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Sin sustento la satanización al azúcar de caña, se perderán miles de empleos

  • Califican como injustificados los ataques al azúcar de caña, alimento básico en la dieta de los mexicanos desde hace 500 años

Ciudad de México a 21 de septiembre. – La Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA), advirtió sobre la gravedad que representa para la Agroindustria de la Caña de Azúcar, los infundios sin sustento, e iniciativas que satanizan el consumo del endulzante como el responsable de la obesidad, sobrepeso y diabetes, entre otras enfermedades que afectan a los mexicanos.

Juan Cortina Gallardo, Presidente de la CNIAA, externó su preocupación por que estos ataques, que sostuvo, han subido de tono con la proliferación en las últimas semanas de iniciativas que aparentan pretender castigar injustamente el consumo de productos con azúcar, ya sea mediante mayores impuestos, etiquetado más agresivo, prohibiciones de venta, e incluso insinuando sin justificación una relación entre el consumo de azúcar de caña y los efectos del COVID-19, todo lo cual puede ocasionar un daño muy grave a un sector importante del campo mexicano.

Recordó que el azúcar de caña es un producto que se ha consumido en México por 500 años y nunca se acusó que causara problemas de salud, sino que, por el contrario, la Ley considera al azúcar de caña un bien de consumo básico para la población.

Asimismo, indicó que el consumo de azúcar de caña por habitante en México ha disminuido 36% en los últimos 25 años, y por ello la caída en la ingesta de este producto no puede ser la causa del incremento en sobrepeso, obesidad, diabetes y otras enfermedades en el mismo período, particularmente a partir de la década de los 1990.

Se trata dijo, de un producto natural extraído de la sacarosa de la caña sin procesamiento químico alguno.

“En términos económicos, la agroindustria del azúcar de caña genera 500 mil empleos directos y 2.4 millones de indirectos en 267 municipios rurales a lo largo de 15 estados de nuestro país, donde la actividad azucarera es el principal motor económico de la zona, y no existen muchas alternativas de empleo”, señaló Cortina Gallardo.

El líder de los industriales azucareros, explicó que los 50 ingenios azucareros del país compran anualmente más de 50 millones de toneladas de caña que se cultiva en más de 800 mil hectáreas de nuestro territorio nacional, con más de 180 mil cañeros, quienes a su vez emplean a una gran cadena de jornaleros, cortadores y transportistas, entre muchos otros actores económicos rurales.

“Pueden afectarse seriamente muchas familias del campo mexicano como resultado de las iniciativas que injustificadamente adjudican al azúcar de caña problemas de salud, de los cuales el azúcar de caña simplemente no es responsable; como sí lo pudiera ser el consumo al alza del jarabe de maíz de alta fructosa y otros edulcorantes totalmente artificiales y sintéticos”, dijo el Presidente de la CNIAA.

Agregó que el proceso de sustituir azúcar de caña por otros edulcorantes, simplemente no ha resultado en beneficios a la salud de la población mexicana ni tampoco imponer impuestos a los productos naturales del campo mexicano, como lo es el azúcar de caña, mientras se exentan otros edulcorantes artificiales.

De acuerdo a la Cámara Azucarera, la llamada “reformulación” de productos que incentivan las autoridades, alejan al consumidor de los productos naturales y del campo hacia productos más procesados o ultra procesados, sin beneficios para la salud, y potencialmente hasta contraproducentes.

Ante esa situación, el presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera, Juan Cortina Gallardo, hace un llamado a las autoridades Federales y Estatales, así como a los cuerpos legislativos, a fortalecer la salud pública y al campo mexicano, proveedor natural de alimentos, y evitar caer “en iniciativas que dañen a nuestro campo cañero, sin beneficiar a la salud de nuestra población”.

 

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Agenda nacional SALUD

Diabetes y obesidad recrudecen padecimiento de la COVID-19

Ciudad de México a 17 de septiembre de 2020.-Enfermedades como la diabetes y la obesidad tienen impacto en la severidad de la COVID-19, mas no en la posibilidad de infectarse, coincidieron en señalar especialistas del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM.

María Teresa Tusié Luna aseguró que una persona puede estar contagiada sin desarrollar la COVID-19, y quizá sin complicación alguna, aunque esto dependerá de factores genéticos, ambientales y, por supuesto, de comorbilidad (dos o más enfermedades en el individuo).

Aseveró que la posibilidad de infectarse o no, depende de  condiciones demográficas, lugar de residencia, tipo de trabajo, horas de permanencia en transporte público, la cercanía con diversas personas, entre otras.

En su oportunidad, Carlos Alberto Aguilar Salinas, dijo en el programa “La UNAM Responde”, de la televisora universitaria, que en particular los adultos jóvenes de 20 a 40 años de edad que padecen obesidad y diabetes (sin saberlo), son quienes tienen mayor posibilidad de enfrentar una situación compleja.

“La obesidad favorece a una enfermedad más grave por COVID-19, debido a varios mecanismos, uno de estos es que las personas en esta condición tienen un estado inflamatorio crónico, que el paciente no lo percibe, no causa síntomas, pero en las células existe un aumento de la expresión de algunas proteínas que utiliza el virus para ingresar a los pulmones y dañarlos”, precisó.

Para María Teresa Tusié la atención temprana de estas enfermedades es vital, pues en el caso de la diabetes –considerada crónica-degenerativa–, se asocia con otras, lo cual afecta más la salud de la persona.

De acuerdo con Aguilar Salinas, director de Nutrición en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), en el país hay alrededor de 10 millones de mexicanos con esa afección y 75 por ciento de los adultos tiene sobrepeso. Además, 20 por ciento de los diabéticos comenzó con la enfermedad en su etapa de juventud.

“Esto reduce la calidad de vida, termina siendo un reto para la persona y sus familias, y ahora es un desafío extra al interactuar con el virus”.

Aguilar Salinas sostuvo que un factor de prevención de diabetes y obesidad es alimentarse sanamente y realizar ejercicio; “cada persona debe asumir la responsabilidad de su salud”.

Interacción

La diabetes y las enfermedades crónicas son la primera causa de muerte en México; una cuarta parte de los adolescentes y una tercera de los niños padecen sobrepeso, lo cual aumenta la discapacidad y la dependencia, expuso Carlos Aguilar.

“Las personas que tienen diabetes y que son jóvenes, deben tener un control adecuado de su enfermedad y acudir con sus médicos para que logren la pérdida de peso y mantener un control -a largo plazo-, de glucosa, presión arterial, niveles de colesterol y triglicéridos, que por el confinamiento muchas de ellas han dejado de acudir a sus unidades médicas y en casos extremos han suspendido los medicamentos”, refirió.

Agregó que la posibilidad de presentar diabetes por factores genéticos se incrementa de generación en generación; particularmente sucede en la población mexicana debido a que tiene un sustrato genético  importante.

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Agenda nacional SALUD

Crean en la UNAM gel de cafeína para control de obesidad

  • Es auxiliar para disminuir el sobrepeso, junto con una dieta adecuada y actividad física, dijo

  • Está en proceso de patente y a la espera de hacer pruebas in vivo

Ciudad de México a 28 de julio de 2020.-Para contribuir a disminuir el sobrepeso y la obesidad en la población mexicana, expertos de la UNAM desarrollaron un gel y un parche transdérmico de liberación prolongada, que contienen cafeína y están en proceso de patente.

En el país siete de cada 10 adultos padece sobrepeso y obesidad, condiciones que podrían desencadenar enfermedades crónico degenerativas como diabetes, presión arterial alta, niveles elevados de colesterol y triglicéridos (Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, Ensanut 2018), refirió José Juan Escobar Chávez, investigador de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán.

“Es importante atacar estos problemas desde el punto de vista médico, pues las nuevas generaciones ya los presentan desde edades muy tempranas. Además, la situación repercute tanto en el sistema de salud como en la economía del país”, afirmó.

Gel universitario

La cafeína está presente en el café que bebemos de manera habitual, y tiene un efecto lipolítico (capacidad de disolver o descomponer la grasa a ciertas dosis); la fórmula propuesta por los universitarios es en gel, contenido en un parche, pues a través de la piel podría absorberse la cantidad necesaria de esa sustancia para conseguir el efecto esperado, explicó el también responsable del laboratorio 12, Sistemas Transdérmicos, de la FES Cuautitlán.

“Ya hicimos la caracterización mecánica del parche, y fisicoquímica del gel, además de los estudios de permeabilidad in vitro”.

Escobar Chávez aclaró que estas opciones son sólo un coadyuvante en el control de sobrepeso y obesidad, pero es indispensable implementar una dieta adecuada y actividad física para evitar estas patologías.

El parche es una película transdérmica tipo reservorio, similar a las capsulas que contienen medicamento; “es una especie de burbuja con gel, y encima tiene una placa permeable que se adhiere a la piel y permite el paso del fármaco”.

Debe colocarse en las zonas del cuerpo donde no haya vello excesivo, como antebrazo, región lumbar y abdomen.

Los científicos de la UNAM ya cuentan con la formulación y optimización de ambos sistemas; del parche hicieron pruebas para determinar su tamaño y la dosis terapéutica para alcanzar el efecto deseado.

Finamente, Escobar Chávez comentó que esta investigación (proyectos PAPIIT IG100220 y PAPIME PE 201420) es parte del trabajo de tesis de Gabriela Hernández Vázquez y Fernando Juárez Lazcano, estudiantes de la licenciatura en Farmacia. El gel y parche están en proceso de patente y a la espera de hacer pruebas en modelo animal.

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COLUMNA OPINIÓN

MÉXICO REQUIERE DE UNA CULTURA DE ALIMENTACIÓN

DE NORTE A SUR

Abigail A. Correa Cisneros

  • Seis entidades el 53 por ciento del total de valor agrícola generado en nuestro país, al mismo tiempo, algunos de estos presentan altos índices de pobreza y mala alimentación.

Una de las principales causas de mortalidad en México es la mala alimentación. Desde hace doce años, las enfermedades relacionadas a la mala nutrición prevalecen en México. Son las grasas saturadas, azúcares, sal y calorías los determinantes de muchas muertes.

En medio de la pandemia de COVID-19 resulta grave, porque contribuye, al igual que otros padecimientos como diabetes e hipertensión, entre otras, a que cualquiera que contraiga el virus tenga un desenlace fatal.

La gastronomía mexicana es de las más diversas en el mundo, sin mencionar que también es de las más ricas. Desde 2010, la UNESCO la sumó a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Es parte de nuestra cultura, el cómo preparar ciertos alimentos y los ingredientes, en los que mantenemos como base especialmente tres: maíz, frijol y chile.

Aunque mantenemos la cultura culinaria prehispánica, la colonial y la independiente, la modernidad nos invadió con alimentos industrializados. Esto derivó en enfermedades como la obesidad, enfermedad en la que México ocupa el primer lugar a nivel mundial. Asimismo, la desnutrición afecta cada vez más a la población, en especial en zonas rurales, donde niños menores de cinco años que habitan en el Sur del país la padecen.

De la obesidad derivan otras, como la enfermedad coronaria o isquémica, que se produce cuando las arterias que suministran sangre al corazón se obstruyen, los problemas metabólicos como la hipertensión arterial (tensión arterial alta) y la diabetes (azúcar sanguínea elevada), la dislipidemia, que es el nivel excesivamente elevado de colesterol en la sangre, entre otras. Todas estas incrementan cada año en la población mexicana. Hoy, por ejemplo, son motivo de muchas muertes por coronavirus debido a que los pacientes son más vulnerables que otros que no las padecen.

El reto al sistema de salud es constante. Las acciones del gobierno están muy lejos de que en pocos años cambie esta situación. A pesar de las recientes modificaciones al etiquetado de alimentos procesados y las bebidas no alcohólicas preenvasadas que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, los infantes mexicanos seguirán enfrentándose a la oferta tentadora de estos productos, el problema es cuando son la única opción y faltan alimentos más nutritivos en los hogares pobres.

Para finales de este año, toda la comida preenvasada que rebase límites del perfil nutrimental establecido en la norma tiene por obligación mostrar al frente del empaque o envase, sellos octagonales y de color negro, con las advertencias: “exceso de calorías”, “exceso de azúcares”, “exceso de grasas saturadas”, “exceso de grasas trans” y/o “exceso de sodio”. Por otra parte, si el producto lo amerita, también deberá emplear las leyendas especiales: “Contiene cafeína. Evitar en niños”; o “Contiene edulcorantes. No recomendable en niños”.

En Chile se demostró que estas acciones disminuyen entre 20 y 25 por ciento el consumo de estos productos. Pero expertos destacaron que no significa que sean sustituidos por alimentos más saludables, tema que en México tenemos que resolver si no queremos seguir con el primer en obesidad. Hay que mejorar nuestra alimentación por medio de estrategias de promoción y educación para la salud que rescaten la dieta tradicional mexicana.

El Senado de la República aprobó recientemente la Ley que obliga al Estado mexicano a garantizar y fomentar que la población tenga acceso efectivo e informado al consumo de maíz nativo y sus productos derivados, libres de organismos genéticamente modificados o cualquier alteración científica sobre la que no exista certeza de riesgos en la salud. Asimismo, fomentar la creación de Bancos Comunitarios de Semillas en Ejidos y Comunidades y promover la siembra de maíz para fortalecer la economía de las comunidades campesinas que producen a pequeña escala para lograr la autosuficiencia.

Viene al caso la importancia de la gramínea porque junto con el frijol y el chile son alimentos funcionales por sus componentes fisiológicos activos. Proveen beneficios más allá de la nutrición básica y pueden prevenir enfermedades o promover la salud.

El frijol posee propiedades nutritivas relacionadas con su alto contenido proteico, la calidad de la proteína del frijol cocido puede llegar a ser de hasta el 70 por ciento, comparada con una proteína de origen animal a la que se le asigna el 100 por ciento. También es buena fuente de fibra cuyo valor varía de 14 a 19 gramos por cada 100 gramos que se consumen, además, este alimento es una fuente considerable de calcio, hierro, fósforo, magnesio, zinc, tiamina, niacina y ácido fólico.

Por otra parte, el maíz tiene una alta cantidad de calcio biodisponible que se obtiene gracias a la nixtamalización, que es la cocción del maíz con agua y cal. El maíz, además, aporta otros beneficios nutricionales como la fibra dietética, que mejora la función gastrointestinal previniendo el cáncer de colon y estreñimiento, también contiene vitaminas del complejo B como la tiamina y niacina, que ayudan a metabolizar los carbohidratos y que desempeñan un papel importante en el funcionamiento del sistema nervioso y muscular, los ácidos grasos omega 6 que contiene el aceite maíz ayudan a mantener en óptimas condiciones el sistema cardiovascular.

En México, que es centro de origen y diversificación del maíz, contamos con más de 64 razas, cientos de variedades, más de mil años de evolución y domesticación y con más de 600 platillos a base de maíz.

El tercer ingrediente importante de nuestra gastronomía es el chile, buena fuente de vitaminas A y C. Aporta hierro y potasio que son minerales esenciales para el correcto funcionamiento del cuerpo. La capsaicina, responsable del sabor picante, estimula la membrana mucosa del estómago, incrementando la secreción salival y las contracciones del intestino que hacen avanzar el alimento, lo que estimula el apetito.

La dieta promedio mexicana es equilibrada y saludable, pero los mexicanos prefieren los alimentos industrializados en lugar de los tradicionales. La globalización propició la migración del campo a la ciudad y con esto se adoptó un estilo de vida que nos llevó a altos índices de padecer enfermedades crónico-degenerativas.

Cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) nos ponen en alerta pues indican que debido a la pandemia actual el hambre podría matar más personas que la covid-19.

De acuerdo con la medición multidimensional de la pobreza, el 20.4 por ciento de la población nacional se encuentra en vulnerabilidad por carencia de alimentación, indicador que equivale a 25.5 millones de personas que cumplen con varias de las características definitorias del grado de inseguridad alimentaria.

En los últimos 10 años no ha habido reducciones significativas en el porcentaje de personas que viven en estas condiciones en el país. Para el año 2008 el porcentaje fue de 21.7 por ciento; en el 2010 se ubicó en 24.8 por ciento (el indicador más alto de la serie), para llegar a 20.1 por ciento en el 2016 (el más bajo de la serie), y mantenerse prácticamente en el mismo nivel en 2018, cuando la estimación fue de 20.4 por ciento.

Las entidades más afectadas son Tabasco, con el 46.8 por ciento; Guerrero, con 35.6 por ciento, Oaxaca, con 27.9 por ciento; Campeche, con 27.4 por ciento y Veracruz, con 27 por ciento. Otros estados que se están acercando a estas cifras son Morelos, Sinaloa, Hidalgo, Chiapas, Colima, Sonora, Michoacán, Puebla y Guanajuato.

Es irónico que algunas de estas entidades son también principales productores agrícolas, lo que pone en evidencia que se trata de una mala distribución, ya que hay producciones que son destinadas en su totalidad a otros países.

DESDE EL CENTRO

El Coneval informó que entre el primer trimestre de 2019 y el primer trimestre de 2020, el porcentaje de la población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria (pobreza laboral) disminuyó de 38.7 por ciento a 35.7… Es muy lamentable el asesinato de Óscar Ontiveros Martínez, opositor a la empresa minera Media Luna. Sus familiares responsabilizaron del crimen, registrado el pasado martes 12, a los directivos de la minera canadiense encabezados por el gerente, Alfredo Phillips. En 2018 otro opositor, Quintín Salgado, quien encabezó un paro laboral en ese entonces para exigir independencia sindical y respeto a los derechos de campesinos arrendatarios, también fue asesinado junto con los hermanos Víctor y Marcelino Sahuanitla Peña. Ciudad de México a 20 de mayo de 2020.

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Agenda nacional mirilla legislativa

Alarmantes los resultados de la ENSANUT: Ramírez Cuellar

Ciudad de México a 13 de diciembre de 2019.-Los alarmantes resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018, obligan a legislar a favor de la salud pública de la población mexicana y revisar la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), en bebidas azucaradas, alcohol y tabaco, afirmó el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, diputado Alfonso Ramírez Cuéllar.

El diputado detalló que las estadística muestran que tres de cada cuatro personas mayores de 20 años en nuestro país presentan problemas de sobrepeso u obesidad, pues la población mayor de 20 años pasó de 71.3 por ciento en 2012 a 75.2 por ciento en 2018; mientras que la población de 12 a 19 años aumentó de 34.9 por ciento a 38.4 por ciento; y la de 5 a 11 años de 34.4 por ciento a 35.6 por ciento.

Por lo anterior, Ramírez Cuellar lamentó que en 2019 se perdiera la oportunidad de revisar el IEPS de bebidas azucaradas, alcohol, tabaco y alimentos no esenciales, con alto contenido calórico, y que no se legislara a favor de la salud desincentivando su consumo.

“México se encuentra en los primeros lugares de prevalencia mundial de obesidad y sobrepeso, por lo que es necesario establecer políticas públicas para atender esta problemática. No debemos ser irresponsables e ignorar los alarmantes datos que la ENSANUT 2018 ha dado a conocer. Tenemos que hacer algo por desincentivar el consumo de bebidas y alimentos azucarados, además de recaudar más para el sector salud”, declaró Ramírez Cuéllar.

El presidente de la Comisión de Presupuesto también señaló que el consumo de alcohol entre adultos (20 años en adelante) aumentó en casi 10 puntos porcentuales respecto de los datos observados en 2012 y recordó que su consumo está asociado con mayor riesgo de accidentes, cáncer de mama, pérdida de productividad, deterioro cognitivo en edades avanzadas, entre otros.

Respecto del tabaco señaló que su consumo se asocia con más de 60 mil muertes al año y al igual que el alcohol, implica la pérdida de productividad laboral.

El diputado indicó que el IEPS de bebidas azucaradas, alcohol, tabaco y alimentos no esenciales con alto contenido calórico son impuestos que tienen como propósito corregir externalidades o “fallas de marcado”, además de reducir el consumo de los mismos.

Por último, enfatizó en que los recursos recaudados por estos conceptos deberán destinarse a fortalecer el sistema de salud y manejarse bajo un principio de transparencia y máxima publicidad, etiquetándolos para rubros como promoción, prevención, detención, tratamiento de sobrepeso, obesidad y enfermedades degenerativas.

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Agenda nacional ecos campiranos

Controla la industria, con el miedo, política alimentaria en AL

  • Lo que buscan es lograr que el etiquetado que se apruebe en México, sea confuso y nadie lo entienda.

  • Se debe exigir a las empresas, que transparenten sus donativos y patrocinios, ya que en la mayoría de los casos pagan supuestos estudios científicos y avales de organizaciones de “salud” a su gusto.

Ciudad de México, diciembre 02, 2019.- Durante el foro Las tácticas de la industria de alimentos y bebidas en contra de la salud pública en América Latina, periodistas de investigación de Perú, Brasil y México, mostraron que la industria alimentaria busca en todos los países de la región, que no se aprueben etiquetados claros, impuestos y demás medidas que pueden disminuir el consumo de sus productos con alto contenido calórico o “chatarra”. El discurso que utilizan va hacia la generación del miedo, desde la supuesta  afectación económica de los países, asegurando que medidas como los etiquetados de advertencia generaran crecimiento en las tasas de desempleo. En Brasil, por ejemplo, la industria pagó una encuesta en la que los resultados apuntaban a que se perderían 10% de los empleos en la industria alimentaria y 10% en agricultura.

También como táctica, la industria alimentaria, financia a Asociaciones que supuestamente vigilan la salud y la nutrición, para que avalen sus productos  y sus posturas. Al respecto Kenna Velázquez de POPLab, mencionó que la industria alimentaria en México, no muestra con transparencia a quiénes patrocina o paga para recibir esos avales en sus productos y ese apoyo en sus posturas, no informa qué donativos da y qué proyectos científicos costea, por lo que es indispensable que muestren transparencia fiscal.

En el caso de México, al estar en comentarios la Norma Oficial con el nuevo etiquetado frontal, que será de los más vanguardistas del mundo, la industria contraataca y nuevamente interfiere utilizando todos los recursos a su alcance para devaluar la propuesta actual.

Otros de los puntos que se tocaron en el foro, es el mecanismos de las “puertas giratorias”, que muestran a autoridades gubernamentales que pasan a la industria, de la industria pasan a los gobiernos, o tienen familiares ahí, congresistas con intereses empresariales, una serie de conflictos de interés que no están regulados, que son ocultos por falta de transparencia.

Un ejemplo de las puertas giratorias en FEMSA, con Genaro Borrego Estrada, quien fue presidente del PRI y durante años fue el principal cabildero de FEMSA y el de Roberto Campa que fue funcionario en el gobierno de Peña Nieto y ahora ocupó el cargo de Borrego Estrada en FEMSA.

Alejandro Calvillo explicó que en México, después del avance que se tuvo por parte de los legisladores y la sociedad civil al aprobar un etiquetado frontal que permitirá a los consumidores tomar decisiones acertadas en la adquisición y consumo de sus productos, ahora esta iniciativa está en riesgo y alertó que asociaciones empresariales como ConMéxico, CANACINTRA, CONCAMIN, entre otras, se han reunido con el presidente expresando su versión contra esta disposición, que actualmente se encuentra en la etapa de consulta para su reglamentación y aplicación, y así evitar que se lleve a la práctica correctamente lo que se aprobó en el Congreso. “La política y la estrategia de las grandes corporaciones alimentarias sólo busca sus intereses, bloqueando las políticas de salud pública, aunque la salud de la población se colapse”,  reafirmó Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor

El director de El Poder del Consumidor señaló que estas grandes corporaciones globales de comida chatarra y bebidas azucaradas históricamente se han opuesto a las políticas públicas encaminadas a combatir la mala alimentación, la obesidad y la diabetes, “Ya no debe permitirse más que los intereses económicos estén por encima de la salud de los mexicanos”, enfatizó Calvillo.

Estas tácticas no son privativas de México, ya que las corporaciones internacionales de alimentos y bebidas han utilizado todos los recursos a su alcance en países donde se han establecido medidas de combate a la obesidad y la diabetes.

En este evento se contó con la participación de los periodistas investigadores internacionales Elizabeth Salazar de Perú y Joao Peres de Brasil, quienes presentaron las evidencias sobre cómo en sus países las corporaciones comerciales transnacionales han tratado de obstaculizar las políticas públicas en contra de la obesidad

Elizabeth Salazar, Periodista de investigación y analista de datos en Perú, miembro de la plataforma Connectas Hub, señalo: que es indispensable detectar que “la información confiable” de muchas fuentes supuestamente “independientes”, están repitiendo el discurso de la industria y llegan a las redacciones de los medios, difundiendo el mensaje tal cual. El reto es que los propios medios, reenfoquen estos temas y saber cómo reaccionar a estos actores que están sesgados por la industria.

En tanto, Joao Peres, Editor y reportero de Rede Brasil Atual, señaló: “Los argumentos de la industria son los mismos que se mueven en todo el mundo, y lo que hacen es afectar la libertad de elección, apelando a que el problema es que hay estilos de vida sanos y no sanos, que la sociedad tiene que aprender a leer la tabla nutrimental que ya tenemos. El etiquetado de lupa que se pretende colocar en los productos brasileños, no han sido evaluados en su legibilidad”.

Finalmente se hizo un llamado a que el Gobierno Mexicano no caiga en la trampa de la industria y sea el primer gobierno en hacer frente a la epidemia de obesidad y diabetes que está llevando a los mexicanos a una muerte temprana e incrementando el gasto en atención médica.

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Agricultura agrointernacional

ONU urge a América Latina y Caribe frenar alza de hambre y obesidad

Santiago de Chile,  noviembre de 2019.La prevalencia de la obesidad en adultos en América Latina y el Caribe se ha triplicado desde los niveles que había en 1975, al punto que hoy uno de cada cuatro adultos vive con obesidad, en una región donde el hambre ha vuelto a crecer y afecta a 42,5 millones de personas, señala el nuevo informe de Naciones Unidas, el Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional 2019.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP), pidieron acciones urgentes a los países para enfrentar el aumento de la malnutrición en la región.

El documento destaca la necesidad de promover entornos alimentarios más saludables mediante impuestos e incentivos fiscales que favorezcan una alimentación adecuada, sistemas de protección social, programas de alimentación escolar y la regulación de la publicidad y de la comercialización de alimentos. Las agencias también subrayan la importancia de mejorar el etiquetado de alimentos con sistemas de advertencia nutricional frontal, asegurar la inocuidad y calidad de los alimentos que se comercializan en la calle, y reformular la composición de ciertos productos para garantizar su aporte nutricional.

Según el Panorama, el aumento más considerable de la obesidad en adultos en la región se observó en el Caribe, donde el porcentaje se cuadruplicó, pasando de 6% en 1975 a 25%, un incremento en términos absolutos de 760 mil a 6,6 millones de personas.

“El explosivo aumento de la obesidad –que afecta al 24% de la población regional, unos 105 millones de personas, prácticamente el doble del nivel global de 13,2%– no sólo tiene enormes costos económicos, sino que amenaza la vida de cientos de miles de personas”, explicó el Representante Regional de la FAO, Julio Berdegué.

Según el Panorama, cada año 600 mil personas mueren en América Latina y el Caribe debido a enfermedades relacionadas con la mala alimentación, como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. La alimentación inadecuada está asociada con más muertes que cualquier otro factor de riesgo, algo que amenaza a nuestras futuras generaciones, ya que la obesidad tanto en la niñez como en la adolescencia se ha triplicado entre 1990 y 2016.

“Debemos actuar ahora para revertir esta tendencia y evitar que los niños sufran las consecuencias de la mala alimentación en su salud y en su calidad de vida futura”, sostuvo la Directora de la OPS/OMS, Carissa F. Etienne. “Para lograrlo, necesitamos del compromiso de toda la sociedad y de políticas públicas que regulen los productos alimenticios malsanos, creen entornos propicios para la actividad física y promuevan la alimentación saludable en la escuela y en la mesa familiar”, agregó.

La publicación destaca que la región está peor que el resto del mundo en la mayoría de los indicadores de malnutrición relacionados a la ingesta excesiva de calorías: el sobrepeso se ha duplicado desde la década de los setentas, y afecta hoy al 59,5% de los adultos en la región, 262 millones de personas, mientras que a nivel global la tasa es 20 puntos porcentuales menor: 39,1%.

En contraste, la región tiene menores tasas de subalimentación que el mundo (6,5% para la región versus 10,8% mundial), desnutrición crónica infantil (9% versus 21,9%), y mucho menores tasas de desnutrición aguda infantil (1,3%, versus 7,3% para el mundo). Sin embargo, las agencias advierten sobre el aumento preocupante del hambre, que ha vuelto a crecer en 4,5 millones de personas desde 2014 –un aumento del 11%–  alcanzando 42,5 millones en 2018, su punto más alto de la última década.

Cambios en el entorno alimentario

El Panorama hace un análisis detallado de cómo ha cambiado el entorno alimentario de la región, entendido como el espacio de interacción entre las personas y las condiciones físicas, económicas, políticas y socioculturales que influyen en la manera que adquieren, preparan y consumen alimentos.

Las ventas de productos ultraprocesados son las que más crecen en América Latina, lo que incrementa la exposición de la población a cantidades excesivas de azúcar, sodio y grasas: entre el 2000 y 2013, el consumo de productos ultraprocesados creció más de 25%, y el consumo de comida rápida creció casi un 40%.

“En América Latina y el Caribe, demasiados niños y niñas comen muy poca comida saludable y demasiada comida procesada”, dijo Bernt Aasen, Director Regional (a.i.) de UNICEF para América Latina y el Caribe. “Casi 1 de cada 5 niños y niñas menores de 5 años están desnutridos o tiene sobrepeso, lo que les impide crecer bien. Es una tarea de todos que la comida saludable esté disponible y sea asequible para todas las familias, especialmente las más vulnerables.”

La expansión de las cadenas de supermercados y la preponderancia que han tomado las grandes industrias procesadoras de alimentos, es otro gran cambio que ha experimentado el entorno alimentario regional, el cual ha hecho que los productos ultraprocesados estén disponibles en todas partes, y a menores precios que la comida nutritiva. Los pobres son quienes más han sufrido producto de estos cambios, ya que hoy para este grupo de población puede resultar más caro comer sano que comer mal.

Respuestas regionales para promover entornos alimentarios más saludables

La región ha reaccionado ante el alza de la malnutrición mediante una serie de políticas públicas. Países como Chile, Ecuador, Perú y Uruguay han implementado leyes de etiquetados de alimentos, que le permiten a los consumidores tomar mejores decisiones al momento de la compra.

Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, Panamá y Uruguay han mejorado la regulación sobre publicidad de alimentos, y al menos 13 países de la región han adoptado medidas fiscales y de carácter social que buscan favorecer una alimentación adecuada. Según el Panorama, los programas de protección social, alimentación escolar, los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos y las políticas que promueven la inocuidad y calidad de los alimentos son fundamentales para mejorar la nutrición.

“Si expandimos los programas de protección social en nuestra región, enfrentaríamos mejor la doble carga que el hambre y la obesidad representan para comunidades y familias”, dijo el Director Regional del WFP, Miguel Barreto. “Son dos caras de la malnutrición”. Los programas de protección social cubren hoy a más de 200 millones de personas en América Latina y el Caribe, incluyendo 85 millones de escolares que reciben desayunos, meriendas o almuerzos.

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Agenda nacional SALUD

DIF Zacatecas apuesta a reducir sobrepeso y obesidad en niñez

Villa de Cos, Zacatecas; 31 de octubre de 2019. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en México entregó al Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia en Zacatecas, los resultados del piloto implementado en 10 escuelas del semidesierto para impulsar una alimentación escolar saludable.

Lina Pohl, Representante de la FAO en México, destacó que el trabajo conjunto de la Agencia de las Naciones Unidas y DIF Zacatecas logró construir un modelo de alimentación escolar saludable para el programa de desayunos escolares que puede ser replicado a nivel nacional, fortalecido con las recomendaciones de política pública emitidas por la FAO.

“Zacatecas dio el ejemplo, nosotros acompañamos este esfuerzo de cómo podemos hacer las cosas para cambiar estos indicadores de sobrepeso y obesidad que ya son una epidemia en el país”, afirmó la funcionaria internacional.

Cristina Rodríguez de Tello, Presidenta Honorífica del DIF Zacatecas, expuso que los resultados del proyecto se lograron con la decidida participación de alumnos y alumnas, padres y madres de familia, docentes, los Sistemas DIF Municipales, Estatal y Nacional, así como la FAO.

“Decidimos apostar en la educación, pues con ella las personas se fortalecen y liberan, despegan en todos los aspectos. Creemos que esta experiencia rendirá frutos. Ya las mamás quieren que esto mismo se aplique desde el kínder”, expuso Rodríguez de Tello.

En el diagnóstico inicial realizado a 400 niñas y niños de las escuelas que participaron en Zacatecas, se identificó que el 4% de los menores presentaban anemia y 3 de cada 10 tenían sobrepeso u obesidad.

Desde febrero de este año se instalaron 10 huertos pedagógicos escolares como una herramienta didáctica para el aprendizaje vivencial, a través de los cuales se sensibilizó a madres de familia, docentes y a las y los alumnos, quienes se organizaron para instalarlos y darles mantenimiento, favoreciendo la educación alimentaria y nutricional de niñas y niños.

Así también, se implementaron 193 talleres sobre educación alimentaria y nutricional a través de los cuales se capacitaron a 125 madres de familia, 200 menores y 10 docentes. Las sesiones educativas se desarrollaron con la metodología de aprender haciendo con temáticas para reconocer la importancia del consumo de agua, realizar actividad física y disminuir el consumo de azúcar, entre otros.

 

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México, primer consumidor de refrescos en el mundo

  • La ingesta de refrescos o bebidas endulzadas en exceso se asocia con obesidad, diabetes tipo 2, derrames cerebrales, enfermedades arteriales coronarias y óseas, entre otros padecimientos.

  • Una cuarta parte de la ingesta calórica de los mexicanos proviene de este tipo de brebajes, dijo

Ciudad de México a 28 de octubre de 2019.-México es el primer consumidor de refrescos en el mundo, con un promedio de 163 litros por persona al año, aproximadamente 40 por ciento más que el segundo consumidor: Estados Unidos, con 118 litros, según datos de la Universidad de Yale.Ingerir refrescos o bebidas endulzadas en exceso se asocia con padecimientos como obesidad, diabetes tipo 2, derrames cerebrales, gota, asma, cáncer, artritis reumatoide, enfermedades arteriales coronarias y óseas, problemas dentales y de conducta, trastornos psicológicos, envejecimiento prematuro y adicción, afirmó en la UNAM Florence L. Théodore, del Instituto Nacional de Salud Pública.

Al dictar la conferencia La construcción cultural del consumo de los refrescos en México, en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), dijo que “en promedio, una familia mexicana destina 10 por ciento de sus ingresos totales a la compra de refrescos; 24 por ciento a otros alimentos y bebidas; y 66 por ciento a vivienda, educación y vestimenta, entre otros”.

Esta situación es preocupante, pues “según la asociación civil ‘El Poder del Consumidor’, las bebidas azucaradas provocan la muerte de 24 mil mexicanos al año debido a la ingesta calórica, y son quienes fallecen más en la región”.

El consumo de refrescos en México es resultado de procesos económicos, políticos y culturales, con consecuencias alarmantes: “entre 1999 y 2006 se triplicó el consumo de bebidas azucaradas entre los adultos mexicanos, y de este sector, 15 por ciento de los que beben refrescos de manera ocasional son más propenso a padecer obesidad. Otra cifra alarmante es que en comunidades rurales, siete de cada 10 niños desayunan con refresco”.

“El anclaje del refresco en la dieta del mexicano es desde la cuna hasta la tumba, pues persiste la dificultad y hasta el rechazo a renunciar a estas bebidas, incluso entre personas con diabetes”, destacó Florence L. Théodore.

Expertos analizaron los peligros del consumo diario de bebidas azucaradas y evaluaron su aporte calórico como factor de riesgo para desarrollar obesidad y síndrome metabólico, pues una cuarta parte de la ingesta calórica de los mexicanos proviene de este tipo de brebajes.

Su consumo implica altos costos al erario público por tratamiento de enfermedades asociadas, que derivan en menor productividad laboral, gastos importantes para la población y pérdida de la calidad de vida.

Buena imagen del refresco

Alrededor de estos productos la misma población ha construido prácticas de consumo afianzadas con sentidos identitarios, valores y momentos de convivencia: festejos, rituales y emociones positivas.

Todo esto ha sido reforzado por la mercadotecnia a lo largo de varias generaciones, lo que contribuye a la incorporación duradera de estas bebidas en la dieta del mexicano, señaló la socióloga especializada en salud.

Finalmente, refirió que el Hospital Infantil de México no recomienda el consumo de bebidas con azúcar y bajo contenido de nutrimentos, pero en caso de ingerirlos, debe ser de manera ocasional y en una porción no mayor a 240 mililitros.

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Insuficiente etiquetado de alimentos y bebidas para enfrentar obesidad

  • El problema del sobrepeso y la obesidad sólo ha sido enfrentado desde una óptica económica, pero no de salud pública, consideró Laura Beatriz Montes de Oca, del Instituto de Investigaciones Sociales

El nuevo etiquetado frontal en alimentos y bebidas preenvasados no será medida suficiente para enfrentar el sobrepeso, obesidad y diabetes en el país, pues son problemas complejos y multifactoriales, afirmó Carlos Labastida Villegas, director del Programa Universitario de Alimentos (PUAL) de la UNAM.

Todas las partes involucradas en la cadena alimenticia deben trabajar para buscar una solución, aseveró Laura Beatriz Montes de Oca Barrera, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS).

El etiquetado es sólo un elemento dentro de la fase de consumo, pero hay otros que demandan atención. Se deben tomar decisiones en distintos ámbitos y niveles, como promover la salud alimentaria en las escuelas, impulsar programas en contra de la vida sedentaria y revisar los mecanismos publicitarios que favorecen la compra de alimentos y bebidas preenvasados, dijo Labastida Villegas.

También es necesario involucrar más a la sociedad en la toma de decisiones de consumo, pues “finalmente cada individuo decide qué comer o beber”.

El director del PUAL subrayó que aspectos como la producción, poscosecha, distribución, y transporte hacia los centros de venta y consumo, reclaman el establecimiento urgente de una política alimentaria nacional, integral y coordinada.

Refirió que en nuestro país se mantiene en estado de emergencia epidemiológica con relación a estos padecimientos, pues según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, siete de cada 10 adultos tienen sobrepeso u obesidad, así como tres de cada 10 niños y cuatro de cada 10 adolescentes.

Ambientes obesogénicos

Laura Beatriz Montes de Oca Barrera resaltó que esta problemática sólo ha sido enfrentada desde una óptica económica, y no de salud pública.

“Los gobernantes deberán asumir el costo político de implementar medidas regulatorias efectivas para transformar los ambientes obesogénicos en saludables”, dijo al dictar la conferencia, «Regulación de comida chatarra en México: ¿gobernanza o simulación?».En tanto, los empresarios deberán responsabilizarse del costo económico al “cambiar una receta basada en la lógica de la competencia y la ganancia ilimitada”.

A su vez, los consumidores deben informarse responsablemente y adquirir productos que no dañen su salud. “Todas las partes involucradas deben trabajar para construir soluciones que favorezcan a todos”, insistió.

Etiquetas claras

Labastida Villegas destacó que el exceso de calorías, azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sodio tienen gran impacto en el sobrepeso y la obesidad. El sodio, por sí solo, incide en problemas de hipertensión arterial, que pueden causar trastornos cardiovasculares.

Si determinados productos o bebidas son altos en esos elementos, unos sellos dispuestos al frente de los envases se lo informarán al consumidor de manera sencilla y directa. “De esta manera, será consciente de que el consumo más o menos constante le puede ocasionar, a la larga, problemas de salud, y así decidir si los compra o no, sin necesidad de hacer un análisis detallado de los gramos de cada nutrimento que contiene”, explicó.

El universitario reiteró que no es suficiente hacer más comprensible la información del etiquetado, “hay que promover la salud alimentaria en las escuelas por medio de la divulgación del llamado plato del bien comer, impulsar la actividad física, disminuir el tamaño de las porciones, revisar los mecanismos publicitarios que favorecen la compra de alimentos y bebidas preenvasados, e involucrar más a la sociedad en su conjunto y a cada individuo en particular”.

Estas medidas están orientadas a alcanzar la salud de la población, con especial atención en la niñez y la adolescencia, finalizó.