances del Plan presentado por la FAO destacó los principales temas en los que los países de la región trabajaron en 2015, menciona los logros ya obtenidos y los principales desafíos para 2016.

Entre los logros, cabe destacar la creación de la Alianza Regional para la Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos, y la creación de comités nacionales que busca reducir a la mitad el desperdicio en la región antes del 2030.

Además, se creó una Red de Sistemas Públicos de Comercialización y de Abastecimiento de alimentos en América Latina y el Caribe, cuyo objetivo es promover sistemas alimentarios más inclusivos, al vincular las compras públicas con la producción de la agricultura familiar.

La alimentación escolar también ha mejorado. Se han realizado intercambios de experiencias, además de un seminario con el objeto de compartir buenas prácticas y lecciones aprendidas en el que participación.

En relación a la obesidad se presentaron oportunidades para mejorar las dietas a través de estrategias para la formación profesional en educación nutricional en el 17º Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición,

Asimismo se consolidaron los Frentes Parlamentarios contra el Hambre y se crearon nuevos Frentes en algunos países del Caribe. Éstos fueron de gran influencia en cuanto a la a la aprobación, consideración y análisis de leyes o instrumentos para la consecución del derecho a la alimentación y seguridad alimentaria y nutricional en países como Uruguay, Bolivia, Perú, Colombia, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, El Salvador, México y Panamá.

Además, con el apoyo de los gobiernos, la FAO, ALADI y CEPAL realizaron más de 18 seminarios y talleres temáticos, además de 27 procesos de intercambios a través de la cooperación Sur-Sur.