Afectaciones en 737 mil hectáreas, a 550 mil productores y la posible pérdida de 2.8 millones de sacos de café –que representan 900 millones de dólares de ingresos- están en juego si el Ejecutivo federal no realiza la declaratoria de emergencia en las zonas cafetaleras permeadas por la plaga de roya que ya se extendió a 12 entidades del país, donde se genera el 85% de la producción total, advirtió la diputada federal, Natalia Karina Barón Ortiz, del PRD.

Desde 2012, cafetaleros de Veracruz, Chiapas y Oaxaca denunciaron la presencia de un brote de roya particularmente agresiva y con un comportamiento diferente al tradicional, por lo que solicitaron al gobierno federal su ayuda. Esta plaga ya generó una reducción de 30% en la producción de los últimos dos ciclos; es decir, dos millones de sacos.ROYA CAFE

En junio pasado, los gobiernos de Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca y Veracruz demandaron un Programa Integral de Atención a los Productores Cafetaleros y a pesar de que en el anuncio sobre la creación de las zonas económicas especiales, Peña Nieto se comprometió a poner en marcha un programa para repoblar los cafetales, nada se ha llevado a cabo.

La Ley de Desarrollo Sustentable, en su Artículo 179, considera al café como uno de los productos básicos y estratégicos en los estados y regiones de mayor pobreza del país; cerca de 3 millones de mexicanos dependen de la cadena productora de este grano, por lo que la legisladora propuso establecer un programa de apoyo a los cafetaleros afectados.

Barón Ortiz exigió a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y a la de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), reconsiderar su decisión de reservar los recursos etiquetados para este año a los programas PROCAFE y PIMAF.

El PIMAF es un programa que apoya a los pequeños productores de maíz y frijol a través de la inversión de capital físico, humano y tecnológico, orientado al uso eficiente y sustentable de la energía y los recursos naturales.

El PROCAFE está orientado a incentivar el crecimiento de la producción en unidades económicas rurales mediante incentivos e inversión de capital a organizaciones de pequeños y medianos productores.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2015, la Cámara de Diputados etiquetó recursos por 730.6 millones de pesos para la producción cafetera.