El ave mexicana que enaltece las mesas de millones de personas en todo el mundo: el guajolote.

El guajolote, conocido comercialmente como pavo, es un ave consumida a nivel mundial, pero la importancia que tiene en México se remonta a la época prehispánica.

El guajolote también recibe los nombres de pípila, pavo, pípilo, huilo o totol, muy poco conocido como originario de nuestro país. Ha tenido una importancia cultural y gastronómica importante, las cuales han traspasado fronteras.

En los Estados Unidos existe la celebración de Día de Gracias y el pavo es el invitado especial, sin embrago, esta ave es mexicana y es gracias a las técnicas de domesticación de nuestras civilizaciones que se pudo introducir en otros países.

La palabra guajolote proviene del náhuatl huexólotl y puede traducirse como gran ave monstruosa.

En la época prehispánica se consumía durante el Panquetzalitzli en el solsticio de invierno, fiesta que se hacía en honor de la victoria de Huitzilopochtli sobre la diosa de la luna, evento que marcaba el nacimiento de un nuevo ciclo.

Fue hasta 1528 que Fray Pedro de Gante, tuvo la idea de festejar la primera Navidad en México mezclándola con la celebración del Panquetzaliztli, haciendo más fácil la fusión de tradiciones.

Durante la Conquista, los españoles conocieron al guajolote, aunque no lo llamaban así, lo llamaban gallina de Indias y más tarde pavo, debido a su parecido con el pavo real. Desde esa época, el guajolote ha contribuido al sustento alimentario y económico de miles de comunidades rurales o campesinas de México.

El guajolote o pavo es un alimento rico en nutrientes, lo que lo hace una opción saludable para cualquier ocasión, ya sea en un cumpleaños acompañado de un rico mole, o en la cena navideña o de año nuevo. (Redacción MEXICAMPO).