Aperitivo Nacional

Eduardo González Silva

Sin modificación de una coma al modelo económico de los regímenes anteriores del PRI y PAN, la administración de la 4t -una vez pasada la dolorosa pandemia del Covid-19-, prepara el anuncio de acciones para hacer frente al alza del costo de la vida, que en marzo fue de 7.72 por ciento la más alta en 21 años.

La frialdad de los números habla de nueve quincenas consecutivas con una tasa por arriba de 7 por ciento, principalmente en el precio del gas doméstico y gasolinas, energéticos detonantes del alza del costo sobre todo de productos básicos: tortillas, frutas, verduras, hortalizas, pan, huevo, agua, leche, frijol, azúcar, arroz, maíz, en total una lista de 24 productos.

El mayor aumento de los precios de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a tasa anual en marzo es la más alta en dos décadas de 7.45 por ciento.

La primera medida para contener la inflación, por su responsabilidad, provino en enero por la Junta de Gobierno del Banco de México, al aumentar la tasa de interés de los Certificados de la Tesorería (Cetes), que hoy llaga ya a 7 puntos base.

La estrategia implica restar liquidez, quitar dinero de circulación con el propósito de evitar presiones alcistas en las tasas de interés o la compra especulativa de dólares, a la vez que disminuye el potencial a la demanda de bienes y servicios.

El instituto central llegó a colocar 40,000 millones de pesos ofrecidos en la última subasta de abril. La demanda por estos instrumentos se reportó en 66,442 millones de pesos en Cetes.

No fue en la tasa líder a 28 días la que observó mayor demanda por los instrumentos de deuda, el apetito se registró en los instrumentos a plazo de un año, con demanda de 2.04 veces mayor a la oferta.

El aumento de las tasas implicó un retiro de dinero del mercado por 75,000 millones de pesos, el mayor en lo que va del año.

Mediante la venta de papel de deuda, en este caso de corto plazo, el instituto central persigue equilibrar el excedente de liquidez, de dinero, para evitar que deriven en presiones de alza en las tasas de interés en el mercado secundario o que en algunos de ellos se oriente al mercado cambiario a la compra de dólares.

Las operaciones de compra-venta de títulos son de los principales instrumentos que el Banco de México tiene para administrar la liquidez tanto en un horizonte de corto como de largo plazo, ya sea retirando dinero o inyectándolo al mercado.

El alza de los precios, es exógeno, derivado de dos años de pandemia por el Covid, y la invasión militar de Rusia a Ucrania, conflicto que ha impactado en el precio de los energéticos, y en particular en México, por el alza de los fertilizantes, insumo agrícola que proviene de Rusia, aunque esta alza se registró desde finales del verano del 2021, fenómeno del que Mexicampo reporto en su oportunidad.

El gobierno federal anunciará en los siguientes días, acciones para enfrentar el problema, que no es con control de precios como se aclaró, sino con la perspectiva de aumentar la producción en este caso de los alimentos, para que haya más oferta y satisfacer la demanda.

Innovadora medida, que la teoría económica no ha contemplado a lo largo de la historia para combatir la inflación, una apuesta para el control de precios de la que habrá que esperar su resultado con alta carga de optimismo. (Redacción MEXICAMPO).