Staff Mexicampo

La contaminación ambiental se encuentra entre los 15 primeros factores de riesgos atribuibles a la mortalidad en el país, alertó Ana Rosa Moreno, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La especialista que forma parte del Panel Inter gubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, habló sobre la acción de respirar desde la óptica de la salud ambiental y aseguró que tan solo 13 ciudades mexicanas concentran cerca de 21 mil muertes anuales relacionadas con la mala calidad del aire.

Subrayó que en el caso de la ciudad de México, no se ha considerado la explosión inmobiliaria, que ha dificultado la circulación de oxígeno, y por lo tanto se concentran mayores índices de contaminación.

Hizo notar, al participar en la sesión Respirar, un experimento convocado por la Fundación UNAM, como parte de la tercera edición del Foro 20.20 vivir en las ciudades, que las partículas más perjudiciales para la salud son las de 10 micrones de diámetro o menos, que pueden penetrar y alojarse en los pulmones.

Contaminación

“La exposición crónica a las partículas agrava el riesgo de desarrollar cardiopatías, así como cáncer de pulmón”.

A la larga pueden presentarse daños en vías respiratorias, asma, ataques, cardiacos, accidentes cerebro-vasculares. “De hecho, la comida en la calle también se encuentra contaminada con estas partículas”, estableció.

Por su parte, José Agustín García, del Centro de Ciencias de la Atmósfera, resaltó que el problema de la contaminación en la capital del país, se debe tocar de manera regional, ya que muchas emisiones que afectan a la Zona Metropolitana provienen de otras ciudades, lo que agrava el problema de la contaminación ambiental.

En la misma sesión Raquel Serur, de la Facultad de Filosofía y Letras, indicó que respirar hoy en día es un lujo, ya que con la movilidad y las dificultades que implica vivir en una metrópoli como la Ciudad de México, no disfrutamos el medio ambiente, sino que lo padecemos y lo sufrimos.

Por último, Mario Espinosa, del Centro Universitario de Teatro, y 12 alumnos más, expusieron el acto de respiración desde las bellas artes y cómo éste influye en las sensaciones de las personas.